El negocio está en lo ‘verde’

La tendencia ‘green’ está abriendo nuevos mercados y oportunidades para empresas nacionales. El secreto es reinventarse para aprovechar los beneficios de este nicho que está en crecimiento.
Celina Yamashiro
CIUDAD DE MÉXICO (Manufactura) -

El Instituto Worldwatch de Estados Unidos (EU) pronosticó hace 16 años que la evolución de la economía mundial sería más dependiente del medio ambiente y que la industria ‘verde' -desarrollo de tecnología limpia que permite el ahorro de materias primas, de fuentes de energía y reciclaje que no contaminan- jugaría un papel mayor en la creación de empleo.  
Hoy, el potencial de mercado a nivel global está en el desarrollo tecnológico ‘verde' de todas las industrias. Hablamos de energías renovables; uso y conservación del agua; y tierra y suelos, cuyo valor excede los 15 trillones de dólares, que equivale a la economía anual de México, eu y Canadá, de acuerdo con el director de la Escuela de Graduados en Administración y Dirección de Empresas (EGADE), del Tecnológico de Monterrey (ITESM), Jaime Alonso Gómez.
¿Cuánto puede crecer y cómo se puede beneficiar el país en el futuro? El incremento puede ser exponencial; involucra a todas las industrias. Será, simplemente, la puerta de entrada a los mercados más ambiciados; la llave al desarrollo.
Los responsables del estudio del Instituto Worldwatch, Christopher Flavin y John Young,  advierten que las ganancias financieras y ambientales no estaban peleadas. En 1993, la degradación del medio ambiente en el mercado de productos y servicios costaba 200,000 mdd.
"Las empresas que tengan en cuenta la defensa del medio ambiente y los productos ecológicos en su estrategia a largo plazo serán las vencedoras, mientras que las que traten de mantener el statu quo serán las perdedoras", señala Flavin y Young.
Aun cuando el medio ambiente es un sector económico emergente en la nueva revolución industrial, países como Alemania, Inglaterra, Francia, España, EU y Japón, se destacan por contar con políticas públicas green cada vez más exigentes, que contribuyen al mantenimiento y cuidado del entorno natural.
En México, ante la falta de una clara política de industria ‘verde', de una visión de país limpio, de acceso al financiamiento y a la investigación tecnológica académica, algunos sectores como el automotriz han vinculado más a las empresas de autopartes en el desarrollo de productos ecológicos para satisfacer las necesidades de EU, Europa y Asia, a los que surten vehículos híbridos y eléctricos.
El presidente ejecutivo de la Industria Nacional de Autopartes (INA), Agustín Ríos, señala que algunos de sus 240 agremiados fabrican partes ‘verdes' como cables, aire acondicionado y controladores de motor; sin embargo, las importaciones de estos productos alcanzan un valor de 18,000 mdd, por lo que existe el potencial para sustituirlas por productos nacionales. Esto, al considerar que existen otras industrias que también proveen de insumos al sector automotriz como: acero, aluminio, lámina, plásticos industriales que, hasta ahora, no tienen la capacidad de producción ni la infraestructura necesaria para grandes volúmenes.
"Ahí se encuentra el potencial de mercado para diseñar, desarrollar, fabricar productos tradicionales que sean amigables con el medio ambiente", dice Ríos Matence.

