De colección

-
Sara Carrillo Reid

Personajes como el papa Juan Pablo II, el historiador Edmundo O’Gorman, el escritor Andrés Henestrosa, y hasta Chabelo o El Chavo contribuyeron, junto con una veintena de estampillas lanzadas cada año, con más de 36 MDP a que el Servicio Postal Mexicano (Sepomex) reduzca sus pérdidas de 875 MDP en 2001, a menos de 200 MDP en 2006.  En 2005, Sepomex emitió 3.2 millones de estampillas postales, con ventas por casi 38 MDP, gracias a la publicidad que el gobierno de EU dio a Memín Pinguín. Más del doble de los 1.5 millones de timbres que de enero a septiembre pasado vendió la paraestatal.  Hoy Sepomex sobrevive gracias a un centenar de clientes como Telmex, Reader’s Digest, el SAT y bancos.

De enero a septiembre de 2006 el correo tuvo ingresos por 1,711.7 MDP, al repartir 572.7 millones de piezas, entre ellas cuatro millones de revistas y 16 millones de propaganda comercial.  Entre 2001 y 2006, Sepomex redujo 300 rutas de reparto, cerró 250 oficinas propias (actualmente tiene 1,532), y constriñó su plantilla laboral de más de 22,000 a 19,700 empleados.

Sin embargo, Gustavo Islas , director general adjunto de Operación de Sepomex, confía en que la paraestatal logrará el punto de equilibrio en los próximos años, gracias a la inversión de 120 MDP anuales en tecnología y transportes.

Ahora ve
No te pierdas