“Pemex se reinventa”

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Por José Manuel Martínez

Por fin, luego de mucho anuncio y preámbulo, la iniciativa de reforma energética llegó a principios del mes pasado al Congreso de la Unión. Y, por lo visto, era lo único que hacía falta para encender los ánimos de los políticos más radicales que ya habían amenazado con paralizar el país si se privatizaba la industria petrolera.

Develada la propuesta legislativa, quedó claro que lejos de una reforma energética, la iniciativa contempla cambios que tienen como propósito que Pemex funcione mejor. Los detractores encontraron en los cambios al negocio de las refinerías, de los ductos para productos refinados y en el nuevo tipo de contrato que propone Pemex el ímpetu privatizador que requerían para tomar calles y tribunas legislativas.

Para entender mejor las propuestas del gobierno, Expansión entrevistó al subsecretario de Hidrocarburos de la Secretaría de Energía, Mario Gabriel Budebo.

El gobierno propone que privados hagan labores de refinería y de otras actividades del sector petrolero. Pero ahora existe más demanda en el mundo por estos servicios. ¿Por qué vendrían a México, en donde sólo les ofrecen trabajos de maquila o de permisionarios, pero no tendrán participación de las utilidades?

Un gran número de empresas realizan trabajos a través de contrato para Pemex, pero muchas no traen la mejor tecnología, ni incorporan esquemas que les permitan reducir costos, porque una vez hecha la contratación y ganado el concurso, no hay ningún interés de ellas para bajar los costos.

Muchas de las empresas que ya participan ahora lo van a seguir haciendo pero en condiciones más favorables para Pemex. Si hacen una mejor labor, van a tener un pago acorde a esto, no como hoy que da lo mismo si perforan 10 metros y encuentran algo, o no.

Shell, socia de Pemex en la refinería Deer Park (EU), ha dicho que resultaría más rentable establecer nuevas refinerías en EU porque ahí son más bajos los costos de producción que en México, pues no se les obliga a emplear trabajadores sindicalizados…

Lo que tiene que ver con este aspecto es que Pemex se reinventa como empresa. Actualmente opera como una dependencia, con controles y mecanismos rígidos para hacer obras y adquisiciones. Construir una refinería pasa por mecanismos iguales a los que se piden para construir una escuela. Tienes todo tipo de restricciones en la parte presupuestaria que te impiden planear a largo plazo. Haciendo que Pemex opere como una empresa, que tenga mucha más flexibilidad de operación, que tome decisiones para maximizar el valor de la misma, vas a encontrar mecanismos donde Pemex va a hacerse de apoyos de terceros, de manera muy adecuada para expandir su infraestructura, que es fundamental si queremos abatir las importaciones.

Si pudieran bajar los costos laborales, ¿Pemex podría librarse de contratar a otras empresas?

La operación de las refinerías en México tiene brechas de costos muy significativas con las mejores prácticas internacionales. Somos más ineficientes en uso de la energía, nuestro porcentaje de utilización de las plantas es muy inferior a los parámetros internacionales. Pemex va a abatir sus costos de manera importante con una gestión más ágil y con la flexibilidad de un esquema de contratación que permita hacerte de brazos adicionales para realizar esas tareas. Pemex va a poder aprovechar esos márgenes de refinación que en estos momentos son muy importantes en el mundo y que hoy son como de la tercera parte de los que tienen las empresas con la mejor tecnología, con mayor eficiencia.

¿Con quién se deben hacer los acuerdos para explotar los yacimientos transfronterizos, con las empresas concesionadas o con los países vecinos?

Se requiere hacer un tratado internacional tanto con EU como con Cuba, para ponerse de acuerdo sobre cómo se va a manejar un yacimiento que está en los dos lados de la frontera y dividir correctamente el crudo que se extrae y que se respete la propiedad de un país y del otro. Existe un tratado en una de las áreas del Hoyo de Dona, en el polígono occidental. Ahora se debe hacer otro en toda el área de la frontera con EU y con Cuba, porque Cuba ya está haciendo exploración en la zona limítrofe con la frontera nacional.

¿Existe la posibilidad de que dentro de esos tratados se contemplen alianzas con esas empresas?

El esquema de tratados internacionales tiene, bajo cualquier premisa, que respetar los principios constitucionales y eso implica que no se puede compartir el petróleo del país. Habría que definir qué esquemas de trabajos conjuntos o de contratación se podrán realizar, que por un lado deberán firmarse con EU y Cuba, y que, además, deberán ratificarse por el Senado de la República.

¿Qué hay sobre la autonomía presupuestaria? ¿Cuántos recursos más tendrán si pasa esta reforma?

Pemex tiene un presupuesto de salida que se le autoriza y, dentro de éste, cualquier cambio de partida tiene que pasar por un proceso de autorización de Hacienda. Imagínate que se tiene un proyecto de perforación o de exploración y, por las razones que sean, consideras conveniente que se realice dos meses más adelante. Pero esos recursos los quieres pasar a una reconfiguración de una refinería. Hoy tienes que pasar por un proceso de autorización que dura dos o tres meses. Cuando ya te lo autorizaron, quizá ya es difícil que el proyecto pueda llevarse a cabo ese año. El primer cambio, en la parte presupuestaria, es que Pemex puede hacer todas las reasignaciones de gasto que quiera, siempre y cuando no incremente el gasto de nómina.

Otro aspecto importante que está muy vinculado a la parte presupuestaria es el uso de ingresos excedentes. Conforme Pemex cumpla ciertas metas operativas, podrá usar un porcentaje creciente de ingresos excedentes propios.

¿Quién fijará esas metas operativas?

La Secretaría de Hacienda y la de Energía con base en el plan de trabajo de la empresa, en lo que autorice el consejo.

Con esta reforma, ¿cuándo tendremos una restitución de las reservas del cien por ciento?

Una fecha precisa es difícil de dar. Lo que sí puedo garantizar es que con estos instrumentos que se le darían a Pemex, va a ir mucho más rápido que antes. Si a Pemex le iba a tomar cinco, seis o siete años, con un esquema nuevo, y con estas herramientas para operar, podrá hacerlo en un tiempo menor.

“Con estos instrumentos que se le darían a Pemex, va a ir más rápido”.


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