Estrés feliz

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Verónica García de León

La sobrecarga de trabajo no a todos les pesa igual. La encuesta ¿Sus empleados disfrutan la vida?, que aplicó por primera vez la consultora Accenture, reveló que 80% de los trabajadores dicen tener una mayor carga de trabajo y no todos sufren por ello. Aunque para 50% significa mayor estrés, 25% no siente que le afecte y el resto incluso lo considera algo positivo en su calidad de vida. “Nuestro estudio encontró que lo que eran cargas de trabajo imposibles para unos, eran ‘no gran cosa’ para otros”, relata Ed Jensen, director general de  Desempeño Humano de Accenture en Estados Unidos.

El estudio descubrió que quienes se sienten más cómodos con esa sobrecarga laboral son aquellos que lo sienten como un reto, quienes reciben reconocimiento y los que se sienten con las herramientas para resolver los nuevos encargos. “Lo que representa un reto realizable, la excitación intelectual, es algo que motiva”, menciona Jorge Castilla, director de Organización y Desempeño Humano de Accenture México. Los empleados que lo viven como algo que les afecta son aquellos que se sienten desarmados y orillados por factores que no están en sus manos, como la llegada de un nuevo jefe, el que la empresa no aumente el número de plazas en función de su crecimiento o no llene las vacantes. Otros viven negativamente el trabajo extra cuando se origina de un cambio en la forma de dirigir la empresa, o de una reestructura.

Aunque la encuesta, realizada a 1,024 empleados, se refiere a la percepción de estadounidenses, los resultados pueden servir de referencia para México, aquí existen 17,000 negocios con capital de ese país. “Las empresas mexicanas grandes compiten en el mercado bajo las mismas normas de eficiencia y el mandato de hacer más con menos”, cuenta Castilla.

Los consultores mexicanos coinciden en que mayor carga de trabajo no es sinónimo de estrés si el reparto de las cargas es justo y si estos encargos son asignados de acuerdo con los intereses y habilidades de cada empleado.

Cómo amortiguar el golpe
Disminuir el ritmo de trabajo no es opción; el desafío es ser eficiente y productivo. ¿Cómo hacerlo y cuidar a los empleados? No es un acertijo simple, pero ignorarlo puede dañar las organizaciones. Según Accenture, elevados niveles de estrés pueden llegar a provocar la apatía y falta de compromiso del empleado, ausentismo, altos niveles de rotación y aumentar los gastos médicos. “El estrés puede ser un elemento que motive la salida del personal lejos de retenerlo”, previene Claudia Gomezrueda, subdirectora de Consultoría en Capital Humano de AON Consulting México.

Accenture plantea dos estrategias. Una es que la asignación de más tareas se acompañe de mejores herramientas, planeación, prácticas de calidad de vida y un papel más activo del área de Recursos Humanos.

De entrada lo más significativo es que la empresa les reconozca este sobreesfuerzo, dice Jensen. “Los empleados deben saber que sus jefes saben y aprecian su creciente compromiso y contribución”. Esto debe ser comunicado con acciones concretas: las compañías deben proveerlos con herramientas tecnológicas y de capacitación. Es importante que ofrezcan soluciones para flexibilizar el trabajo, añade Jensen, y así reconocer que su gente tiene una vida afuera de la oficina.

Por ejemplo, los estudios de AON señalan que el tráfico contribuye al estrés. “La gente se angustia cuando hay grandes espacios improductivos”, refiere Gomezrueda. De ahí que tener horarios flexibles o la posibilidad de trabajar remotamente resta presión. Otra estrategia consiste en trabajar en la imagen que tienen las áreas de Recursos Humanos para vincularlas más a los empleados. El estudio de Accenture encontró que es el área a la que menos recurren los trabajadores cuando se sienten afectados. Tan sólo 25% de los encuestados que sufren por mayores exigencias de su empresa dijo que contemplaba hacerlo. De acuerdo con Accenture, Recursos Humanos tendría que confeccionar sus servicios a la demanda de los diversos grupos y tipos de empleados.

Asignar con inteligencia
El descontento de los empleados que revelan las encuestas de clima organizacional llevaron a AON a revisar la estructura de algunas compañías. A través de un diagrama de flujo de la organización identifica dónde se dan cargas excesivas, si hay duplicidad de funciones, falta de herramientas, si hay canales de comunicación correctos.

Algunos hallazgos llevan a la conclusión de que los empleados de las empresas mejor planificadas padecen menos estrés. Ellos tienen claridad en sus tareas, en lo que se espera de su trabajo y en el plan de carrera dentro de la compañía. “Saber a dónde vas y qué te falta reduce en gran medida la ansiedad”, sostiene Susana González, gerente general de la empresa Sistema Integral de Asistencia al Empleado.

En este tema el reto es identificar las fortalezas y debilidades de las personas y en función de eso asignar nuevas tareas. Y es que cada persona tendrá una manera distinta de asumir y manejar mayores exigencias en el trabajo.

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