La ‘Biblia’ de los ingenieros

Conozca algunos datos curiosos en torno a este compendio de fórmulas.
El formulario de Gieck ha sido traducido a 12 idiomas, inclu
María Dolores Montes
CIUDAD DE MÉXICO (Manufactura) -

Tener entre las manos la fórmula mágica para resolver todo tipo de problemas ha sido el sueño que muchas generaciones han perseguido. Para algunos, la Biblia es la respuesta a las dudas existenciales o emocionales, pero cuando se trata de asuntos menos espirituales y más prácticos, por ejemplo, la ingeniería, ¿cuál es el libro al que podemos recurrir?

En Germering, un pueblo de Bavaria, Alemania, Reiner Gieck aprovecha sus ratos libres para hacer largas caminatas en las montañas. Aparentemente es un hombre con aficiones como las de cualquiera, le gusta ir al cine o jugar golf; pero entre las curiosidades de este ingeniero en Electrónica y Telecomunicaciones está el poner al día el legado de su padre.

Hay muchos autores alemanes que han dejado huella en la literatura universal y sus obras son material obligado para entender momentos históricos. Sin embargo, hay generaciones de estudiantes que tienen un autor favorito en común, Kurt Alexander Gieck, y no precisamente por lo fluido o ameno de su prosa, sino por el simple hecho de haber realizado una tarea de recolección que quizá sólo los científicos harían.

En 1931 apareció en las librerías alemanas la primera edición de lo que se convertiría en un “clásico” para los ingenieros de diversas ramas: El Technische Formelsammung, conocido en español como: Manual de Fórmulas Técnicas, publicado en México por la editorial Alfaomega.

Su autor, Kurt Gieck recolectó durante su época de estudiante en la Universidad de Esslingen todo el material, que después fue complementado con las aportaciones de algunos académicos. Más tarde, se dedico a escribir pacientemente a mano un compendio de fórmulas que, primero, fue producido a pequeña escala para clientes exclusivos y después un tiraje más grande. Gieck no sabía que su pequeño compendio de fórmulas daría la vuelta al mundo y sería traducido a 12 idiomas, incluso, al japonés, indonesio y koreano.

Para conocer estas curiosidades fue que Manufactura realizó una entrevista con Reiner Gieck, hijo de Kurt, quien ha seguido los pasos de su padre, no sólo por estudiar una ingeniería, sino porque a la muerte de él, en 2003, se dio a la tarea de continuar la tradición de actualizar el manual que hizo famoso a su padre, pues se trata de un material de consulta obligada para estudiantes, técnicos e ingenieros que, con los avances tecnológicos, requieren estar al día.

“El libro no es literatura de la que la gente pueda aprender cosas nuevas. Se trata de cosas técnicas que son de utilidad para la gente que está familiarizada con los temas de los capítulos que se abordan (como metrología, matemáticas y estadística, física e ingeniería, tecnología industrial, materiales y propiedades)”, aclara Reiner.

Los lectores del manual ya conocen o saben de la existencia de estas fórmulas, ya sea porque se trate de estudiantes o profesionales que “no conocen la construcción exacta de la fórmula. Es simplemente un libro de consulta”.

Uno de los principales aciertos de este compendio de fórmulas, es que no sólo las reúne, sino que aporta comentarios y explicaciones teóricas, además de que, desde su primera edición, se ha ido actualizando cada que es necesario.

Y aunque este material comenzó a escribirse a mano, con el paso de los años se ha adaptado a los temas, necesidades y desarrollos tecnológicos del nuevo milenio. En su 31 edición ya incluye temas como: Aplicaciones térmicas y descripción de motores, así como un apartado de técnicas del medio ambiente.

No es un libro que se haga desde el escritorio, sino que Reiner, como alguna vez lo hizo su padre, está siempre abierto a las sugerencias de los usuarios del manual acerca de incluir temas nuevos o renovar los apartados que ya contiene, y por si fuera poco, su utilidad es tal que las últimas ediciones incluyen un CD. “Las ideas y sugerencias son siempre bien recibidas por nosotros”.

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