IESE: operaciones en el extranjero

En algunos países desarrollados existe desilusión por las ingenierías vinculadas a las TI; esta es una oportunidad para México.
La insuficiente matrícula de graduados en TI se deriva de un  (Foto: )
Rudy Hirschheim, Claudia Loebbecke, Mike Newman Y Josep Valor

El estado declinante de la industria de los sistemas de información, que se manifiesta en una reducción de la matrícula en la educación superior, constituye una crisis de importancia para muchos estudiosos y empresarios. Aun tomando en cuenta la matrícula típicamente cíclica en Estados Unidos (EU) y en otros países de habla inglesa —y hasta cierto punto, en Europa—, no vemos crecer el número de estudiantes de sistemas de información (SI), aumento que se requiere para sostener una comunidad dinámica y experimentada en el ámbito de la informática.

Esta crisis parece ocasionada, en parte, por la tercerización en el extranjero, así como a la idea de que no hay trabajo para los graduados en SI. Esta manera de ver la situación —en nuestra opinión, equívoca— ha originado un círculo vicioso: no sólo causa una disminución de la matrícula escolar, sino que al bajar agrava el problema. De una idea inicial que sugiere que hay pocas oportunidades de trabajo, se deriva una insuficiente matrícula de graduados en si, lo cual obliga a las compañías a trasladarse al extranjero para satisfacer su creciente necesidad de servicios.

En un artículo de InformationWeek, dice J. Noble: “Padres y jóvenes tienen la impresión de que todos los trabajos de tecnología de la información (TI) se van a ultramar, pero sólo 2% de la fuerza laboral de este sector en eu se encuentra tercerizada. Al ser menor el número de jóvenes vinculados a TI, cuando se agrega la jubilación de la generación de la posguerra (baby boomers), se da una disminución neta de los recursos humanos disponibles. Debido a este faltante tenemos la necesidad de recurrir a empresas extranjeras”.

MOTIVOS DE LA CRISIS

En 2003, Hirscham y Klein vieron, por un lado, que la industria de los si tenía potencial para crecer y convertirse en una de las áreas más importantes de la economía. Ninguna organización puede sobrevivir si ignora el inexorable desarrollo y las infinitas aplicaciones de la informática; por otro lado, manifestaron que el campo de los si estaba en una encrucijada. Citando a Markus, que se había preguntado qué sucedería si el sector de los si, tal como lo conocemos, desaparece, sostenían que este campo requería pensar en su futuro, pues había signos e indicios conflictivos.

Suponemos que una buena parte de esa crisis estriba en la percepción de que hay una carencia de puestos de trabajo. Como las expectativas del mercado influencian la decisión de los estudiantes y de sus padres, la idea de que faltan trabajos de ti en eu ha podido causar la masiva disminución de graduados (entre 50 y 85% de 2000 a 2005, con un promedio de deserción de 66%). En respuesta a esa disminución en el interés por los si, las universidades carecen de un estudiantado grande y dinámico en estas carreras. Muchas instituciones en eu han eliminado la materia de si de las maestrías en Administración de Empresas (MBA, por sus siglas en inglés), lo que ha hecho que profesores capacitados migren a otras disciplinas del área de negocios. Directores de las escuelas de administración de eu han adoptado la perturbadora creencia de que la materia de si, como campo de estudio independiente, ya no es necesaria.

Pero el concepto que subyace entre los posibles alumnos puede ser falso: pensar que hay pocas oportunidades de trabajo en los si es un error. Los datos recientes indican que existirán  abundantes empleos en el mundo occidental durante un futuro previsible. Según la Oficina de Estadísticas del Trabajo de eu, los empleos en si probablemente estarán entre los 10 que tengan más rápido crecimiento entre 2004 y 2014. El número de personas empleadas en este sector está en su máximo histórico, con más de 3.4 millones, mientras que el desempleo en ese campo es de 2.5%, ligeramente por arriba del mínimo, que fue de 2.3% en 2001. Por lo visto, pensar que faltan empleos es una visión equivocada que no resiste a la realidad del mercado laboral.

Pensamos que una de las principales causas de esta contradicción es el aumento del outsourcing en el extranjero (en India, sobre todo) y las consecuencias que, se piensa, tendrá para los empleos en los países desarrollados. Este género de tercerización se ha convertido en pieza central del debate en torno a la globalización política. Por ejemplo, en 2003, la prensa de negocios informaba que aproximadamente 50% de los trabajos en si sería transferido a destinos fuera de eu en los siguientes 10 años, debido a la diferencia en el costo de la mano de obra. Pero, ¿qué clase de trabajos se subcontratarán?

En esta industria hay dos tipos básicos de trabajo comoditizado que se pueden o ya se han tercerizado: el procesamiento de información y los servicios. El primero se relaciona sobre todo con tareas como  procesamiento de transacciones y bases de datos, help-desk y call centers. Los servicios se centran en el desarrollo de software (análisis, diseño, implementación y mantenimiento de los si).

