Comuníquele todo a todos

Con los recientes cambios en los estilos gerenciales se han roto las excesivas formalidades.
Enrique Mora
Enrique Mora

Desde los orígenes de la vida la comunicación ha estado y seguirá presente en toda actividad. Todos los animales la usamos en menor o mayor grado. Es el método por excelencia para conseguir todo lo que necesitamos.

Desgraciadamente, la habilidad de comunicarnos tiene cierto grado de dificultad y la mayoría de las personas “le dan la vuelta” y evitan enfrentar esas dificultades. Obviamente los mejores comunicadores son más proclives a tener éxito que aquéllos que prefieren no desarrollar esa vital habilidad.

La buena noticia es que, con los recientes cambios en los estilos gerenciales, hoy la comunicación se ha simplificado muchísimo; se han roto las excesivas formalidades que eran un requisito en el pasado.

Esto nos permite ser comunicadores más efectivos con mucho menor esfuerzo.

Hablando de las nuevas tendencias gerenciales, es vital que las empresas comiencen ya a romper las barreras de la “información privilegiada” y la “discreción” con que en el pasado se manejaba la información más importante de las compañías.

Puede ser información estratégica, técnica, financiera y de todo tipo, lo importante es reconocer que, a menos que la información se comparta, no produce ningún efecto.

Aquellos enunciados alegóricos de “visión” y “misión” de las empresas que la mayoría no podía comprender, están moviéndose en la dirección correcta, y no pocas firmas hacen una invitación a todos sus empleados a reescribir tales enunciados para que estos tengan un verdadero significado para todos los integrantes de la organización.

Es indispensable que todo elemento gerencial se percate de esta nueva realidad y se eliminen de inmediato las barreras que han estado impidiendo el flujo de la información.

Hace unos años en una de mis conferencias en esta materia, un participante me preguntó: ¿Qué es lo que debo comunicar? La respuesta fue simple y realista: Todo. Entonces preguntó: ¿A quién le debo comunicar todo? La respuesta categórica fue: A todos. Finalmente, dijo: ¿Cuándo se debe hacer la comunicación? Respondí: A la mayor brevedad posible. Insistió: ¿Y cómo debe hacerse? Dije: De la manera más sencilla y comprensible.

Con gran alegría me encontré con que un extraordinario alto directivo mexicano: Isidoro Mata, al recibir su reconocimiento como el “Manufacturero del Año 2007” manifestó que una importante característica de la avanzada normatividad gerencial en su fábrica, es el hecho que todos los días, todos los empleados de la empresa reciben la información clara de la situación económica y toda clase de datos de nuevas operaciones, contratos, reclamaciones de clientes y proveedores, etcétera.

Nada hay nada “oculto” para los empleados acerca de la situación diaria de la empresa.

Los beneficios de esta comunicación abierta son incalculables. Veamos solamente algunos de ellos:

  • Los trabajadores de todos los niveles sienten que son una parte importante de la empresa (como en realidad sucede).
  • En más de una ocasión se puede despertar la creatividad para resolver algún problema y la idea puede venir de quien menos se imagina uno.
  • Se crea un ambiente de equipo y se fomenta mayor afluencia de comunicación de todo tipo que mejora el funcionamiento de la organización.
  • La imagen del grupo gerencial crece enormemente.
  • Aumenta la confianza en las áreas.
  • Hay mayor certidumbre del presente y el futuro de la compañía.

El autor es consultor en Estados Unidos y ofrece servicios en varios sitios web (www.tpmonline.com y www.manufacturaesbelta.net).

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