Teléfonos a bordo

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La posibilidad de usar teléfonos celulares durante un vuelo está cada vez más cerca.

El año pasado, Ryanair, la aerolínea europea de bajo costo, anunció que equiparía toda su flota de Boeing 737 con estaciones de base ofrecidas por OnAir, una compañía que cuenta con el respaldo del gigante de la aviación europea Airbus.

Estas estaciones se conectarán vía satélite para poder usar los celulares durante el vuelo sin interferir con los sistemas de navegación del avión. “La parte de las ganancias por este servicio que correspondan a Ryanair, permitirán mantener sus tarifas bajas”, afirma Michael O’Leary, uno de los directivos de la empresa.

Pero es incierta la aceptación que tendrán las llamadas durante el vuelo y por lo tanto cuán lucrativas resultarán.

Ya superados los obstáculos técnicos, ahora queda esperar la aprobación administrativa, al menos en Europa. En pocas semanas, los entes reguladores publicarán los lineamientos que definirán las frecuencias que pueden usarse y las autoridades aéreas certificarán las instalaciones en las aerolíneas a principios del año que viene.

La empresa OnAir espera que su tecnología sea aprobada a tiempo para que Air France introduzca en el primer trimestre de 2007 las llamadas en vuelo en sus Airbus A318.

¿Siempre sí?
Sin embargo, los celulares todavía tienen que superar los obstáculos sociales. ¿Los pasajeros atestarán las líneas aéreas que ofrezcan llamadas en vuelo o las evitarán? ¿Cuánto estarán dispuestos a pagar por estas comunicaciones?

Tanto OnAir como su rival AeroMobile han realizado una serie de encuestas para conocer cuál es la potencialidad del servicio.

De acuerdo con el último sondeo realizado por OnAir, 80% de los pasajeros de líneas aéreas están de acuerdo con la posibilidad de usar sus teléfonos en el avión, aunque no tengan intenciones reales de hacerlo. Ciertamente, sólo 54% de los pasajeros que viajan por negocios y 41% de quienes vuelan por placer dijeron que encenderían sus teléfonos durante un viaje.

Una de las razones es el costo: Para George Cooper, titular de OnAir, con precios de más de 3 dólares el minuto, “la demanda se reduce considerablemente”, según la investigación de la compañía. Espera que el precio estándar sea de 2.50 dólares el minuto para cuando Air France, Ryanair y Portugal lancen los servicios con la tecnología que ofrece su empresa.

Encuestas anteriores pintaban un panorama menos alentador. Un sondeo realizado el año pasado por IDC y SMS.ac entre jóvenes usuarios de teléfonos móviles, detectó que 64% estaba a favor de poder usar mensajes de texto durante el vuelo y sólo 11% aprobaba la idea de hacer llamadas. Eso sí, ocho de cada 10 entrevistados afirmaron que no les gustaba que la gente llame desde su celular durante un vuelo.

Otra encuesta más rigurosa realizada por America for the Association of Flight Attendants, el gremio de las azafatas y comisarios de a bordo, reveló que 63% de los consultados pensaba que debía mantenerse la prohibición de las llamadas en vuelo. ¿Las razones? La preocupación de viajar con pasajeros que gritan cuando hablan por sus celulares. De hecho apenas 2% afirmó que esta medida podría ayudar en caso de ataques terroristas.

Y cuando el ente regulador de telecomunicaciones de Estados Unidos realizó una consulta popular acerca de las llamadas en vuelo, recibió miles de respuestas, en su mayoría negativas: “Por favor, no. No”; “Me opongo terminantemente a esto. No puedo creer que tan siquiera lo estén considerando”.

Las aerolíneas estadounidenses parecen compartir la falta de entusiasmo por esta propuesta. Tanto United Airlines como Delta aseguran que sus clientes no quieren contar con este tipo de servicios.

Por lo tanto, parece que la disponibilidad de las comunicaciones en vuelo variará ampliamente. Tener o no este servicio podría permitir que las aerolíneas se diferencien entre sí en determinadas rutas. Asimismo, se podría imponer en las líneas aéreas las cabinas libre de teléfonos celulares o los periodos de “silencio” como ocurre en los cines. En vuelos de larga distancia, los mensajes de texto y el acceso a Wi-Fi podrían resultar más atractivos que las llamadas de voz, siempre y cuando el precio sea adecuado, aunque recientemente Boeing suspendió Connexion, su servicio de banda ancha satelital durante el vuelo, un servicio impresionante pero muy poco usado.

Pero las llamadas en vuelo sí están llegando a Asia. AeroMobile, un joint venture entre el operador noruego de telefonía móvil Telenor y la empresa de tecnología ARINC, dice que tiene planes de lanzar sus servicios en el aire con Qantas y una aerolínea asiática. “Estamos sacando provecho del hecho de que muchos vuelos sobre el océano no necesitan la aprobación regulatoria”, afirma Peter Tuggey desde la compañía.

El servicio de llamadas podría ser más usado para los vuelos cortos y en aerolíneas de bajo costo. Después de todo, la gente elige Ryanair, por ejemplo, por sus tarifas más que por el placer del vuelo. Por lo tanto, la idea de otros pasajeros gritando alrededor con sus celulares podría no ser molesta para los usuarios de estas líneas aéreas. En realidad, todo lo contrario si esto puede contribuir a subsidiar las tarifas económicas.

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