La avalancha verde

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Dino Rozenberg

¿Usaremos latas y basura en vez de gasolina, como el DeLorean de Volver al futuro? No es seguro. Tal vez el combustible en años por venir sea aire y agua, o por lo menos una parte, junto con el hidrógeno, que tiene casi tres veces más potencia energética que la gasolina: con sólo ocho kilos de hidrógeno líquido se pueden recorrer 200 kilómetros, y la única emisión visible es ¡vapor de agua!

No es ciencia ficción, pero los fabricantes de autos no se ponen de acuerdo sobre una tecnología estándar, y por eso sus propuestas actuales de vehículos incluyen motores híbridos, de hidrógeno, de aceites comestibles y hasta eléctricos. En el Auto Show Internacional de Detroit 2007 (NAIAS), realizado hace un par de semanas, destacó la propuesta del fabricante alemán BMW. Su Hydrogen 7, la primera berlina de lujo con un motor híbrido, ofrece al conductor la opción entre combustión de hidrógeno o de gasolina. Con ambos tanques llenos, la ‘Bomba H’ de BMW, tiene una autonomía de 600 kilómetros. No es un ‘auto concepto’, de los que se hacen dos o tres para exhibición y que luego acaban en un museo. BMW fabricó una primera edición de 100 unidades, que entregará a líderes de opinión en Europa, sobre todo.

“Esta tecnología está en su primera etapa”, dijo Raymond Freymann, director del Grupo de Investigación y Tecnología de BMW, cuando el auto se presentó en la sede de la empresa, en Munich. Nat Ragir, de Petroenergy Information Network, dice que esta propuesta es la “más avanzada, verde… y cara”. A precio de mercado costaría medio millón de dólares.

Verde será
En el Autoshow, aparte del Hydrogen 7, hubo otros lanzamientos revolucionarios, como el auto concepto Volt, de General Motors (GM): un vehículo 100% eléctrico. Si el dueño trabaja a menos de 50 kilómetros de su casa, nunca tendría riesgo de quedarse varado por falta de energía. Según Rick Wagoner, CEO de GM, “hasta 40% de las familias se desplazan menos de 60 kilómetros para sus actividades cotidianas”. La combinación de motor eléctrico y baterías recargables permitiría ahorrar miles de dólares al año.

Saab, una marca de GM, presentó en la exposición de Detroit su concepto Saab Biodiesel Hybrid, que muestra el interés de los diseñadores europeos por el diesel y los biocombustibles. Ésta es la primera muestra del proyecto de mil millones de dólares que desarrollan BMW, GM y Chrysler para generar motores limpios.

¿Por qué aumentó la tortilla?
Hace unos días, cuando los industriales del maíz en México desencadenaron el aumento en el precio de la tortilla, uno de sus argumentos fue un alza de las cotizaciones internacionales debido a la demanda de granos para fabricar etanol. De ser verdad, ésta sería una gran noticia, porque significaría que ya se disparó el uso de biocombustibles no contaminantes. Pero no es así. En Estados Unidos apenas se empieza a entender este concepto, y la disponibilidad de E85, nombre comercial del etanol, es escasa.

Celdas de hidrógeno, diesel, etanol de maíz o de azúcar, baterías de litio y electricidad tomada de un enchufe doméstico: las apuestas tecnológicas para mover a los autos del futuro ya están definidas y se vuelven comerciales.

Las primeras industrias que se han puesto a trabajar son las petroleras, como Shell y BP, que tienen experiencia e infraestructura para convertirse en fabricantes y distribuidores. Pero también podría ser un negocio para empresas del sector agroindustrial como Grupo Maseca y hasta Bimbo, que tienen presencia en el campo y podrían abrirse a nuevas inversiones en biocombustibles.

Habrá que pensar en compañías que manejen gases, como Infra, y hasta en alguien que instale tomas eléctricas y tanques de hidrógeno en centros comerciales y estacionamientos de casas y condominios. Las autoridades y la mayoría de los políticos mexicanos no se han enterado de estos movimientos globales. O quizá estén esperando que se haga realidad la propuesta de Volver al futuro: al fin que latas, botellas y basura tenemos de sobra.

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