Lágrimas y billetes

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María José Martínez Vial / Madrid

La desesperada lucha de la noble sirvienta pobre por conquistar el corazón del rico y malvado (pero muy guapo) junior, continúa cosechando lágrimas y dólares alrededor del mundo.

Según las cifras expuestas durante la IV Cumbre Mundial de la Telenovela, realizada en Madrid, cada año logran exportarse 85 de cada 100 culebrones, esto es un mercado de 400 MDD.

“El género ha madurado, se introdujeron nuevos temas que interesan a hombres y niños, y que acompañan a la historia rosa de antes. Esto ha provocado un cambio radical en el mercado a nivel de audiencia”, señala José Escalante, vicepresidente y gerente general de RCTV Internacional.

Las cifras hablan por sí solas: a mediados de los años 80 en el mundo se hacían unas 25 telenovelas al año, hoy se realizan más de 120. De éstas, 90% se produce en América Latina.

En el mercado global, dos de cada 10 telenovelas son mexicanas; Televisa y TV Azteca se reparten a partes iguales el mercado en México y realizan en conjunto unas 12 horas diarias y cerca de 14 producciones de melodramas seriados cada año.

¿Y los independientes? “En Argentina o en Colombia tienen cabida, pero en México no. Está todo copado”, afirma Escalante.

Aunque las telenovelas llegan a cerca de 120 naciones, los mejores clientes son España y países de Europa del Este. Pero los mercados más difíciles son Francia, donde se considera a las telenovelas productos de baja calidad, y los países árabes, que ven con recelo los cada vez más frecuentes desnudos, y se abstienen de comprar buena parte de las producciones recientes.

A Escalante no le preocupa: “Aunque te enamores de forma diferente en Italia que en Malasia, el sentimiento es el mismo. La clave para que las historias se adapten a cada cultura es vender formatos en vez de latas”.

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