Polémica monetaria

La permanencia de una burbuja inflacionaria, originada por un ‘choque de oferta’, genera dudas.
Joel Martínez

  Digámoslo en pocas palabras: algunos directores de portafolios se cuestionan los alcances de un ciclo de restricción monetaria. ¿Qué ha pasado? Desde septiembre de 2006 la inflación anual, que mide los últimos 12 meses, se ubicó por encima de 4%, que es el techo de la meta oficial de Banxico.

La fuente de la burbuja de precios está en la inflación subyacente (que los bancos centrales caracterizan como estructural), particularmente en el alza de alimentos procesados y “otros servicios”, que incluye todo salvo las rentas.

La inflación anual de alimentos procesados ha escalado a niveles cada vez más altos: 3.46% en junio de 2006, 4.13% en septiembre, 5.10% en diciembre y 6.05% en febrero de 2007.

Por su parte, la inflación de los servicios, excluyendo la renta de vivienda, creció en promedio 4.16% anualmente, abriendo en junio con 4.06% y escalando a 4.41% en febrero de 2007.

¿Por qué sube la inflación en alimentos?
Básicamente, por un aumento de los precios internacionales de los commodities de granos y cárnicos desde junio de 2006, lo grave es que este rally alcista no ha parado.

Por eso la burbuja inflacionaria se le caracteriza como ‘choque de oferta’, los precios no suben porque haya un exceso de demanda interna, sino por un factor exógeno que incrementa los costos de producción.

Justo aquí es donde surge el cuestionamiento de muchos estrategas financieros, ¿para qué sube las tasas Banxico si la fuente de la inflación no es la demanda?

La crítica se profundiza cuando se considera que en México, a diferencia de EU, un alza marginal de tasas en un cuarto o medio punto, tiene poco efecto sobre el tamaño de apalancamiento de las personas debido al diferencial tan grande entre las tasas que se pagan al ahorrador (pasivas para un banco) y las que cobran las tarjetas de crédito o hipotecas a las personas ‘de a pie’ (activas para un banco).

Actualmente la tasa de referencia mexicana, la que se paga a inversiones al mayoreo a un día, es de 7%, subirla medio punto implicaría llevarla a 7.50%, lo que se reflejaría en una TIIE de 28 días alrededor de 8%.

La pregunta es si este movimiento influiría en un uso menor de la tarjeta de crédito cuando la tasa más noble es de 15%, aunque llega hasta 35 o 40%. La respuesta es no. Los opositores a la restricción consideran que la desaceleración de la economía global puede hacer su trabajo, aflojando los precios internacionales de granos y cárnicos.

Sin embargo, en mi opinión, el banco central tiene varias justificaciones para usar un ciclo monetario restrictivo con miras a tener efectos positivos en la inflación:

1. Una subida de tasas fortalecería de manera significativa el peso, permitiendo efectos positivos en los precios de los llamados bienes comercializables, es decir, en la importación de bienes de consumo.

2. La inflación de servicios si es ocasionada por la demanda, un alza de tasas, aunque sea marginal, sí la combatiría.

3. El banco central actuaría de manera preventiva, evitando que pueda generarse una inercia inflacionaria.

4. El alza de los precios internacionales de algunos granos es un proceso de largo plazo, ya que se debe a una agenda de los países desarrollados para sustituir el uso de combustibles derivados del petróleo por los generados por granos como el maíz y las oleaginosas.

Aunque la polémica sobre la efectividad o no de un ciclo monetario restrictivo seguirá sobre la mesa, quien tiene la última palabra es el propio banco central, ya que es su credibilidad la que está en juego.

El autor es consultor y elabora el weekly de SIF-ICAP.
Comentarios: joel.martinez@expansion.com.mx

Ahora ve
No te pierdas