Posgrados a la medida

La industria busca profesionistas calificados y la academia quiere dárselos. Ya se dan los primeros pasos para atender esta demanda.
posgrados-unam  (Foto: UNAM)
Sofía Gutiérrez
CIUDAD DE MEXICO (Manufactura) -

Los esfuerzos para modernizar la estructura productiva mexicana avanzan en el rumbo correcto, al menos en el aspecto educativo parece haber buenas señales. Universidades e institutos de investigación mexicanos consolidan proyectos que incluyen nuevas maestrías y doctorados en áreas que se transforman o florecen ante el avance de la ciencia y la tecnología. Es el caso de la mecatrónica, robótica, mecánica, automotriz, aeronáutica, computación, electrónica y biotecnología, entre otras, con lo que, adicionalmente, se fortalece el vínculo entre la academia y la industria.
Un caso de éxito es protagonizado por la Facultad de Ingeniería (FI) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la cual creó un programa de maestrías de tiempo parcial en el que se trabaja, de manera coordinada, con empresas privadas, las cuales se interesan en que sus trabajadores se capaciten cursando maestrías y doctorados. Algunos ejemplos son: General Electric (GE), Mabe, Robert Bosch y Delphi.
"Las maestrías que ofrecemos para empresas son de tiempo parcial, lo que significa que, en lugar de hacerla en dos años, se harán en tres, debido a que se imparte los viernes, sábados y domingos, con el fin de que los trabajadores que las cursan no descuiden el trabajo en su empresa", puntualiza Ricardo Vidal Valles, coordinador de Vinculación Productiva y Social de la FI.
El plan de estudios de dichas maestrías —cuya especialización se enfoca en las áreas de ingeniería automotriz y mecánica—, incluye materias obligatorias y optativas orientadas a las necesidades de la industria, así como un proyecto de investigación, en tanto que son impartidas por maestros de la UNAM y extranjeros.
Como resultado de esta vinculación, desde hace dos años se desarrollan cinco grupos de 10 personas cada uno, tres con la empresa de electrodomésticos Mabe y dos con GE, específicamente en el ramo de turbinas, explica Vidal Valles.
Aunque una cláusula de confidencialidad con las empresas citadas impide al académico profundizar en los proyectos de investigación que actualmente desarrollan los alumnos de maestría, enfatiza en que están enfocados a las necesidades de las compañías y relacionados con la eficiencia en consumo de energía. También declara que el costo anual es de 70,000 pesos, los cuales son subsidiados en 50% por la empresa, mientras que el resto es responsabilidad del alumno.
Adicionalmente, comenta el académico de la UNAM, se cuenta con un programa de doctorado también vinculado con el sector empresarial. Actualmente cinco personas se encuentran estudiando en este nivel, específicamente en ingeniería mecánica: tres en Tremec, uno más en Mabe y otro en GE.
A diferencia de la demanda por cursar una maestría, sólo 10% de quienes adquieren el grado de maestros decide continuar y cursar un doctorado, grado en el que también se elabora un proyecto de investigación, aclara.
Adelanta que la empresa Robert Bosch, que fabrica y distribuye tecnología de alta calidad en la industria automotriz, construcción, termotécnica y electrodomésticos "está muy interesada en que sus trabajadores tomen la maestría con nosotros. Estamos negociando". El mismo tipo de negociación se realiza con Delphi en Ciudad Juárez, Chih, empresa especializada en innovación tecnológica.
Cabe destacar que el programa de maestrías y doctorados vinculado a las empresas forma parte del Centro de Alta Tecnología enfocado a las áreas de la industria automotriz y aeroespacial, que se desarrolla en Juriquilla, Querétaro. Hasta el momento se logró la consolidación y aprobación del proyecto arquitectónico, también elaborado por alumnos de la UNAM.
La FI desarrollará otros proyectos de este tipo en el Parque de Investigación e Innovación Tecnológica (PIIT) en Monterrey, NL, el cual se creó en 2007 para articular la investigación con las necesidades del mercado y de las empresas, atraer empresas internacionales con base tecnológica, desarrollar y utilizar el capital intelectual neoleonés e incubar negocios orientados a nuevas tecnologías.
En este sitio ya se encuentran empresas como Sigma Alimentos, Pepsico y Motorola. También se instalarán dos incubadoras que trabajarán en dos áreas: biotecnología y nanotecnología. La meta es tener de tres a cinco firmas en cada incubadora, cada una con 10 y 15 nuevos productos en el mercado en los próximos cinco años. Para ello se tendrá la colaboración de universidades extranjeras como las de Arizona y Texas, EU, entre otras.
Entre los institutos y universidades mexicanos que forman parte del PIIT se encuentran el Centro de Innovación y Diseño Estratégico de Productos del Tecnológico de Monterrey (ITESM); el Centro de Ingeniería y Desarrollo Industrial (Cidesi), unidad Monterrey; el Centro de Innovación Investigación y Desarrollo en Ingeniería y Tecnología (CIIDIT) de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL); el Centro de Investigación en Materiales Avanzados S.C.; el Instituto del Agua del Estado de Nuevo León (IANL) y la UNAM, cuyo rector, José Narro Robles, dará a conocer los detalles de este proyecto que, según la página de internet del PIIT, trabajará en áreas como biotecnología y nanotecnología.
Además en esta unidad participarán instancias como la Cámara Nacional de la Industria Electrónica de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (Canieti) de Monterrey y el Consejo Ciudadano de la Industria de Software.

