Aduanas: cómo vencer sus miedos

La corrupción y la burocracia se hacen presentes en el campo de la logística mexicana; pero hay quienes ya encontraron la manera de sortear esos fantasmas.
aduanas  (Foto: AP)
Hugo Domínguez

Hace un año, César Castro, gerente regional de Logística y Relaciones Gubernamentales de Jabil Circuit de México y actual presidente del Consejo Nacional de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación (CNIMME), se hartó de sufrir padecimiento tras padecimiento que le propinaba la saturación y complejidad del sistema aduanero mexicano y, llevado por la necesidad de mejorar su cadena de suministro, buscó un remedio eficaz.

Jabil y otras dos empresas (Manufacturas Avanzadas y Solectron Manufacturas) negociaron y desarrollaron junto con las autoridades aduaneras un sistema de importaciones vía electrónica, que permite que los insumos no sean detenidos en el recinto aduanero sino en la planta productiva, sin tener que presentar ninguna clase de documento físico, al mismo tiempo que les permite operar a través de un despacho totalmente automático. El resultado: ahorros promedio de un millón de dólares cada una por simplificación de trámites en la aduana y despachos expeditos.

El éxito ha sido contundente y ahora otras 12 empresas maquiladoras de exportación podrían sumarse al proyecto antes de finalizar este año, relata César Castro.

Pero este proyecto sólo es para maquiladoras que pueden cubrir requisitos como ser empresas públicas (cotizar en bolsa) y tener en nómina a más de 1,000 empleados, entre otros puntos, expectativas que sólo 200 empresas más del ramo son capaces de cubrir.
Este número cobra relevancia si se toma en cuenta que en México hay establecidas cerca de 2,800 maquiladoras de exportación, de las cuales más de 90% tendrán que seguir consumiendo aspirinas para aliviar los dolores de cabeza que les propinan las aduanas mexicanas. Esto sin contar a las empresas que no maquilan.

Trámites engorrosos, poca capacidad en los recintos, revisiones excesivas en transporte, nulo sentido de urgencia, carencia de comunicación entre autoridades, falta de personal y equipo, además de poca tecnología para efectuar la tramitología vía electrónica, son algunos de los problemas que han detectado las empresas exportadoras e importadoras a la hora de hacer sus operaciones de comercio exterior.

Al respecto, la Administración General de Aduanas (AGA) pone en la mesa un plan para modernizar las 49 aduanas del país, con inversiones de 10,000 mdp en los próximos cinco años, pero lo cierto es que este sector requiere resultados inmediatos.

LAS AFECTACIONES

La industria maquiladora de exportación es uno de los sectores más dinámicos de la economía mexicana. Mensualmente genera exportaciones por 9,000 mdd e importaciones por 7,000 mdd, además de que contribuye con 1,250,000 empleos.

Pero ni estos números le valen para tener una logística de primer nivel, pues uno de sus tantos cuellos de botella están precisamente en las aduanas. Juan Hilario Padilla, presidente de la Asociación de Industrias Maquiladoras de Occidente (AIMO), dice que, en promedio, los despachos aduaneros para empresas certificadas ante la aga tardan entre tres y cuatro horas, mientras que las no certificadas deben esperar entre ocho y 10 horas.

César Castro asegura que por deficiencias logísticas en aduanas y un sistema de transporte caro, las empresas maquiladoras establecidas en el país pierden hasta 600 mdd cada año.

“La industria maquiladora de exportación —comenta Castro— necesita contar con aduanas que trabajen las 24 horas a través de sistemas electrónicos, así reducirían hasta en 50% los tiempos de entrega”.

El tema no es menor. Juan Hilario Padilla argumenta que las firmas de la región erogan entre 2.5 y 4% del valor de sus ventas de exportación en materia aduanera.

“Las aduanas afectan directamente en la competitividad de la industria; los tiempos de despacho de las mercancías son vitales y críticos en el cumplimiento de las demandas de nuestros clientes en el extranjero”, explica Padilla.

