Los años de la inercia

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Raúl Feliz

El dinero es barato en el mundo, gracias a excesos de liquidez por la bonanza de países petroleros y el crecimiento de Asia. Esto ha impulsado el avance de las bolsas en los países emergentes como México y permitido bajas en las tasas de interés.

México puede aprovechar esa coyuntura a menos de que cometa una estupidez. Después de que el gobierno de Fox fue de ‘nadar de muertito’, este gobierno no puede darse ese lujo, porque en algún momento el entorno no será tan fácil.

El país tiene un problema asociado a sus finanzas públicas. Si no se toman acciones en el aspecto fiscal, la macroeconomía puede deteriorarse y en cinco o seis años se agravará el problema, por varias razones.

No se ha hecho el gasto de exploración necesario para mantener el volumen de extracción de petróleo, principal soporte de las finanzas públicas. Además el precio del crudo está sujeto a una gran incertidumbre.

Hay otro problema, de pasivos que empezarán a reflejarse en las finanzas públicas: Las pensiones de los trabajadores del Estado y los Pidiregas. El gasto público empezará a subir con esas presiones y si no se logra que suban los ingresos, se presentarán déficit cada vez mayores, y eso podría llevar a que el país, en lugar de tener una mejora (upgrade) en su calificación de riesgo, tenga un deterioro (downgrade).

En ese contexto general, se pueden hacer las siguientes previsiones sobre las opciones de inversión.

La bolsa de valores
Para 2007 y 2008 se esperan avances inerciales de la economía de 3.3, máximo 3.5%, tasas menores que la registrada en 2006, porque nuestro principal mercado, Estados Unidos, tendrá una desaceleración. Para lograr un mayor crecimiento se requeriría que las reformas estructurales, como la fiscal, empezaran a funcionar.

Es importante no proyectar el pasado hacia delante, no pensar que porque ha sido el mercado más rentable, la Bolsa lo seguirá siendo. Se recomienda diversificar en papeles de mediano y largo plazo. No esperamos que la Bolsa vuelva a ganar 35 o 40%, sino alrededor de 12 o 13%. Pueden aprovecharse fondos de inversión que incluyen en su portafolio bolsas de países desarrollados, para diversificar instrumentos.

Renta fija
En las tasas de interés somos un poco más prudentes, porque las tasas de largo plazo ya cayeron. No se pueden descartar caídas adicionales, si se mejora la calificación de riesgo del país.

Se recomienda tener líquido sólo el dinero que se va a necesitar, sobre todo en dólares de corto plazo. Los que quieran apostar a que el país recibirá una mejora en su calificación podrían comprar fondos vinculados a deuda de mediano y largo plazo, para aprovechar las tasas actuales.

En una actitud conservadora habría que comprar Cetes u otros papeles de deuda del gobierno, a seis meses o un año.

Bienes raíces
Los inversionistas que entran en bienes raíces con la intención de cobrar rentas pueden llevarse decepciones, porque los alquileres han caído en comparación al valor de los inmuebles. Cuando las tasas bajan hay una expansión del crédito y mucha gente que antes rentaba ahora compra.

La inversión en bienes raíces a 10 o 15 años es atractiva, tendría que ser una parte importante del portafolio. Si apostamos a que México encontrará una salida a su problema de desarrollo habrá que esperar que el valor de la propiedad aumente, porque está asociado al nivel de ingresos.

El autor es profesor investigador del CIDE y consultor de RAFeliz y Asociados.
opinion@expansion.com.mx

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