“Busco socios”

Mario Delgado, a cargo de los dineros del DF, quiere atraer inversores.
Alejandra Sánchez Inzunza

El patio central del Museo de la Ciudad de México estaba repleto. Más de 50 empresarios sentados, esperando al jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard. De repente aparece una figura conocida: Samuel Podolsky, reconocido consultor y fundador del Instituto Mexicano de la Gobernabilidad Competitiva.

Era el 15 de enero. Fue el principio del acercamiento entre el Gobierno del Distrito Federal (GDF) y la iniciativa privada, algo que no se había visto en casi 10 años. Ese día, el jefe de Gobierno expresó abiertamente: "Buscamos socios. El gobierno de la ciudad no ve a los empresarios como adversarios, sino como aliados porque ambos tienen una meta en común", fueron sus palabras, las cuales derivaron en sonrisas y aplausos.

Ese día, Ebrard también dio luz verde al Consejo de la Competitividad de la Ciudad de México, del cual Podolsky sería su secretario general y que busca convertirse en un puente entre la iniciativa privada (IP) y el GDF. Su función: invitar a los sectores productivos a invertir en la capital y a trabajar de manera conjunta en infraestructura, educación y salud para que el GDF se mantenga como la ciudad más competitiva del país.

Detrás, la administración local teje un plan más sofisticado: usar la innovación financiera para crecer. El factotum es Mario Delgado, secretario de Finanzas capitalino y uno de los hombres más cercanos a Ebrard, con quien, incluso, escribió un libro sobre el Fobaproa en 2000.

Desde su computadora portátil, el tesorero de la ciudad concibió un DF nuevamente industrializado, lleno de tecnología y donde todas las empresas quisieran invertir.

Con 10 años en la administración pública (y sin experiencia en el sector privado), este economista llegó a la conclusión de que sólo con socios podrá alcanzar este proyecto.

Pero, ¿por qué necesita dinero la ciudad? Durante el último año, los capitalinos no han dejado de escuchar que el DF tiene sus finanzas públicas sanas. Incluso, al caminar sobre Paseo de la Reforma, han leído los anuncios de la Tesorería en los que se presume que la capital contribuye con 22% del PIB. Es la única entidad con 54% de recursos propios y que sólo recibe 10% de coparticipación federal.

El gobierno de Marcelo Ebrard es el primero que inicia con un desendeudamiento en términos reales y ahora planea optimizar el manejo de su deuda, aplazando los vencimientos de ocho a 20 años. Según Delgado, necesita socios porque es la mejor manera de apuntalar el crecimiento y convertir al DF en una sociedad de conocimiento, algo que Shangai y Barcelona hicieron hace más de 30 años.

Innovación financiera, la clave
Sus colaboradores más cercanos dicen que es un workaholic, un adicto al trabajo. Tiene 34 años, se graduó con buenas calificaciones en el ITAM y hoy el futuro de las finanzas públicas de la mayor ciudad de Occidente está en sus manos.

Al platicar sobre sus planes como tesorero, siempre menciona al jefe de Gobierno, no duda al responder y mira directo a los ojos. Sabe de memoria en qué situación se encuentran las finanzas públicas y qué proyectos son indispensables. "El crecimiento económico dependerá de la capacidad de innovación del GDF y el sector financiero para generar nuevos esquemas de financiamiento para el desarrollo", señala.

Para lograrlo, Mario Delgado tiene varios ases bajo la manga: proyectos de prestación de servicios (PPS), donde las empresas puedan, por ejemplo, construir edificios públicos como hospitales; fideicomisos de activos en convenio con empresas; esquemas de arrendamiento (donde las autoridades facilitan las inversiones privadas) y la bursatilización de inversiones en infraestructura pública, como las planeadas para las nuevas líneas del Metro y el Metrobús.

Además, busca garantizar que el DF sea un lugar seguro para establecerse y con una buena calidad de vida. "Esto va a detonar las inversiones", sostiene firmemente. Uno de los proyectos es instalar 4,000 cámaras de seguridad en distintas zonas. Otro, que toda la ciudad sea wireless, es decir, que los defeños tengan conexión a red inalámbrica gratis.

Con una ciudad segura y de alta plusvalía, los empresarios querrán invertir en ella, afirma Delgado haciendo una especie de regla de tres simple.

Con estos objetivos se busca generar nuevos esquemas de financiamento para el país, explica el secretario de Finanzas, en una entrevista en su oficina de la colonia Doctores.

Según la consultora PricewaterhouseCoopers, el DF es la octava ciudad más rica del mundo, pero su capacidad financiera es muy limitada. "No hay correspondencia entre los activos y los potenciales de la ciudad, con la capacidad de financiamiento que tiene", afirma Delgado.

Aquí es donde se abre la posibilidad de participación con el sector privado. "El DF tiene necesidades ilimitadas de inversión y existen grandes flujos de capitales en búsqueda de proyectos productivos de largo plazo, lo que necesitamos es regular el marco jurídico para lograr la innovación financiera por la que apostamos", dice el funcionario.

Buscando socios
Los primeros acercamientos fueron con el sector inmobiliario, a través de incentivos fiscales, un plan que sólo se ha reflejado en el Paseo de la Reforma y el Centro Histórico. Desde la administración pasada, empresas como Danhos, GICSA e Ideurban aprovecharon las reducciones en impuestos (predial, agua) y en adquisición de inmuebles para iniciar grandes proyectos, como Reforma 222.

Ya con Ebrard, se pusieron en marcha proyectos como la Torre Reforma (que será la más alta de Latinoamérica, con una inversión de 531 MDP), además de otros seis edificios en diferentes partes del DF. El capital será de inversores nacionales (1,000 MDP) y una cifra igual aportada por el Estado.

