Tecnología: Reciclaje PETfecto

Algunos sectores de la industria ven en el reciclaje una oportunidad para mejorar su negocio.
Eva Zamora

La fabricación de tuberías para drenaje y riego, láminas acanaladas de plásticos más resistentes, flexibles e inflamables o bien, botellas de plástico con mejor termosellado que eviten la degradación del producto hoy es posible mediante el reciclaje de PET y la aplicación de nanotecnología.

Octavio Manero y Antonio Sánchez patentaron el desarrollo de nanocompuestos poliméricos que se pueden adicionar mediante un proceso químico a cualquier polímero para aprovechar y mejorar las propiedades mecánicas, de barrera y de impacto del PET, poliestireno de alta y baja densidad, nylon, entre otros materiales.

“Se agregan arcillas volcánicas de tamaño nanoscópico a la matriz polimérica (PET) con la finalidad de recuperar las propiedades que tenía este material virgen. Este método, más una modificiación que se hace a los aparatos de producción de transformación de plástico, permiten elaborar productos con propiedades perfeccionadas”, señalaron los investigadores del Instituto de Investigaciones en Materiales (IIM) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística Geográfica e Informática (INEGI) e Info Plas, durante 2006 se fabricaron 4,032 millones de toneladas de productos plásticos en México de las cuales sólo cerca de 14% es reciclada o enviada a países como China, India e Italia para su reutilización.

“En México no hay demanda de materiales reciclados. En este caso la exportación del PET a países asiáticos como China se hace con el fin de importar artículos que serán utilizados por diversos sectores industriales de nuestro país; por ejemplo, de Italia se importan varas de metal recubiertas de plástico reciclado que sirven para la cosecha de jitomates”, explicó Sánchez.

Con este proyecto, México se convierte en el segundo país, después de Brasil, que pretende reciclar polímeros y fabricar productos para diversos sectores como el automotriz, agroindustrial, farmacéutico y de construcción, por mencionar algunos.

Si tomamos en cuenta que se debe contar con un abasto constante, productividad y tecnología adecuada para el reciclado de plásticos, una de las ventajas del proceso patentado por Manero y Sánchez es que se utilizan equipos convencionales por extrusión o inyección que los industriales ya tienen en sus plantas, de modo que la transferencia de esta tecnología resulta muy barata.

 “Las universidades son las únicas que pueden tener la infraestructura necesaria para hacer este tipo de investigaciones. Lo importante ahora es hacer alianzas con la industria, pues el proceso ya está aprobado y lo que se requiere ahora es capacidad para una producción masiva”, enfatizó Manero.

Además de contrarrestar la deforestación ambiental, este proceso contribuye a elevar la cultura del aprovechamiento de la basura; sin embargo, Antonio Sánchez hace hincapié en que el procesamiento de estos desechos es complicado, ya que el PET requiere de la adición de nanoarcillas para que sea manejable; es decir, se requiere la adición de nanopartículas mediante la tecnología implementada en el IIM.

Ambos científicos declararon que dicha tecnología ha sido requerida en países como España y Venezuela y en nuestro país en los estados de Colima, Nuevo León, Veracruz y el Distrito Federal.

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