LA EDUCACIÓN LLEGA A LOS PARQUES

Autoridades, universidades, institutos y empresas consideran que una de las formas de capitalizar el conocimiento y transformarlo en desarrollo es acercar los institutos a las diversas regiones del país. Así se crearon los parques tecnológicos, convertidos en instrumentos eficaces en la transferencia de desarrollo, creación y atracción de empresas con alto valor agregado.
Debido a que hay diversos modelos de parque tecnológico, cada uno requiere un plan estratégico, infraestructura y un modelo de gestión especializado. El ITESM, por ejemplo, tiene varios modelos de parque tecnológico con los que impulsa desarrollo regional de alto valor agregado.
Entre ellos están los parques para el desarrollo de empleo de alto valor; los centros para transferencia de tecnología, aceleración y landing de empresas de base tecnológica; los centros para investigación y generación de empresas de base tecnológica; y los de innovación y tecnología. Víctor Gutiérrez Aladro, director del ITESM, campus Guadalajara, explica que la institución tiene alrededor de 45 maestrías y doctorados, muchos de los cuales se ofrecen dentro de estos recintos industriales.
Estos parques buscan vincular a la academia y la industria mediante un proceso de incubación de empresas y aceleración de su crecimiento. "Al estar dentro del tecnológico, la participación entre alumnos, profesores y empresa se vuelve más sencilla y estrecha. Al capacitarse en zona de manufactura se permite aumentar el nivel de vinculación, lo cual es innovador", afirma.
La vocación está determinada por las áreas estratégicas de la región y del campus. En Guadalajara se tienen las áreas de biotecnología, electrónica, animación y arte digital, logística e industria de tecnologías de innovación. Con esta vinculación en áreas estratégicas se espera que haya un proceso de investigación, desarrollo tecnológico y propiedad intelectual. "Estos esfuerzos son bastante interesantes y se están adecuando muy bien a lo que demandan las empresas", dice Ramón Padilla, oficial de Asuntos Económicos de la Unidad de Comercio Internacional e Industria de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
Por otra parte, en esta entidad, el Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional (IPN) creó, desde 2003, el Programa Avanzado de Diseño de Tecnología de Semiconductores (PADTS). Así, tras un periodo de cinco meses, egresan ingenieros en diseño electrónico que se incorporan a proyectos industriales. Han egresado 350 alumnos, de los cuales más de 80% trabajan en empresas nacionales y extranjeras.
De ellos, la mitad se desempeña en la empresa Continental y 20% en Intel. En este programa —para el que en los primeros cinco años de operación se invirtieron 5 mdd—, se realizan evaluaciones de selección en temas como diseño digital, matemáticas programación en C, entre otras disciplinas de conocimiento, afirma José Luis Leyva, director del Cinvestav-Guadalajara.
El dominio del idioma inglés es requisito indispensable para participar en este programa, para el que la Secretaría de Economía (SE) y el Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología de Guadalajara aportaron recursos. Desde 1995, el Cinvestav-Guadalajara implementó maestrías y doctorados con especialización en cinco áreas: diseño electrónico, telecomunicaciones, control, electrónica de potencia y computación.
José Luis Leyva calcula que alrededor de 200 ingenieros egresados de este centro se desempeñan en empresas de la región: "En Guadalajara hemos graduado 387 ingenieros de maestría y 68 de doctorado. Actualmente tenemos, aproximadamente, 150 estudiantes de maestría y 50 de doctorado". Este centro fue creado en 1988 como parte del Cinvestav bajo el nombre de Centro de Tecnología de Semiconductores y su objetivo original fue desarrollar tecnología para la industria.
El Centro de Diseño de Nueva York, en EU, puso a cargo del Cinvestav-Guadalajara los primeros trabajos de diseño de muy alta tecnología. "Diseñamos para ellos circuitos integrados, semiconductores, sistemas de comunicación de alta velocidad para sistemas de fibra óptica". Agrega que estos trabajos, como los realizados con IBM, dieron cabida a muchos otros. Un ejemplo son los sistemas compuestos de telecomunicaciones realizados con AT, instalados en Canadá, Japón y EU, con los que se facturaron 7 mdd. Además, destacan otros proyectos realizados con HP e Intel, como los de software embebido y el diseño de dispositivos para computadoras, respectivamente.
"Estamos tratando de pasar de ser servidores de tecnología a ser productores de la misma. Nos encontramos creando aparatos certificados en donde nosotros somos los iniciadores no solamente de la idea, sino también de los requerimientos", asegura tras explicar que el Cinvestav hace los diseños a partir de los requerimientos de las empresas, que son las dueñas de la propiedad intelectual debido a que son las creadoras de la idea.
Si bien el Cinvestav cubre 20% de la demanda de personal capacitado por parte de la industria, no existe un estudio puntual sobre el número de profesionistas que demandan los sectores industriales y las áreas específicas. Pero sí "hay un movimiento de las actividades académicas, están respondiendo a la demanda de la industria", enfatiza Ramón Padilla.