Sin embargo, las autoridades no han dado los nombres de sus primeros ‘nuevos’ socios.

El gobierno del DF hizo pública la invitación a los empresarios cuando lanzó el Consejo de la Competitividad pero hoy, tres meses después, no se sabe qué otros proyectos se desarrollarán en la ciudad.

Hasta el momento, se desconoce qué empresas integran este Consejo, pues según el propio Samuel Podolsky, esto se determina a través de una Comisión de Vinculación que estudia quiénes ofrecen al GDF alternativas y proyectos de desarrollo que generen un verdadero cambio. "Necesitamos una ciudad más parecida a Nueva York que a Monterrey, porque la capacidad y el talento se desarrolla en medios de cultura, de libertad de acción, en ambientes de equidad, donde hay servicios y hay calidad de productos", explica Podolsky.

Pero no todo es mirar a Manhattan. El gobierno quiere volver a atraer al sector industrial, mismo que desde hace 20 años se ha ido moviendo primero al Estado de México y luego a otros destinos cercanos.

Proyectos concretos

Para financiar obras como la ampliación del Metro el gobierno baraja dos opciones: utilizar los recursos fiscales y realizarlos en plazos de tres años o invitar a los empresarios a participar a través de la bursatilización de fondos o de PPS.

El DF tiene riqueza y flujos de recursos fuertes, como los del Metro (cada año genera ingresos por 3,500 y 4,000 MDP). Construir una línea nueva, como la que tiene planeada Ebrard para 2008 entre Muyuguarda, en Xochimilco, y Mixcoac, cuesta 10,000 MDP. "Si pudiéramos traer al presente ingresos futuros del Metro, con eso podríamos construir una línea en un año. Eso es un ejemplo de bursatilización de ingresos futuros. Lo que haces es una emisión contra esos ingresos, entonces levantas el capital ahora, entre el gran público inversionista, y construyes tu línea del Metro", explica Delgado. Su plan es hacer esquemas a plazos entre 20 y 30 años, para que la obra se pague con sus propios ingresos.

El actual director del Metro, Francisco Bojórquez, quien trabaja en el estudio Origen Destino (para hacer la línea 12), también es uno de los promotores de la iniciativa, pues considera que es la manera más rápida para construir.

¿Por qué no arrancar con este proyecto ya? Pues en el DF existen una serie de restricciones legales que lo impiden. Por lo que la Secretaria de Finanzas trabaja junto con el gobierno federal para lograr un "Acuerdo por la Ciudad" que permita arrancar con esto el año próximo, incluso, ya realizaron reformas al Código Financiero con este propósito.

Muchos edificios, poca recaudación

El auge inmobiliario llegó a toda la Ciudad de México. En menos de seis años, los desarrolladores buscaron hacer negocio en el Centro Histórico, en Santa Fe, en Polanco, en Azcapotzalco y el gobierno quiere aprovechar esta situación, actualizando el sistema catastral para que ese auge se vea reflejado en la recaudación del predial. Con ayuda del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y de importantes desarrolladores, el gobierno hará una actualización de los valores catastrales a lo largo de un año y medio. Se buscará que éstos sean igual al valor comercial y así sea más efectivo el cobro de este impuesto.

Además, se planea minimizar la burocracia con la digitalización de las cobranzas y realizar un "registro único por contribuyente" en el que se incluya la historia de cada capitalino, sus propiedades, sus pagos, el consumo y pago de otros impuestos. En 2007 se tomarán fotos aéreas para ver qué tanto ha cambiado desde 1999, fecha del último registro.

"La ciudad tiene que moverse a actividades de mayor valor agregado", advierte el secretario, quien pretende continuar con impulsos fiscales para que empiecen a operar nuevas empresas. Además continuar reducciones fiscales en materia de predial, ISAI e impuesto sobre nómina, para que los inversionistas incrementen al menos 25% su planta laboral, contraten personas con capacidades diferentes, sustituyan al menos 50% de importaciones por insumos locales e inviertan en la sustitución de agua potable por agua residual tratada en sus procesos productivos. Igualmente, el GDF busca facilitar otros incentivos como ISR a nivel local.

Sin embargo, las inversiones también son en materia de gobierno. "Somos la ciudad que más invierte como proporción de su gasto total", destaca el secretario de Finanzas.

Al revisar el presupuesto, se puede ver que el porcentaje que destina la Ciudad de México en inversión es mayor al que destina la Federación y, en promedio, los estados. No obstante, en el fondo es insuficiente, incluso en cifra país, pues México usa 1% en inversión mientras que Chile destina 9%.

El rol estratégico del DF

La capital es una ciudad en proceso de desindustrialización desde hace 20 años y aun así conserva una prestación del PIB de 23%. Pero no es la entidad con mayor crecimiento. En la última década, los estados del norte crecieron 50%, los del centro, 25%, y los del sur, 18%.

Para el titular de las finanzas locales, el DF ya no debe ser visto como una carga para la economía, sino como una punta de lanza para el desarrollo, pues actualmente compite con otras ciudades como Miami, Houston o Sao Paulo.

Mario Delgado confía en que en 2012, cuando acabe su administración, la ciudad sea de primer nivel. Que continúe siendo líder en competitividad, la de mayor inversión y que, además, haya reformado toda su estructura financiera con los modelos que él propone.

Así lo ha demostrado el secretario en apenas cinco meses al frente de la Tesorería. Su lema: la innovación y ése será el sello que deje la administración de Marcelo Ebrard al frente del GDF.

Ahora ve
No te pierdas