¿Quién hace qué?
No obstante, en general la manufactura de todas las industrias del país está sujeta a los volúmenes de producción y requerimientos de los clientes, por lo que no existe una manufactura líder en tecnología amigable con el medio ambiente.
En la cadena de valor del sector automotriz, las compañías de autopartes trabajan todo el tiempo en línea con las armadoras y sus proveedores revisando tendencias tecnológicas para desarrollar e innovar soluciones.
Pocas empresas de autopartes nacionales como Nemak, kuo, Iasasa, San Luis Rassini y Grupo Industrial Saltillo, surten productos para vehículos ecológicos que no se venden en México, así como para vehículos tradicionales, arrastrando a su cadena de valor a otros proveedores de componentes más pequeños.
El gerente de ingeniería de diseño electrónico de la trasnacional Delphi, Francisco Rangel Patiño, asegura que, desde hace 10 años, la firma desarrolla en México productos no sólo ‘verdes', sino que sean altamente eficientes en el consumo de energía, siendo un mandato para vehículos híbridos, eléctricos y estándares.
En la cadena productiva de la industria de autopartes, firmas como Delphi se apoyan en 50 proveedores nacionales que le surten partes plásticos, metales, insumos electrónicos que, a su vez, se diversifican en muchos componentes como circuitos integrados, resistencias, capacitores.
Un sistema electrónico puede incluir 700 componentes, surtidos por 20 proveedores diferentes del ramo. La clave del éxito de los productos de Delphi, es que estos últimos proveedores le mantengan al día sobre nuevos desarrollos tecnológicos a bajo costo.
Otras trasnacionales como Bosch, Cummins, Jatco, Sonora Forming Technologies, Cosma Internacional y Magna Internacional, también realizan investigaciones tecnológicas, así como productos eficientes para lograr el compromiso de proteger al medio ambiente y preservar los recursos naturales.
Sin embargo, las empresas mexicanas no corren con la misma suerte. La crisis económica mundial y una caída de 34% en sus ventas a principios de este año impulsaron a Nemak, subsidiaria del conglomerado Alfa, a trabajar en la elaboración de nuevos diseños de cabezas de motor para autos híbridos, según el presidente de Alfa, Dionisio Garza Medina.
En tanto, las pequeñas y medianas empresas (pymes) son el eslabón que participa en casi todas las áreas de producción, desde estampados, ensambles, sistemas y cables con algunos dispositivos para surtir las necesidades de otros proveedores que ensamblan componentes y sistemas que entregan a los fabricantes de vehículos.
Otros sectores, como el del plástico, también han logrado involucrarse en el sector automotriz. Tal es el caso de Nissan, que desde el proceso de manufactura busca que, en el diseño del vehículo, se utilicen materiales reciclados que contaminen menos el medio ambiente, para que, una vez que termine la vida útil del producto, éste se desmantele fácil.
El gerente de administración ambiental y control de energía y seguridad de Nissan México, Francisco Rangel Patiño, comenta que entre sus proveedores está una compañía dedicada a reciclar plásticos que se generan durante el proceso de manufactura de los vehículos. La materia prima se vende a sus proveedores y a otras industrias que fabrican escobas, bolsas para basura, rellenos para muebles y mangueras para invernaderos. La tendencia es que en el futuro se fabriquen plásticos que se degraden solos.

Existen bases

"México está desplazando su industria de la operación de manufactura a una verdadera oferta de diseño tecnológico, ya que la ingeniería mexicana está bien posicionada para el desarrollo de tecnologías amigables y proyectos innovadores", asegura Francisco Patiño.
Agustín Ríos agrega que el potencial de mercado para las empresas de autopartes se encuentra en todas las áreas productivas, a pesar de que en México existen pocas normas para la fabricación de vehículos que contaminan menos como en eu, Europa y Asia. Entre las oportunidades de negocio destaca el desarrollo de tecnología para proveer insumos como circuitos integrados, que son importados por las autoparteras trasnacionales para su ensamble, ya que nuestro país no está a la vanguardia tecnológica ni tiene la infraestructura para producir grandes volúmenes.
Otros nichos de mercado que se pueden explotar se localizan en el diseño tecnológico para reducir el peso vehicular y el consumo de gasolina y de energía eléctrica, menor voltaje y corriente, eliminación de emisiones de bióxido de carbono (CO2), de refrigerantes que dañan la capa de ozono, entre otros, incluso la fabricación de vehículos eléctricos al innovar en las aplicaciones que ya existen en el mercado.
Prueba de ello es el fabricante de autos eléctricos e híbridos Vehizero, que, en noviembre próximo, comenzará a producir 300 vehículos con capacidad de una tonelada de carga para la distribución de bienes y servicios en zonas urbanas en su planta de Aguascalientes.
El director de operaciones de Vehizero, Daniel Inda, comenta que, al ser un nicho de mercado especializado, en el proceso de manufactura de los primeros prototipos todos los herramentales fueron hechos a mano con madera, plástico, cartón y hasta agujetas de zapato para simular conectores en el ensamble.
Gran parte del vehículo son piezas específicas, dice Daniel Inda, al señalar que, hasta ahora, la firma se apoya en proveedores no tradicionales que les fabrican piezas mecánicas, complementos, herrajes y soportes de tecnología básica. Ello, ante la falta de proveedores que no les pueden surtir un volumen pequeño de autopartes porque no le son rentables. "Nuestro interés es seguir apoyando a proveedores nuevos que nos aportan ideas."
Vehizero importa directamente dos productos: el motor eléctrico y las baterías, el resto de los materiales se compran en México, algunos de sus proveedores consumen insumos nacionales e importados y otros distribuidores los importan.
"No hay nada nuevo bajo el sol. El primer vehículo eléctrico se creó hace 100 años. Lo que hacemos es una aplicación donde se combina el conocimiento existente para lograr más eficiencia. En el desarrollo interno hemos aportado el diseño del vehículo, el proceso de ensamble y de mantenimiento desde el punto de vista ambiental", dice Daniel Inda.
Entre sus clientes se encuentran Bimbo, Coca-Cola y Grupo Modelo. El precio de los vehículos eléctricos con una autonomía de 50 a 60 km de recorrido y una velocidad máxima de 100km por hora, es similar a un vehículo estándar del mismo tonelaje.

