El dilema BRIC

En el futuro, esos cuatro países serán parte de las economías más fuertes del planeta.
Fernando Ramírez

Brasil, Rusia, India y China son las economías del futuro y, según el banco de inversión Goldman Sachs, México podría ser parte de este grupo que, en 2050, generará un PIB superior al de EU, Japón, Alemania, Reino Unido, Italia y Francia (integrantes del Grupo de los Seis, o G6).

¿Por qué hasta ahora México no tiene tratados de libre comercio (TLC) con los BRIC? Los analistas coinciden en que sí debe hacerlo, pero reconocen que sería un proceso difícil y complicado.

Para David Hurtado, vicepresidente de la Comisión de Comercio de la International Chamber of Commerce (ICC) capítulo México, "siempre conviene explorar la opción de negociar un TLC con un país con el que se tiene un comercio importante o potencialmente importante, siempre y cuando esté abierto a conceder algo a cambio de lo que pide".

El problema es concretar los términos del intercambio: "Con Brasil no se puede negociar, porque los brasileños no tienen interés, y México tiene el problema del sector agropecuario. Con Rusia no hay nada que comerciar, porque exporta solamente petróleo, mientras que con China e India la única negociación posible es a través de la OMC", afirma Luis de la Calle, director de la consultora CMM.

Desde que China se posicionó como el principal competidor de México, lo que más preocupa a las autoridades mexicanas es que las empresas chinas cumplan con las reglas internacionales vigentes. "Los TLC siempre son bienvenidos, particularmente entre economías abiertas. El problema de México es que gran parte de los países asiáticos son más que complementarios, competidores en el mercado de EU", afirma Gustavo Cañonero, jefe de economía de Deutsche Bank para América Latina.

Aun así, la Secretaría de Economía considera que hay grandes posibilidades de alianzas. Las empresas chinas pueden exportar componentes, con sus pares mexicanas podrían ensamblar productos finales. Hush Puppies, por ejemplo, importa suelas de China para producir calzado en México.

Por lo pronto, otras economías han roto algunos mitos. Desde octubre pasado, Chile puso en marcha un TLC con China con el que 92% de las exportaciones chilenas tendrán beneficios arancelarios inmediatos, y lo mismo ocurrirá con 50% de las exportaciones chinas. Mientras que Brasil, aquejado por una gran invasión de productos chinos, estableció un acuerdo con el país de la muralla y ahora mantiene un superávit en el comercio bilateral con esa nación.

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