Misión a largo plazo

Los gestores de fondos globales dicen que las reformas en México podrían impulsar las inversiones en activos internacionales.
Bolsa Mexicana de valores exp 1113  (Foto: Adán Gutiéerrez)
Phil Davis / Financial Times

En los últimos años, el sólido crecimiento económico y las características favorables de la población de América Latina atrajeron a la mayoría de los gestores de fondos de inversión.
Brasil con su gran población y Chile con su panorama de inversión liberal se convirtieron en el foco principal de estas inversiones. México siempre fue considerado como un hueso duro de roer.
“De alguna manera sigue siendo un mercado cerrado”, dice Bill Plingleton, director gerente de las operaciones latinoamericanas de Franklin Templeton, una de las sociedades de inversión más importante del mundo.
“Al igual que en muchos mercados emergentes, existe una fuerte tendencia hacia la renta fija local y hacia los productos de renta variable. La renta fija local constituye 80% de las inversiones en México”.
Los gestores de fondos globales tienen sus esperanzas centradas en que la combinación de un gobierno nuevo, junto con la regulación vanguardista y un cambio en la estructura de mercado impulsará a las instituciones a adoptar, con mayor entusiasmo, el intercambio de activos internacionales.
Enrique Peña Nieto parece estar a favor de una economía de mercado al aprobar reformas laborales e instar a la transparencia de las finanzas públicas.
También hay optimismo en cuanto las Administradoras de Fondos para el Retiro (afores) inviertan más fuera de México, impulsadas por los bajos rendimientos locales.
El año pasado, Schroders, jpMorgan y BlackRock fueron los primeros gestores de fondos extranjeros en obtener mandatos de las afores, que administran más de 200,000 millones de dólares (mdd).
Pero para ingresar a este mercado, dominado por instituciones locales que venden activos enfocados en el mercado interno, los gestores tienen que hacer un gran esfuerzo.
“Nuestra tarea es encontrar oportunidades para asociarnos con estos grupos y ofrecerles algo que no tengan aún o que no se sientan cómodos gestionando”, dice Pingleton. “En nuestro caso, esto sería renta fija y renta variable  global”.
Parada en México
BlackRock, el mayor gestor de fondos a nivel mundial, entró al mercado mexicano con fondos de inversión que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) de renta fija y variable. Pero también ofrece fondos económicos y accesibles para que los inversionistas apuesten por activos extranjeros.
“Aproximadamente 85% de nuestro negocio es la administración de fondos para clientes institucionales y 70% de este porcentaje se gestiona a través de los ETF”, dice Armando Senra, responsable de América Latina e Iberia para BlackRock.
Si bien muchos mercados emergentes insisten en que los gestores extranjeros de fondos tengan operaciones completamente desarrolladas y domiciliadas en el país —cuando venden fondos a organizaciones y a particulares locales—, México es menos riguroso en este aspecto.
Franklin Templeton, por ejemplo, tiene cinco vendedores, un equipo administrativo y un equipo de fondos privados de inversión en su operación registrada en México. Pero al principio, en 2005, la firma inició operaciones en el país con sólo dos representantes de ventas.
“Las regulaciones te permiten establecer un formato de fondos mutuos para planes de pensión corporativos y para individuos de alto poder adquisitivo”, dice Pingleton.
Algo poco habitual en mercados emergentes es que México permite a los gestores extranjeros tercerizar elementos administrativos de la operación.
BNP Paribas está tan convencido de que México es el paladín de América Latina  que en 2011 reubicó sus oficinas centrales para la región en el país. Abrió sus instalaciones en 2006 y en septiembre de 2007 cerró su primera alianza comercial con Ixe Banco.
Hoy, tiene seis empleados de tiempo completo, entre ellos, un director ejecutivo, un director de operaciones, un abogado y dos encargados de servicio al cliente para sus clientes institucionales.
Carlos Curi, titular del área de negocios institucionales de BNP Paribas en México, dice: “Es importante tener un negocio local que gestione activos locales si queremos alcanzar el mayor potencial de clientes”.
Las oportunidades institucionales parecen estar creciendo, pero la venta de fondos mutuos a inversionistas minoristas mexicanos es un problema.
En su reporte más reciente sobre México, la empresa de investigación Cerullo Associates dice que el crecimiento de activos en los fondos mutuos de México se moderó en 2011.Los activos —añade el reporte— aumentaron apenas 7% este año, a 87,000 mdd, en comparación con un crecimiento de 24% en 2010 y 18% en 2009.
“No existe realmente una cultura de inversión en fondos en el ámbito minorista, ni siquiera de inversión en fondos locales”, dice Senra, de BlackRock.
Pero cree que esta tendencia se revertirá. “Estamos buscando socios para la distribución (…) Trabajaremos para educar a los inversionistas y explicarles por qué es necesario que se diversifiquen más allá de la renta fija local”.
Franklin Templeton ha adoptado un enfoque similar. “Nos asociamos con distribuidores y los formamos en seminarios, invitamos a clientes y promocionamos nuestros fondos”, precisa Pingleton. La empresa también usa tecnología de punta para atraer a una población inmadura de inversionistas.
Entre sus distribuidores están los bancos regionales de mayor presencia, como BBVA y Banamex, y las plataformas de operadores globales y locales, como Más Fondos, un supermercado de fondos.
Pero si bien el futuro a largo plazo podrían ser los inversionistas minoristas, el futuro más cercano es la inversión institucional.
“Chile abrió el camino para la regulación de las inversiones”, explica Pringleton. “Pero México tiene una población mucho más grande. Es sólo una cuestión de tiempo para que superé las cifras que tiene Chile”.

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