POSGRADOS DE VANGUARDIA

Una de las opciones educativas en nivel posgrado es el Centro de Alta Dirección en Ingeniería y Tecnología (CADIT), de la Universidad Anáhuac. En este recinto de investigación y docencia no sólo se prepara a generaciones de estudiantes, sino también se actualiza a ejecutivos que ya se desempeñan dentro del mercado. "Es muy importante actualizarse constantemente sobre los avances tecnológicos y científicos, objetivo principal de este centro", afirma Guillermo Hijar Fernández, director del CADIT. Para cumplir con esta meta, cada cuatro años el centro analiza y actualiza los planes de estudio.
En el CADIT se imparten las maestrías en Ingeniería de Gestión Empresarial, Ingeniería Industrial, Tecnologías de Información (TI) y Logística de la Cadena de Suministros, así como especialidades en Análisis de Decisiones, Gestión Informática, Manufactura y Logística, Ahorro de Energía, Planeación y Gestión Estratégica y el doctorado en Ingeniería Industrial.
Debido a que México cuenta con grandes necesidades en materia de infraestructura, el CADIT ofrece la maestría en Logística. A la par, ya se prepara la maestría en Inteligencia Analítica, a través de la cual se dotará al ejecutivo de las herramientas necesarias para hacer pronósticos de demanda mucho más certeros. Así se logrará hacer más eficientes muchos de los procesos.
La tendencia en las maestrías es brindarles un enfoque hacia el diseño de gráficos elaborados en computadora, situación que se vuelve fundamental, ya que permite a los usuarios lograr establecer una interfase más amigable con la computadora y desarrollar la creatividad con mayor eficiencia y eficacia. En este rubro "se maneja lo último en tecnología para manipulación de las tres dimensiones, lo que da al usuario una herramienta muy importante de creatividad".
Aunque existen ofertas educativas que mantienen el interés de quienes concluyen un posgrado, hay otras que se deben actualizar al paso de los avances tecnológicos. Es el caso de las maestrías en ingenierías Eléctrica y Mecánica.
Ahora se logró una especie de combinación, que obedece a la necesidad de tener un enfoque multidisciplinario, para ofrecer la maestría en Mecatrónica, que combina lo más avanzado de la mecánica y la electrónica, con lo que se vuelve a captar el interés del alumnado.
Así, se espera que la Universidad Anáhuac mantenga el promedio de egreso de sus posgrados en ingeniería, que se ubica en 45 alumnos anuales, los cuales regresan al mercado con el nivel académico de maestros o doctores.
Para enfrentar los retos, la Universidad Anáhuac tiene ofertas del más alto nivel de actualización e innovación como son la maestría en Ingeniería de Gestión Empresarial, que inició hace menos de un año, y la de Inteligencia Empresarial, cuyo comienzo será en agosto próximo, además de otras que están en fase de planeación y diseño.
Sin duda alguna, esta institución no se aparta de los retos ambientales, por lo que trabaja en avances en materia de cambio climático y dinámica de sistemas. "Esta es un área muy vanguardista en la que estaremos preparando algunos alumnos en el año 2011", adelanta Guillermo Hijar.

