No hace falta que abandones a tu familia

El éxito en los negocios ya no implica sacrificar la vida familiar ni es cuestión de género, sino de capacidades.
Ann Cairns, presidenta de Mercados Internacionales de Mastercard

Hace poco nos acompañaron los clientes principales de América Latina y el Caribe a MasterCard Labs en Dublín, donde hacemos todas las innovaciones. Fue una reunión emocionante y de mucho orgullo para mí. Estaba en el centro de innovación mundial para MasterCard, con nuestros clientes principales de la región, y mi hija había empezado sus estudios en la Universidad Trinity, también en Dublín, una de las mejores de Europa. Mi esposo nos acompañó durante la última noche en Irlanda, para un evento con las familias de nuestros clientes.

En ese momento pensé que la vida no podía ser mejor. Mi hija y su éxito en la escuela y en la vida, los avances presentados a los clientes en las juntas directivas de MasterCard Europa y Latinoamérica: todas las piezas embonaron para crear este sentimiento de éxito en los negocios, emoción por la innovación y una vida familiar exitosa.

Llegar a ese momento tomó tiempo y trabajo. Empecé como científica investigadora, al principio de mis 30 me uní a Citibank en Europa, después me trasladé a Estados Unidos a trabajar en la infraestructura de pago global en 1998.

Aprendí cómo se movía el dinero alrededor del mundo y a tener a mucha gente reportándose conmigo en el banco. Posteriormente, me fui a Holanda a trabajar en el banco ABN AMRO, en el área de negocios, ventas y distribución de soluciones para los clientes.

Dejé la banca en 2008 y me uní al sector de la reestructuración. Fui CEO de Lehman Holdings, después de que quebraron algunos de los principales bancos en Alemania, Rusia y Francia.

Hace 18 meses, MasterCard se acercó a mí y pensé: "¿No sería genial estar en una firma que está creciendo y tratando con diferentes negocios alrededor del mundo?".  Pensé en el verso final del poema The Summer Day de Mary Oliver donde escribe: "Dime, ¿qué quieres hacer con tu salvaje y preciada vida?". Ése es un pensamiento muy interesante. En tu carrera profesional debes elegir lo que quieres hacer. Yo no creo en la suerte, sino en tomar decisiones y manejar tu propia vida. No creo haber sacrificado algo por mi carrera, tengo una vida familiar muy feliz, conozco a mi esposo desde que era adolescente y tengo 37 años de casada. Sophie, mi hija, tiene 19 años. Tengo una vida familiar y un perro que me mantiene ocupada cuando llego a casa.

Se ha probado que las mujeres tienen capacidades de liderazgo al haber tantas CEO, no sólo en el campo de la tecnología. Puedes ver el mundo de los negocios y ver que la capacidad habla por sí misma.

Estoy en un negocio en el que la mayoría de los consumidores finales son mujeres. Entre 60 y 85% de los usuarios de tarjetas de crédito y débito son mujeres, dependiendo de la geografía en la que te encuentres. Tienes que pensar en cómo vender tu producto y que le atraiga al usuario final.

En MasterCard tenemos un volumen importante de empleadas y no soy la única mujer ejecutiva. Mientras construimos el negocio alrededor del mundo, lo que busco es tener a la persona adecuada en el lugar adecuado. Eso significa tener un buen candidato al reclutar para puestos clave.

El talento es lo que importa

No operamos con un proceso en el que busquemos mujeres para reclutar, somos una empresa grande de tecnología, con una red global que mueve dinero alrededor del mundo. Desde ese punto de vista, sólo tenemos alrededor de 7,500 personas en la firma. Yo odiaría ser contratada por ser mujer y no por ser la mejor opción para ese puesto.

Cuando alguien lidera un país o representa a la marca en el gobierno y en los bancos, debe ser una persona con credibilidad. Eso incluye a gente local que está más sintonizada con lo que sucede en el país, en este caso tenemos algunas mujeres en Colombia, España, Reino Unido, Taiwán, Indonesia, Singapur, Nigeria. Tenemos bastantes mujeres en nuestro equipo senior en todo el mundo y eso, además de crear un buen ambiente, implica que no trabajamos en un mundo de hombres.

En la industria de la tecnología, no estoy segura del porqué, hay muchas mujeres que son exitosas, como Sheryl Sandberg, COO de Facebook o Meg Whitman, CEO de Hewlett-Packard. En esta área es impresionante ver cuántos CEO son mujeres. ¿Será el futuro de la industria? No lo sé, pero en MasterCard reflejamos esa tendencia. Conozco a muchos hombres en mi trabajo, pues trabajamos con bancos y sus líderes son comúnmente hombres. También trabajamos con gobiernos y a veces hay mujeres en estas posiciones, como en el gobierno de Argentina, y hace unas semanas tuve una reunión con una mujer en Filipinas que dirige un conglomerado muy importante. Depende de la región.

Creo que es agradable tener un ambiente laboral en el que tienes a hombres y mujeres trabajando de forma colaborativa porque crean productos, servicios e ideas más redondas, más interesantes, y veo eso en nuestra geografía y en todo el mundo.

Cuando estás armando un negocio tienes que pensar en tu consumidor final. ¿Soy mejor que un hombre para identificar lo que una mujer podría comprar? Probablemente. Pero en esta empresa, muchos de los mejores mercadólogos son hombres. Nuestro director de Mercadotecnia es un hombre.

No se trata de ser de uno u otro género, sino del tipo de persona que seas, de tu creatividad y de tus fortalezas. Yo soy una matemática, no soy la persona más creativa del planeta. No voy a idear la siguiente campaña enfocada en mujeres, pero soy buena dirigiendo grandes negocios y eso es lo que hago. No debemos encasillarnos en términos de ser hombre o mujer, sino disfrutar quién eres y ser auténtico.

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