Israel espera ansioso a Paul McCartney

Hace 43 años, cuando aún existían los Beatles, el país vetó el concierto del cuarteto de Liverp el hijo del funcionario que supuestamente canceló esta visita, exculpa a su padre por el incide
El ex Beatle prometió dar a Israel 'la noche que han esperad  (Foto: )

El concierto que dará Paul McCartney en Israel en septiembre ha revivido la historia de cuando en la década de 1960 un oficial israelí, supuestamente, canceló un concierto de los Beatles por temor a que fuera a corromper la juventud de ese país.

El episodio es muestra de la época en la que el gobierno de Israel se sentía en la necesidad de proteger la inocencia del pueblo.

El problema es que la historia podría ser falsa: con los israelíes emocionados ante la inminente llegada de McCartney, el hijo del oficial ha aprovechado para limpiar la imagen de su padre y asegurar que se trata de una "leyenda urbana sionista".

Tanto penetró la historia en la psiquis colectiva que el embajador de Israel en Londres escribió una carta a los miembros de la banda que aún viven expresándoles su pesar por el incidente. Les dijo que el país quisiera recompensarlos: vengan a tocar durante las celebraciones este año del 60o. aniversario de Israel.

"Israel perdió la oportunidad de aprender de los músicos más influyentes de la década, y los Beatles perdieron la oportunidad de llegar a uno de los públicos más apasionados en el mundo", al cancelar el concierto, escribió el embajador Ron Prosor.

El miércoles, McCartney confirmó que ofrecerá un concierto en Tel Aviv el 25 de septiembre, tal y como se había rumorado desde hacía días.

En un comunicado de prensa el cantante y músico habló sobre el incidente diciendo que finalmente iba al país "43 años después de haber sino vetados por el gobierno israelí". Prometió además darle al público "la noche que han estado esperando por décadas".

Antes de que se confirmara el recital, los boletos ya habían salido a la venta con precios que oscilaban entre los 140 y los 430 dólares.

El oficial al que se le imputó haber cancelado aquel concierto de los Beatles en el 1965 fue Yaakov Sarid, un hombre de cara severa que para entonces se desempeñaba como director del Ministerio de Educación.

Aún se le recuerda hoy, y posiblemente es por lo único que se le recuerda, por su supuesto protagonismo en negarle a la juventud israelí la oportunidad de desmayarse y gritar al ritmo del famoso cuarteto. También estuvo implicado David Ben-Gurion, el padre fundador de Israel y primer ministro en ese momento.

Sarid, quien murió en 1976, era el padre de Yossi Sarid, quien por años ha sido miembro del parlamento y columnista en un diario.

Sarid hijo, ahora de 67 años, asegura que su padre no tuvo nada que ver con la decisión. Según afirmó, la historia real se trató de una batalla entre promotores de espectáculos.

La competencia era tan agria que cuando uno de ellos, Yaakov Uri, tuvo éxito en las negociaciones para llevar a los Beatles al estado judío, el otro, Giora Godik, usó sus conexiones oficiales para torpedear el permiso gubernamental que necesitaba su rival para seguir adelante con los planes.

Sarid dijo que su padre nunca estuvo involucrado en la disputa y que anteriormente trató de aclarar el asunto pero la teoría estaba tan arraigada que nadie lo escuchó.

Esta nueva versión es apoyada por el eminente crítico de música e historiador Yoav Kutner.

Sarid dijo que su padre nunca escuchó a los Beatles y que la historia se propagó debido a sus tendencias políticas de carácter liberal, como una forma de atacarlo.

 

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