Y tiene razón. Según el estudio Doing business del Banco Mundial (BM), los exportadores mexicanos requieren 17 días para enviar sus productos al extranjero, mientras que los importadores necesitan 26 días para recibir sus insumos o mercancías, cifra que está muy por arriba de la de sus dos principales socios comerciales.

Por ejemplo, en una operación de importación, la tramitología y los procesos de aduanamiento e inspección ocupan hasta 75% del costo total. En promedio, los gastos de importación que deben pagar las empresas en México son dos veces más caras respecto a eu, y hasta cuatro veces respecto a Chile. En procesos de exportación México también es más oneroso, aunque no en las mismas proporciones.

DONDE NADIE QUIERE ENTRAR

Las aduanas más problemáticas —dice Juan Hilario Padilla— son las fronterizas de Reynosa, Ciudad Juárez y Nuevo Laredo, así como las de los aeropuertos de Monterrey y la Ciudad de México. También existen problemas en las aduanas marítimas de Manzanillo, Veracruz, la interior de Pantaco y en el Distrito Federal (DF).

Respecto al aeródromo capitalino, Simón García, consultor independiente de aviación, comenta que ha habido casos en que las mercancías tardan en salir del lugar hasta 36 horas desde que llega el avión, “A veces las mercancías demoran más en salir que en lo que llega un vuelo procedente de Europa”, asegura.

Datos de la Asociación Nacional de Importadores y Exportadores de la República Mexicana (Anierm), señalan que tan sólo los aeropuertos del DF, Guadalajara, Toluca y Monterrey concentran más de 90% de la carga aérea, lo que los mantiene muy saturados.
Padilla agrega que gran parte de los problemas en el despacho se deben a la falta de infraestructura y capacidad aduanera. Por su parte, Guillermo Gutiérrez, director de Relaciones Gubernamentales en México de la firma Delphi, ejemplifica con los tortuosos cruces de frontera en las aduanas de la franja norte.

Con todo y el proyecto demostrativo que echó a andar el gobierno federal en conjunto con sus homólogos estadounidenses para el cruce directo de camiones, el directivo estima que para cruzar hacia eu se requiere al menos de dos horas.

El cruce de camiones en la frontera antes se hacía a través de un transfer, vehículo que enganchaba los remolques en la frontera para llevarlos a la franja comercial del otro país (unas 20 millas paralelas a la franja fronteriza), pero con el proyecto demostrativo las primeras empresas de autotransporte mexicanas y estadounidenses podían ingresar a la totalidad del territorio sin necesidad de hacer este enlace.

Delphi exporta autopartes hacia eu, y para eso realiza, en promedio, unos 500 cruces fronterizos a través de la aduana de Ciudad Juárez, donde una gran parte de ellos debe esperar al menos dos horas para cruzar. “No tengo el dato de cuánto estamos perdiendo, los costos son variables, pero nos ha pasado con algunas líneas de productos que eran críticas en tiempos y dinero”, apunta Gutiérrez.

¿QUIEN DA EL PRIMER PASO?

A través de las 49 aduanas del país, el año pasado la hacienda pública recaudó por impuestos al comercio exterior e IVA un total de 207.5 mmdp, que corresponde a 21.9% de la recaudación tributaria neta, indican cifras del SAT, de ahí la importancia que representa el sistema aduanero.

Sin embargo, el problema de las aduanas en México es más complejo de lo que parece, sobre todo si se considera que su rezago tecnológico y la falta de infraestructura las han vuelto un blanco efectivo para las actividades de narcotráfico, contrabando y piratería.
Tan sólo en estos dos últimos rubros la Confederación de Asociaciones de Agentes Aduanales de República Mexicana (Caaarem) estima daños por más de 16,000 mdd en los sectores de calzado, textil y de confección. Y es que por su falta de capacidad las autoridades encargadas únicamente revisan 10% de las mercancías que se internan a México.

Situaciones de este tipo han hecho más rígido el control aduanero, afectando en ello los flujos comerciales de México, aunque gobierno federal y la iniciativa privada (IP) han buscado esquemas para beneficiar a los exportadores seguros, como es el caso de las empresas certificadas.