Energía renovable
A la par de la industria de autopartes, el sector de la energía renovable ofrece un gran potencial de mercado, pero pocas empresas locales han encontrado un nicho específico para producir e innovar en tecnología, ante la falta de financiamiento en investigación y desarrollo (ID) tecnológico. La empresa Vehizero nació de la idea conceptual de diseñar un sistema más eficiente de administración de energía. La combinación del uso de baterías y un diseño automotriz dio vida a la firma.
Daniel Inda señala que el sueño de innovar o aplicar tecnologías para producir electricidad y energías limpias se mantiene latente en el centro de investigación de su planta en Aguascalientes, ya sea para el suministro de sus instalaciones o en otras aplicaciones, donde haya generación y consumo.
Pero no todo es miel sobre hojuelas, el profesor del Instituto de Ingenierías de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Odón de Buen Rodríguez, comenta que en materia de energía renovable, México se encuentra atrasado en comparación con naciones de Europa como Alemania, Inglaterra, España, Japón, Taiwán, Finlandia y eu.
"El único espacio que existe para la producción de energía renovable (electricidad) es el autoabastecimiento de energía eólica, donde hay cerca de 1,200 megawatts en permisos en Oaxaca. Mientras que la capacidad de energía eólica en funcionamiento ronda los 165 megawatts, contra una capacidad total nacional de 50,000 megawatts", dice Odón de Buen. Destaca que el mercado de energía ‘verde' está muy localizado en nuestro país, ya que las plantas autoabastecedoras de energía eólica son compradas por empresas como Walt-Mart, Soriana y los municipios. Otras firmas, como Nissan, planean en breve abastecer su planta de Aguascalientes con energía derivada del biogas generado del relleno sanitario de la ciudad.
Ante el elevado costo de inversión para generar energía eólica, algunas empresas han incursionado en la aplicación y venta de sistemas fotovoltaicos y eólicos que se importan de Europa y Asia, aunque el mercado se centra en la instalación de calentadores solares y, en mayor medida, en la distribución de los mismos. Sólo una empresa mexicana fabrica aerogeneradores de energía en Veracruz.
El gerente de la empresa Inovatek, José Félix Arroyo Woeffner, comenta que desde hace tres años la firma ofrece productos de las líneas solares, fotovoltaicas y eólicas que reducen el gasto y consumo de gas y electricidad a nivel industrial y residencial.
Detalla que los productos que más se venden en México son los calentadores solares de agua sanitaria y para el precalentamiento de este líquido en procesos industriales. "Hemos hecho adaptaciones en ingeniería de detalle, aunque todos los equipos que comercializamos son alemanes, españoles y chinos".
Lo anterior, debido a que en México no hay un vínculo estrecho entre proveedores nacionales y empresas mexicanas o trasnacionales en cuanto a ID para su comercialización. Mientras que, en algunas naciones europeas, como Alemania, cualquier persona puede adquirir unos metros cuadrados de placas solares e instalarlos en su azotea para ahorrar energía y ganar unos euros, al vender el excedente de energía a la autoridad.
De ahí que los proveedores de Inovatek y de otras empresas que importan, distribuyen y venden productos similares, se centran en el surtido de infraestructura civil como estructuras y periféricos para la instalación de equipos solares. Dichas empresas ofrecen sus servicios en zonas como el Distrito Federal, Cuernavaca, Mor, y algunas ciudades del Norte del país.
"Como en México prácticamente no se produce tecnología, por la falta de capital, por ahora el negocio es comprar la tecnología extranjera y revenderla aquí", dice Félix Arroyo.
Odón de Buen agrega que la mayoría de los distribuidores de calentadores solares están importando productos chinos de baja calidad, lo que representa un riesgo para los compradores.

