Señor Q (1110)

Hacer o no hacer, redes indiscretas y un padre preocupado.

ESTIMADO SEÑOR Q:

Soy lectora de la revista desde hace muchos años y realmente es muy agradable leer su sección y aprender gracias a las experiencias de otros. "Hacer siempre es mejor que no hacer" es una frase suya que creo que he aplicado con éxito en mi vida. ¿Sigue pensando igual? Hacedora

Querida Hacedora:

El Señor Q sigue pensando igual. La versión completa de esa frase sería algo como: "Dependiendo del contexto y de la oportunidad, hacer algo es casi siempre (no siempre) mejor que no hacerlo". Sobre todo si uno está dudando sobre poner en marcha un proyecto o mostrarle al jefe que uno tiene ideas y energía. En esos casos, la acción es superior a la inacción. Pero la literatura reciente de management ha mostrado también que los ejecutivos de todo rango muchas veces temen ser percibidos como perezosos o dubitativos. Por eso, cuando la prudencia quizás es mejor consejera, sienten que tienen que "hacer algo" para mostrar autoridad y decisión. Y terminan agravando problemas que, en un principio, no eran tan graves. Es bueno tender a la acción, pero también recordar que el mundo de los negocios es complicado y no todo se puede arreglar con una decisión. Hay ocasiones en que lo más sabio es no hacer nada. Con experiencia (ojalá) sabrás distinguirlas. Omisión, Q

ESTIMADO SEÑOR Q:

Trabajo en una oficina donde somos casi todas mujeres. Los jueves hemos creado una costumbre -ya casi una tradición- que consiste ir a un bar cerca de la empresa, beber un rato y reírnos un poco. Recientemente, una de mis compañeras empezó a tomar fotos de nuestras salidas nocturnas para subirlas a Facebook donde nos etiquetaba con nombre y apellido a las demás, a veces en posiciones incómodas o con gestos poco agradables. Usted me entiende lo que quiero decir. El asunto es que esas fotos se convirtieron en el corrillo de la oficina (¡y de toda la empresa!) cada viernes. Yo le pedí a mi compañera que no me etiquetara en las fotos, y ella accedió. Ahora, por lo menos, mi familia no puede verlas. Pero el resto de la compañía, sí, porque mis otras compañeras siguen etiquetadas y los demás me pueden ver a mí, con una chela o un tequilita en la mano, ¡disfrutando de un momento que me gustaría que fuera privado! En Recursos Humanos dicen que no pueden hacer nada al respecto. ¿Me queda alguna alternativa? ¡No quiero hacerme fama de ebria o fiestera por culpa de unas fotos indiscretas! Monja

Querida Monja:

Los departamentos de Recursos Humanos todavía están aprendiendo a lidiar con la caja de Pandora de las redes sociales. En principio, si las fotos son tomadas fuera de la oficina, es correcto que te digan que no pueden hacer nada. Quien sí puede hacer algo eres tú. Tu compañera ha aceptado lo que le pedías: desetiquetarte de las fotos. En el manual de buenos modales de Facebook, ella ya ha hecho suficiente. Aquí es donde empieza tu tarea. ¿Eres la única participante que protesta por las fotos de Facebook y se está haciendo fama de borracha? Si es así, entonces quizás el problema es tuyo. Intenta aferrarte menos a las chelas y al tequila cuando salgas con tus compañeros de trabajo. Sé más discreta. Si de veras te interesa tu reputación, entonces deberás trabajar en ella. Incluso después de hora. Chelado, Q

ESTIMADO SEÑOR Q:

Estoy preocupado por mi hijo, Vive con nosotros y está sin trabajo pero dice estar creando una empresa de tecnología. Se llama a sí mismo ‘emprendedor'. ¿Debo creerle? Ayúdeme a entender a las nuevas generaciones. Padre Trabajador

Querido Padre:

Tu preocupación no es nueva. Ted Turner, el fundador de CNN, dijo una vez: "Mi hijo es ahora un emprendedor. Así te llaman cuando estás desempleado". Pero Turner era un tipo famosamente difícil. Ten paciencia con tu hijo y permítele fracasar. Si se lo toma en serio, le espera una carrera mucho más interesante que estar sentado detrás de un escritorio trabajando para otros. Autónomo, Q

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