Las perspectivas de 2007

-
Jonathan Heath

Prácticamente todos anticipan una desaceleración de la actividad económica el próximo año. Donde hay discrepancia es en el grado: mientras que unos piensan que será menor, otros opinan que será mucho mayor a lo previsto por las autoridades.

El Banco de México estima que el crecimiento económico en 2006 se sitúe entre 4.3 y 4.8%, lo que implica que después de crecer 5.1% en la primera mitad del año, habremos de crecer entre 3.5 y 4.5% en la segunda mitad. La Secretaría de Hacienda estima que el crecimiento en el tercer trimestre del año fue 4.3% (la cifra definitiva se dará a conocer el 15 de noviembre). Si resulta cierto, entonces significa que en el cuarto trimestre del año el Banco de México espera un crecimiento de entre 2.7 y 4.7%, que es un rango realmente muy amplio. En principio, 2.7% parece implicar una desaceleración mayor, mientras que 4.7% sugiere que la economía siga su marcha.

No obstante, tenemos que tomar en cuenta la estacionalidad normal de la actividad económica en el año. Típicamente, el segundo y el cuarto trimestres son de mayor producción que el primero y el tercero. Por lo mismo, debemos aplicar un ajuste estacional a estas cifras y analizar qué significan en el margen, es decir, en términos del crecimiento respecto del trimestre inmediato anterior. Ésta es la forma en que se reporta el crecimiento del PIB en Estados Unidos y se llama “seasonally-adjusted annualized rate of growth”.

Bajo esta óptica, el crecimiento en los primeros tres trimestres fue 6.6, 6.1 y 3.3%, respectivamente. El rango menor del Banco de México implica no solamente una desaceleración, sino una caída de 6.2% en la actividad económica. En cambio, el rango mayor se traduciría en un crecimiento de 1.3%. Por lo mismo, las autoridades monetarias esperan por lo menos una desaceleración sustancial en el cuarto trimestre y el peligro de un desplome.

¿De dónde proviene el pesimismo? Ya podemos observar menor crecimiento en Estados Unidos y la mayoría de los analistas espera en 2007 por lo menos un punto porcentual menos que lo obtenido en 2006. El Banco de México dice que espera que la economía estadounidense crezca 2.6% el próximo año. Sin embargo, algunos expertos tienen un escenario más tenebroso: una tasa menor a 2%. En consecuencia, se anticipa una desaceleración de la demanda de nuestras exportaciones y, por lo tanto, un menor ritmo de crecimiento económico en nuestro país.

Aunque existe algo de evidencia de un menor dinamismo al empezar el cuarto trimestre, todavía no parece tan grave. Por lo mismo, deberíamos esperar que 2006 termine con un crecimiento de 4.7 o 4.8%, en la parte superior del rango que ofrece el Banco Central. Sin embargo, ha aumentado significativamente el riesgo de una mayor desaceleración en Estados Unidos, por lo que es probable que el crecimiento en México se ubique el año entrante por debajo de los estimados oficiales, incluso menor a 3%.

El gobierno electo ha prometido concentrarse más en la economía interna, con el afán de reducir nuestra dependencia de la economía de Estados Unidos. Pero aun en el caso de que fuera exitoso, esta política surtirá efecto luego de varios años.

Habría que tener en cuenta que muchos de los recursos no recurrentes que obtuvimos este año, principalmente del petróleo, no serán tan abundantes el año entrante, por lo que el gobierno tendrá que ajustar hacia abajo el gasto.

Todo esto significa que no debemos esperar mucho de la política económica del gobierno federal en el corto plazo.

En cambio, la política monetaria tanto de Estados Unidos como de México, deberá empujar hacia abajo las tasas de interés. Posiblemente esto deberá ayudar a suavizar el aterrizaje. Ya veremos…

El autor es director de Estudios Económicos de HSBC México.
Comentarios: jonathan.heath@expansion.com.mx

Ahora ve
No te pierdas