ALCANCES DE UNA MAESTRÍA

Un caso de éxito es el Juan Pablo Vázquez Barragán, quien fue contratado por Intel a principios de 2006. Esta compañía, dedicada a la fabricación de microprocesadores, detectó su destreza y capacidad en el manejo de herramientas como Mentor Graphics y Cadence, lo cual resulta básico para el diseño de tarjetas  electrónicas y fue decisivo para su contratación, luego de un largo y riguroso proceso de selección.
Con 25 años de edad, Juan Pablo, oriundo de Tuxpan, Jal, se incorporó al grupo de diseño de plataformas para validar los nuevos procesadores o circuitos integrados en la etapa previa a su introducción en el mercado. En 12 meses, desarrolló proyectos que llevaron a la empresa a ahorrar casi 33,000 dólares.
"En este proyecto, en el que se fabricaron 270 tarjetas de validación que involucran el diseño y su fabricación, se analizaron los requerimientos recibidos por los grupos de validación y se hicieron optimizaciones de códigos, análisis de diferentes familias de dispositivos programables en el mercado, capacidades, compilaciones y se determinó la familia óptima para disminuir los costos y aumentar las capacidades lógicas internas de cada dispositivo programable", explica Vázquez Barragán.
Con este trabajo se logró un ahorro de 122 dólares por tarjeta. "Estamos desarrollando tarjetas para validar nuevos procesadores (para computadoras, laptops y servidores) que saldrán al mercado en 2012, las cuales tendrán mejor desempeño en ahorro de energía y velocidad", destaca.
Intel es la primera firma en la que Vázquez Barragán trabaja. En 2002, tras terminar la licenciatura, fue becario por seis meses en la empresa Agilent Tecnology,
lo cual logró con el apoyo de la Asociación Nacional de la Industria Química (ANIQ).
El bagaje de conocimientos de Juan Pablo Vázquez va más allá de las matemáticas, álgebra lineal, algoritmos, estadística y probabilidad, pues es capaz de documentar un proyecto y hacer una investigación para demostrar los beneficios que se tendrán. Lo que es indudable es que todo esto lo adquirió en las aulas.
Cuenta con una maestría en Telecomunicaciones con especialidad en Sistemas Digitales. Barragán desarrolló una tarjeta electrónica para hacer un protocolo de comunicaciones entre circuitos integrados para comunicar estos dispositivos a través de luz infrarroja. Este trabajo, propiedad de Luis Leyva, quien fuera su maestro de sistemas digitales durante la maestría, está en proceso de registro como patente.

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RETOS EDUCATIVOS

Existe talento en los institutos de investigación y las universidades públicas, sin embargo, falta ampliar la matrícula de posgrados en las carreras de ciencias e ingeniería. Y es que más de 14.5 millones de estudiantes están matriculados en América Latina en lo que se define como educación terciaria, cita el estudio La educación superior y el desarrollo económico en América Latina, el cual fue publicado en enero pasado por la Cepal.
En América Latina, la tasa de matriculación promedio es de 40%, muy por debajo de la tasa promedio de 63% de los países desarrollados. En tanto, la tasa de graduación también es mucho menor, menos de la mitad, de la que se registra en los países más avanzados, los cuales tienen una tasa de 38.9%.
En el caso de México, según cifras dadas a conocer en 2007 por la UNAM, el porcentaje de estudiantes universitarios que ingresan a ingenierías aumentó en los últimos años, aunque el número es reducido frente a China e India. Eso sí, en este lapso se ubicó por arriba de países como EU y algunos europeos.
"Mientras en México egresan anualmente 80,000 ingenieros, de los que logran titularse 50,000, en EU se titulan 70,000, pero entre una población de estudiantes que duplica a la mexicana", dice Gerardo Ferrando Bravo, ex director de la FI de la UNAM.
Uno de los problemas es la concentración de la población en determinadas carreras: de los más de 650,000 alumnos en ingeniería, la mayoría está en Ingeniería en Computación e Ingeniería Industrial, en tanto que ingenierías como la Mecánica, Eléctrica, Telecomunicaciones y Química, tienen menor demanda.
Otro de los problemas es que "un porcentaje muy alto de personas que se van a estudiar un posgrado a otro país se queda a trabajar allá, porque reciben ofertas muy atractivas".
"Es necesario que la academia actualice sus planes de estudio; extienda la cultura de la autoevaluación y la acreditación externa, además de que revise y adecue los marcos de evaluación; se destinen apoyos presupuestales dignos y restablezcan alianzas estratégicas efectivas para impulsar programas de capacitación docente, innovación y vinculación, movilidad estudiantil, así como el equipamiento de laboratorios", dice Gonzalo López de Haro, actual jefe de la División de Ciencias Sociales y Humanidades de la FI de la UNAM.
IBM trabaja con universidades de occidente para realizar cambios en sus planes de estudio. Incluso, la firma, que tiene una de sus plantas en Guadalajara, está dispuesta a que las clases de los últimos semestres se den en sus plataformas.
La academia está fortaleciendo la relación con las empresas para el desarrollo de capital humano; no obstante, para tener mayores efectos, se requiere el brazo del gobierno federal.
Es necesario que las autoridades redoblen esfuerzos para crecer el gasto en ciencia y tecnología, además, deben crear nuevos programas con esquemas que favorezcan su desarrollo. (Con información de Silvia Ortiz).

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