En busca de inversión
Debido a que el país no tiene contemplada la generación de biocombustibles, como sucede en Brasil, ni tampoco la construcción de más hidroeléctricas en el sureste por su elevado costo, todo apunta a que el negocio de la energía solar será uno de los más codiciados, porque no consume combustible para operar, no contamina, requiere poco mantenimiento y es un generador de empleos.
El gobierno de Durango promociona crear el primer clúster solar de México, que integrará el conocimiento, innovación y la competitividad de los países como España y Alemania.
De acuerdo con el mandatario local, Ismael Hernández, después de una gira por el viejo continente en abril pasado, para atraer inversiones, las empresas españolas Ajusa, opde y Unitec abrieron la posibilidad de traer plantas a esa entidad.
Con la empresa Ajusa se firmó un plan estratégico, mediante el cual Durango recibirá la transferencia de los más recientes desarrollos en tecnologías del hidrógeno para poder llevar la energía eléctrica a regiones apartadas, así como para el desarrollo de vehículos no contaminantes. Ajusa tiene la intención de instalar una planta de producción a principios de 2010.
La empresa Unitec Europa, líder mundial en la fabricación de paneles solares, expresó el interés de instalar una planta industrial en el nuevo Centro Logístico Industrial de Durango. Por su parte, la firma opde, que se especializa en la promoción y construcción global de plantas solares fotovoltaicas con más de 73 megawatts, también analiza construir un complejo en esa entidad.
Y es que Durango posee condiciones idóneas para la generación de energía solar fotovoltaica, ya que son 2,800 horas de sol por año, lo que significa una radiación del doble de lo que reciben las empresas en España y seis veces lo de Alemania.
Otro estado que brillará con energía solar es Mexicali, luego de que la alemana Q-Cells, líder mundial en fabricación de celdas solares, instalará una planta en Baja California, para abastecer las necesidades de energía de California, EU.
La fábrica se ubicará en el Silicon Border Development -el parque industrial que será ampliación del Silicon Valley-, en Mexicali, donde se producirán millones de paneles solares o celdas fotovoltaicas (capaces de convertir la luz solar en electricidad) hacia el estado vecino, cuyo gobierno invirtió 3,500 mdd en México.
La estrategia de Q-CElls, fundada apenas en 1999 y con ventas anuales por 1,200 mdd, es que su planta mexicana abastezca a toda América desde el segundo semestre de 2010.
Otros sectores que se beneficiarían serían empresas como Vitro y Saint-Gobain México como proveedores de vidrio, así como para los proveedores de silicio, que son básicos en la fabricación de paneles solares.

Lo que se quiere
México no sólo podría ser una potencia en energía renovable y uno de los principales proveedores de autopartes ‘verdes' y tradicionales, sino el diseñador e innovador de las tecnologías para su exportación y consumo interno.
De acuerdo con especialistas de ambos sectores, la situación geográfica, su cercanía con EU, la abundancia en recursos naturales, de energía solar y la capacidad de ingeniería, son el parteaguas para emprender una visión de país limpio a través de la aplicación de leyes que exijan un parámetro sobre el consumo de combustible fósil y el uso de energía limpia.
Lo ideal, advierten, es crear una verdadera política pública ambiental, que incluya financiamientos de largo plazo (transexenal) por parte de diferentes organismos gubernamentales como el Conacyt y la se, para el crecimiento de las empresas que ya están en el mercado, al tiempo de generar el surgimiento de nuevos competidores del sector.
En este marco, México no sólo podría aprovechar un mercado de importaciones de componentes, la generación de energía limpia a través de la creación de clústers solares, también podría detonar el desarrollo.
En la medida en que se reduzca la producción de petróleo y sus derivados, México dará el brinco al uso de tecnologías limpias y de energía renovable, concluye Francisco Patiño.

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