Señor Q

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ESTIMADO SEÑOR Q:
Tengo un blog personal en internet, donde el otro día comenté algo sobre la empresa en la que trabajo. Un compañero lo vio y me dijo que el tema era confidencial, así que borré la entrada. Mis jefes parecen no saber nada. ¿Qué recomienda en estos casos?
—Tecno-incauto, DF

Querido Tecno:
Lo mejor que puedes hacer por ahora es mantener la boca cerrada, pero sin muchas esperanzas: si lo vio tu compañero, probablemente también lo leyeron otras personas. Además, en internet queda rastro de todo, por ejemplo en las versiones ‘caché’ de los buscadores y los archivos de los agregadores de noticias. Memoriza esta respuesta para cuando tu jefe te pregunte algo, y dila con la mayor humildad: “Estoy muy arrepentido, fue un error. Prometo que no volverá a ocurrir”. Andrés Bianciotto, ‘blogger’ y empresario, tiene más consejos: “Si te gusta tu trabajo y no eres vocero de la empresa, es fácil: no hables del trabajo en el blog. Si igual decides hacerlo, opta por el anonimato más hermético: cuentas de email y datos falsos, por ejemplo. Si lo que quieres es hacerlo públicamente y convertirte en el paladín del blog corporativo, entonces te espera una carrera cuesta arriba, pero que se puede ganar. Robert Scoble hizo mucho más por humanizar a Microsoft que años de relaciones públicas”. Ésas son tus opciones, pero ten cuidado: el mundo corporativo no sabe aún qué hacer con los blogs –oscila entre la euforia y la paranoia– y no serías el primer ‘blogger’ despedido por sus indiscreciones.
—Serenamente, Q

ESTIMADO SEÑOR Q:
Mi jefe, que habla mal en inglés pero le gusta aparentar que lo hace bien, parece haber aprendido una palabra nueva: multitasking. Nos pide que seamos capaces de hacer muchas cosas al mismo tiempo, y el otro día me dijo que tengo que mejorar mi multistasking. Grrrrrr, lo odio. ¿Qué puedo hacer?
—Unifuncional desesperada, Guadalajara

Estimada Uni:
Podrías decirle a tu jefe que eligió un mal momento para hacerse fanático del multitasking, porque en Estados Unidos, donde nació y e hizo furor hace algunos años, hoy está en decadencia. Los consultores ahora recomiendan hacer las cosas de a una, pero hacerlas bien, teoría que le calza perfecto al Señor Q, cuya cabeza es grande pero su cerebro parece incapaz de la simultaneidad. El consultor estadounidense Jack Vinson dice que el multitasking es ‘maldad pura’ y su colega Johanna Rothman recomienda que, cuando te pidan hacer muchas cosas al mismo tiempo, te tomes unos segundos y te preguntes a ti misma cuál de todas ellas es la más estratégica, y que termines esa primero. Si tienes alguna duda sobre prioridades, pregúntale a tu jefe. “Lo importantes es no creer que uno puede hacer todas las tareas al mismo tiempo, porque eso es imposible”, dice Rothman. No le digas a tu jefe que está preso de una moda en declive: simplemente ayúdalo a darse cuenta de que no sirve para nada.
—Concentrado, Q

ESTIMADO SEÑOR Q:
La empresa en la que trabajo comenzó recientemente una campaña contra la obesidad y en favor de la vida sana entre los empleados, que me está volviendo loco. Como soy bastante gordo, mi jefe me reprendió el otro día porque le puse azúcar al café y me recomendó que me apuntara al plan de gimnasio subvencionado que ofrece la empresa. También me llamaron de Recursos Humanos, preguntándome si quería un programa de ejercicios. Me llevó años aceptar mi tamaño, que se debe sobre todo a problemas hormonales que no afectan mi salud general, pero la campaña y los comentarios me hacen sentir incómodo. ¿Cómo respondo a este tipo de cosas?
—Redondo sin culpa, DF

Estimado Redondo:
Comprendo tu indignación ante las actitudes de tu jefe y de la empresa, pero el Señor Q tiene la impresión, aunque te parezca increíble, de que actúan de buena fe. Su interés es condescendiente y hasta estéticamente chocante, pero en el fondo están convencidos de que deben ayudarte. Explícales, entonces, que tu problema no es de debilidad moral, que poco puedes hacer para combatirlo y que tu salud es tan buena como la de cualquier otro. Y siempre con una sonrisa. No volverán a molestarte.
—Aeróbicamente, Q

SEÑOR Q encuentra solución a los problemas que rodean la vida profesional. Si él no tiene la respuesta seguramente nadie la tendrá.
¿Alguna pregunta? Escribe a: senorq@expansion.com.mx.

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