Vinculación: Dos caras de una moneda

Jalisco y Baja California muestran contrastes en cuanto a la industria maquiladora
Antonio de Marcelo Esquivel

Hay dos formas de competir en el mundo global: Una, a través de bajos costos y producción eficiente y, otra, hacerlo mediante la innovación en productos; sin embargo, sólo ésta última asegura que la industria sirva como detonador del desarrollo local.

En lo que se refiere a industria maquiladora, México es competitivo y se ha especializado en entregas “justo a tiempo” y en producción flexible (bajo volumen y alta mezcla), sobre todo en la industria electrónica, cuyos productos cambian rápidamente, según explica Ramón Padilla Pérez, autor del estudio “Inversión extranjera directa y capacidades regionales tecnológicas: El caso de la industria electrónica en México”.

Esto significa que no está llegando a México tecnología o conocimientos de punta que ayuden a crear nuevas tecnologías de producto, lo cual está limitando el desarrollo local.

El oficial de Asuntos Económicos de la Unidad de Comercio Internacional e Industria de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) analizó los casos de la industria maquiladora electrónica en Jalisco y Baja California, ambos representativos de dos situaciones opuestas.

En lo que respecta a Jalisco, se han establecido vínculos entre las instituciones educativas como el Tecnológico de Monterrey, el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) y el Centro de Investigación y Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (Cinvestav) unidad Guadalajara, a fin de atender a una industria como la electrónica que tan sólo en el estado requiere de 40,000 empleados, 10% de éstos profesionistas.

El papel del gobierno y de las organizaciones empresariales es muy activo en el estado, aseguró en entrevista Ramón Padilla, pues el gobierno ha identificado las necesidades del sector y ha invertido en detonar ciertas actividades afines. En tanto que los gerentes de empresas como Intel, Siemens, Hewlett Packard, por mencionar algunas de las más grandes, se reúnen periódicamente para buscar mecanismos que fortalezcan la industria.

No obstante, añadió, si bien en Jalisco hay un círculo positivo o virtuoso, no es todavía el óptimo, pues pese a que empresas como Intel o Texas Inc. han establecido en Jalisco centros de investigación, todavía no están dadas las condiciones para detonar el desarrollo, ya que no existen empresas locales capaces de absorber los conocimientos y la tecnología.

En el lado contrario está Baja California, donde no se ha logrado establecer vínculos entre las universidades y las empresas, aunque existen dos centros de investigación éstos no están formando profesionistas para el sector; además de que los apoyos gubernamentales son limitados y dispersos y las empresas locales prácticamente no existen.

Por lo pronto, dice el investigador, el primer paso tendría que ser el fortalecimiento de las universidades y su vinculación con la industria; la creación de centros de investigación; focalizar los apoyos financieros gubernamentales; además de apoyar a las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) locales y darles seguimiento.

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