Cabría pensar que los ti probablemente seguirán la senda tomada por los ramos textil y automotriz, donde se subcontratan líneas completas de producción o componentes con interfases perfectamente definidas, como neumáticos, asientos, e incluso, autopartes más complejas, como motores y cajas de velocidades. En el campo de los si, la codificación simple de programas podría ser tratada como commodity y ser enviada al extranjero, al igual que ocurrió con las manufacturas y la industria textil. Sin embargo, para que el desarrollo de software se pareciera a las cadenas de montaje (las llamadas fábricas de software) tendría que tener especificaciones claras para su desarrollo.

Se podría decir que, en vez de seguir el modelo del trabajo industrial, los si deberían imitar a otras áreas del trabajo intelectual, como contabilidad, recursos humanos y medicina. En la medida en que el trabajo en si se pueda comoditizar, tal argumentación es contundente. En muchas tareas industriales y administrativas el proceso de comoditización se ha venido desarrollando durante décadas y parece irreversible. Firmas de todos los tamaños se precipitan a ultramar para que el trabajo sea realizado por empresas subcontratadas.

Pero incluso si los servicios de procesamiento y desarrollo de sistemas fueran transferidos al extranjero, gran parte del trabajo restante, que exige conocimiento contextual, no se podría codificar ni digitalizar, por lo que es probable que quede en casa.

Así, la necesidad de conocer y estar cerca del clien-te puede impedir la subcontratación a gran escala en el extranjero. El desarrollo de software y aplicaciones avanzadas (para bancos, retail, gobierno, etcétera) tiene estrictas especificaciones que, creemos, deben ser analizadas y construidas junto con el cliente. El modelado del negocio exige conocimientos específicos, pero también intensa interacción con los usuarios. Ese trabajo de desarrollo vuelve indispensable la proximidad con los clientes y no es factible enviarlo al extranjero.

Además, la necesidad de un conocimiento contextual y específico de la cultura local puede impedir que, incluso, procesos sencillos se estandaricen y sean enviados al extranjero. Para satisfacer los requisitos de la proximidad cultural, las compañías de eu prefieren subcontratar en Irlanda e Israel, mientras que las españolas tercerizan en Latinoamérica, y las alemanas en Europa del este. Aún así, no se puede asegurar que la afinidad cultural o lingüística, por sí misma, asegure el éxito de un outsourcing (como ocurre con algunos call centers y centros de ventas, cuyas llamadas son operadas con una perspectiva regional).

Nos preguntamos de qué magnitud será el impacto que ejercerá la subcontratación offshore de las actividades en si. No pretendemos negar que un importante número de puestos de trabajo se estén enviando fuera de los países desarrollados, sino que debido a la ubicuidad y crecimiento de las tecnologías existe una significativa necesidad de recurso humano talentoso.

¿CÓMO DEBEN RESPONDER LA INDUSTRIA Y LOS GRUPOS DE INTERÉS?

Aunque otros autores han hecho sugerencias para enfrentar esta crisis, las nuestras van dirigidas a los diferentes agentes involucrados, como los maestros y escuelas de ti, las empresas, los gobiernos y autoridades sectoriales. Somos conscientes que existen conceptos equivocados respecto del mercado laboral y que las tareas comoditizadas, como soporte y operaciones administrativas, se transfieren al extranjero por la diferencia en los costos de la mano de obra y la abundancia de talento de calidad.

Estas son nuestras propuestas:

Profesorado. Como protagonistas de esta disciplina, los profesores deben contribuir a corregir la percepción pública de que los si no son una buena elección porque quienes se gradúan no encuentran trabajo. Nada más falso que esto. La Oficina de Estadísticas del Trabajo de eu estima que para 2014 este sector agregará más de 1.3 millones de empleos. Por tanto, el profesorado y las universidades deben propagar información sobre la situación real respecto a los sueldos, número y características de los trabajos disponibles. Los profesores deben atacar el concepto errado de que el mercado de trabajo en si está en declive.

Cambiar el plan de estudios. Una vez que el profesorado haya atraído alumnos a la carrera de si, debe ofrecer un contenido atractivo y actualizado, que refleje las realidades globales y que se enfoque en expresar por qué la tecnología es valiosa para una organización (no tanto cómo funciona). Los cambios en los planes de estudio deben incluir también los modelos de colaboración en el extranjero, y el énfasis en las actividades que deben hacerse cerca de los clientes y usuarios. Las escuelas de tecnología y administración de negocios son un excelente lugar para pensar en el rediseño de los procesos de negocio y la implementación de los SI.

Capitalizar el conocimiento académico del offshoring. La transferencia de los si al extranjero puede ser un precursor de la subcontratación de otros procesos del negocio en actividades que todavía están poco preparadas; de aquí que la tercerización en ti puede dar una ventaja. Si se enseñan a los alumnos las estrategias de la tercerización, se puede construir un campo de acción muy atractivo y convertir a los si en una referencia para otros tipos de outsourcing. En particular, se podrían ofrecer cursos sobre el manejo de las relaciones en la tercerización, cómo se estructura un contrato, etcétera.

