Más que un color

¿Por qué no buscar problemas potenciales y abordarlos antes de que cuesten dinero?; tenga en mente las 3 Râ??s de la conservación: reducir, reutilizar y reciclar.
Anand Sharma  (Foto: )
Anand Sharma

El calentamiento global es un tema digno de libros, películas, premios de la academia, audiencias en el Congreso y tratados internacionales. Las leyes federales han dictado algunas prácticas en favor del medio ambiente, pero muchas empresas podrían ir más lejos. Pero además, con el movimien-to ambientalista, se pensaría que todos los fabricantes deberían esforzarse por “ser más verdes”, simplemen-te porque hay que serlo.

A pesar de sus creencias personales sobre el calentamiento global, la realidad es que la sociedad está prestando atención a los problemas ambientales. Los consumidores están aumentando su preocupación
de tomar opciones sociales y ambientales más conscientes en sus inversiones y hábitos de compra. Obviamente, una empresa que esté a la vanguardia del movimiento ecologista tendrá más ventajas.

Pero para volverse verde hay más incentivos que la sola percepción del público. La búsqueda de la conservación de los recursos se une maravillosamente a la cultura esbelta. ¿Por qué? Porque la excelencia operacional a menudo inicia con las 5S’s: Seiri, segregar y desechar; Seiton, ordenar e identificar; Seiso, limpiar e inspeccionar; Seiketsu, revisar siempre, y Shitsuke, motivar para sostener. En suma, la mayoría tiene que ver con la reducción del desperdicio.

Reducir desperdicio no significa únicamente limpieza o eliminación de basura. También quiere decir conservar los recursos naturales y materiales. Tal vez su compañía utiliza mucha agua corriente, electricidad, o hasta combustibles fósiles. Con frecuencia, las prácticas normales no consideran la tasa de uso de dichos recursos, debido a que cualquiera de los procesos que los requieren “siempre han sido efectuados así”.

Aunque ésta no ha sido un área típica de enfoque en la búsqueda de la eliminación del desperdicio, el uso y conservación de los recursos lo deberían ser. Este es un caso en donde reutilizar y reciclar tiene sentido desde el punto de vista económico, del medio ambiente y hasta de marketing.

Los recursos cuestan dinero. La electricidad, el agua, el agua residual, la eliminación de desperdicio y la materia prima forman gran parte de los gastos operacionales del negocio. Usando más de lo que se necesita —cualquiera que sea la razón— se incrementan significativamente los costos.

Por ejemplo, arreglar las fugas de vapor en las tuberías puede ahorrar a la planta miles de dólares al año. Una compañía descubrió que 850 de 5,000 trampas de vapor en una planta estaban descompuestas, con un costo anual de energía de 1,200 dólares por trampa. Con sólo arreglar esto la compañía ahorró más de 1 mdd.

Asimismo, si produce agua residual que necesita ser tratada antes de regresar al sistema público de aguas, tiene que pagar por el agua que utilice y después pagar por las instalaciones, químicos, procesos y personal pa-ra su tratado. Al reducir la cantidad de agua residual producida de manera regular, no sólo ahorra en costos, sino que mejora su imagen ante sus clientes.

Ciertamente, el abor-dar o hacer reparaciones oportunas a fugas de energía puede ayudar a ahorrar cantidades considerables de dinero. Pero más que estar satisfecho con arreglar lo obvio, ¿por qué no buscar problemas potenciales y abordarlos antes de que cuesten dinero?

Cuando vea su negocio a través de los lentes esbeltos y mientras planea el despliegue de políticas, tenga en mente las 3 R’s de la conservación:  Reducir, reutilizar y reciclar. Le puede proporcionar un doble beneficio: Ahorra dinero y ayuda al medio ambiente. Todos gananamos. M

 

*Autor de The Perfect Engine (Free Press 2001) y The Antidote (Managing Times Press 2006), Anand Sharma fue nombrado “Héroe de la Manufactura” por la revista Fortune
y es fundador y CEO de TBM Consulting Group.

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