Según las últimas cifras, existen menos de 400 empresas de este tipo registradas en la aga. Éstas cuentan con beneficios como reducción en los tiempos de revisión, carriles exclusivos a la importación, despacho a domicilio en exportación sin aviso ni autorización, servicios en horarios extraordinarios, simplificación de trámites aduaneros, entre muchos otros, pero no ha sido suficiente.

De ahí el empuje que han hecho algunas maquiladoras de exportación por simplificar los trámites. Nos referimos en particular al proyecto piloto denominado  Sistema Electrónico para el Control de Inventarios de Importaciones Temporales (Seciit), mediante el cual las importaciones son realizadas sin presentar documentos físicos en la aduana y el cual les ha representado a la fecha ahorros cercanos a 1 miilón de dólares anuales por simplificación de trámites en los centros encargados de verificar todas las mercancías que se trasladan de un lugar a otro.

Este esquema, comenta César Castro, opera a través de un software que con una plataforma operativa donde la aga puede revisar en línea los movimientos de entrada y salida de mercancía, así como los procesos productivos que lleva a cabo la empresa, todo esto bajo un adecuado seguimiento que impide acciones incorrectas de las compañías. 

“Todo lo que que está ahí físicamente es lo que reportamos en línea; los despachos (en aduana) son inmediatos gracias a un aviso previo de importación electrónico y el material llega a la planta”, agrega el directivo.

Para este año podrían sumarse más empresas a esta tecnología (entre ellas Siemens y Delphi), las cuales se encuentran en proceso de recibir la autorización por parte de la aga, agrega Castro.

“Estamos desarrollando el software, —dice Juan Hilario Padilla, también director de Tráfico de Siemens—; la idea es reducir al máximo el manejo de papeles, hacer todo vía electrónica, optimizando el proceso administrativo”.

César Castro menciona que alrededor de 200 maquiladoras cumplen con los requisitos para ingresar a este programa en el corto plazo, las cuales participan con 40% de los empleos generados por todo el sector y hasta con 50% de los 111,000 mdd que exporta la industria cada año.

A la par de estas iniciativas del sector empresarial, la aga puso en operación a principios de este año un plan de modernización del sistema aduanero mexicano con inversiones de 10,000 mdp en los próximos cuatro años. En este proyecto la autoridad busca modernizar las aduanas fronterizas y marítimas a través de nuevos procesos de despacho e incorporación de tecnología de última generación.

El objetivo es reforzar la seguridad, a través del combate al narcotráfico, la piratería y el contrabando, pero sin entorpecer las operaciones de los importadores y exportadores. En este proyecto también hay iniciativas de la Secretaría de Economía (SE) con las que se busca simplificar trámites, como es el caso de la Ventanilla Digital (a través de una página de internet) para que los importadores y exportadores trabajen con información electrónica y se elimine la duplicidad de datos.

A la par de esto, el plan de la aga prevé un reclutamiento y selección de personal más riguroso. La modernización al sistema aduanero —comenta Fernando Ramos Casas, presidente de la Confederación Latinoamericana de Agentes Aduanales (CLAA)— debe apuntar indiscutiblemente hacia una reforma a la Ley Aduanera.

En este sentido, la administradora central de Operación Aduanera de la aga, Fanny Angélica Euran Graham, señala que la dependencia ya trabaja en la elaboración de un anteproyecto de modificaciones a la Ley Aduanera que se presentará este año al Congreso de la Unión. Esta iniciativa se enfocará en tres aspectos fundamentales: servicios, control y seguridad en las operaciones de comercio exterior.

De acuerdo con Euran Graham, se trata de actualizar los temas que han sido rebasados en la ley por las reglas de operación, como la automatización de trámites, revisión de los controles, simplificación, despachos electrónicos y preliberaciones, entre otros.

Con el tamaño del diagnóstico, la solución parece urgente. La industria maquiladora y los demás sectores que hacen posible el comercio exterior necesitan el remedio completo y no sólo una pastilla momentánea.

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