Instituciones académicas y universidades. En línea con lo anterior, las asociaciones académicas deben patrocinar el liderazgo formativo y respaldar los cambios en los planes de estudios y los títulos que otorgan las escuelas y universidades, centrándose más en actividades de trato con los clientes.

Aparte de esto, las revistas, las conferencias, los sitios web y los blogs fomentan la difusión y discusión de iniciativas provenientes de individuos y grupos. Es el caso de la Association for Information Systems, en EU, que dispone de un sitio web (www.aisnet.org), la lista de correo AISWorld y la revista Journal of the Association for Information Systems.

Ya hay buenos ejemplos de lo que podemos hacer. La Universidad de Arizona y el Massachussets Institute of Technology (MIT) han desarrollado cursos de pre y posgrado en outsourcing, para transmitir a los alumnos la multitud de temas asociados a este concepto.

Algo similar han hecho la Universidad de Indiana y la Universidad de Brandenburgo, en Alemania. Otro ejemplo es la Universidad Marquette, donde un curso de administración de proyectos se enseña conjuntamente con una universidad de la India. En la Universidad de Santo Tomás, los alumnos de si efectúan un viaje de campo a la India.

Las empresas. En 2003, de acuerdo con cifras del Departamento de Seguridad Interna de eu, se concedieron 217,340 visas H-1B para profesionales extranjeros. De éstos, más de 38% fueron para trabajos relacionados con la computación. Si estas visas se restringen en el futuro, lo que parece probable por razones de seguridad, las empresas se verán presionadas desde dos flancos: falta de graduados nacionales en SI y la incapacidad de recurrir a gente de otros países. Suponiendo que las compañías requieran talento para tener éxito, si no lo encuentran en el país lo buscarán en el exterior. Si persiste la idea de que los mejores trabajos son transferidos al extranjero y las universidades siguen despobladas, la realidad acabará por imponerse.

Las corporaciones deben promover y fomentar la idea de que se requieren graduados en si, de qué tipo y con qué perspectivas, para fomentar la oferta de nuevos profesionales. Además, deben ofrecer un mayor número de internados y actividades de entrenamiento, que constituyen una manera costeable de probar a los aspirantes y, al mismo tiempo, ayudar a las escuelas a atraer y retener a buenos estudiantes. Los ejecutivos TI de las empresas también pueden ayudar si hablan con los estudiantes sobre la importancia de esta carrera en el éxito de los negocios, las nuevas tecnologías que utilizan y el enfoque global. Las propias empresas saldrían ganando, pues tendrían más cercanía en la captación de personal para sus departamentos de informática.

Gobiernos y autoridades sectoriales. En un mundo de si globalizados, los gobiernos occidentales no pueden hacer mucho para impedir el libre movimiento de los profesionales y graduados. A la larga deberán aceptar que todos los países saldrán ganando abriéndose al mercado laboral global. Sin embargo, los gobiernos pueden anticiparse y mejorar sus posibilidades. Por lo pronto, deben involucrarse con las instituciones de enseñanza superior para promover los graduados requeridos por los mercados nacionales. La preocupación de que muy pocos estudiantes elijan las carreras de ciencias y matemáticas en EU, ha llevado al gobierno a intervenir en las áreas de la educación y conceder más becas.

Es posible que algunas autoridades estén pensando en convertir los si en una profesión colegiada o regulada, pero por ahora no parece posible. Si se comparan los sistemas de información y la producción de software con las profesiones establecidas (por ejemplo, leyes, contabilidad, medicina, ingeniería), no advertimos ningún cuerpo comparable y autorizado por el Estado, que tenga un monopolio del conocimiento y pueda dar el visto bueno a sus miembros.

A diferencia de otros campos, los SI —y en particular el desarrollo del software— producen estándares y certificaciones, pero las autoridades no han autorizado a ninguna institución para que tenga el monopolio del conocimiento y el control de los graduados.

Podrían exigir que los especialistas en ti de la India, por ejemplo, se entrenen en los países desarrollados y, así, aumentar la matrícula. Pero si aumenta el costo de la mano de obra podrían estar fomentando todavía más el outsourcing.

Rudy Hirschheim es del departamento de Sistemas de Información y Ciencias de la Decisión, en la Universidad Estatal de Louisiana, en Estados Unidos (EU). Claudia Loebbecke pertenece al departamento de Administración de Negocios y Gerencia de Medios, en la Universidad de Colonia, Alemania. Mike Newman es del Grupo de Contabilidad y Finanzas de la Universidad de Manchester, en Reino Unido. Josep Valor participa en el departamento de Sistemas de Información (si) de la Escuela de Negocios del IESE, en Barcelona. Esto es un resumen del texto Offshoring and it's implications for the information systems discipline: where perception meets reality.

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