Naturalmente de primer mundo

Mientras las naciones desarrolladas apuestan al gas natural, México sigue pensando en hidrocarburos. Debido a los bajos niveles de inversión en exploración, las reservas de este energético han caído.
Gas  (Foto: SXC)
Luis Miguel Labardini
CIUDAD DE MÉXICO (Manufactura) -

El uso del gas natural es un reflejo del nivel de desarrollo de una nación. Las naciones pobres experimentan bajos niveles de consumo de gas natural, y mayores niveles de consumo de gas LP. Incluso, en naciones desarrolladas, el uso de gas LP es preponderante en zonas con un nivel significativo de subdesarrollo o de marginación.

Otro indicador del nivel de desarrollo de una nación es el consumo energético per cápita. Dicho parámetro es significativamente mayor en aquellas regiones con acceso al gas natural. En México, el promedio de consumo per cápita en aquellos estados con alta penetración de gas natural es más de diez veces superior al de aquellos estados que no tienen acceso a gas natural. Estados como Morelos, Sinaloa, Oaxaca, Chiapas y Guerrero, no tienen actualmente acceso a este energético.

El rápido crecimiento de la producción de gas esquisto o ‘shale gas' en Estados Unidos  ha cambiado estructuralmente el mercado de hidrocarburos en la región de América del Norte (México incluido), y ha resultado en precios inferiores a cinco dólares por millón de BTU (Unidades Térmicas Británicas).

Esto ha convertido al gas natural en una fuente abundante y barata de energía primaria, que puede contribuir muy significativamente a mejorar la competitividad de la industria mexicana.

En nuestro país, el monopolio constitucional obliga a una sola entidad, Petróleos Mexicanos, a invertir en el descubrimiento y desarrollo de reservas tanto de petróleo crudo, como de gas natural.

El menor precio estructural del gas natural en la región de Norteamérica, ha tenido como consecuencia que los yacimientos convencionales de gas no asociado en nuestro país tengan menos atractivo económico que antes, pues Pemex todavía no cuenta con un portafolio de campos diversificado que incluya reservas de shale gas. El resultado ha sido que la inversión en las cuencas de Burgos y Veracruz ha permanecido deprimida desde hace varios años.

En virtud de lo anterior, las reservas de gas natural en nuestro país han caído de un nivel de 45 billones de pies cúbicos en el año 1999, a solamente 13 billones de pies cúbicos en enero de 2011. Este fenómeno es producto de una subinversión crónica en materia de gas natural. El monopolio constitucional limita los recursos disponibles para inversión en el sector, e impide artificialmente la exploración y el desarrollo del potencial de reservas de gas en nuestro país.

Puede consultar el texto completo en nuestra revista Energía 360, edición septiembre 2011.  

Más noticias de Manufactura

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

 

 

Ahora ve
Almagro le dijo a Maduro que deja la OEA a cambio de elecciones en Venezuela
No te pierdas
ç
×