Ensamble de objetivos

Entrevista con José de Jesús Calleros, presidente del CNIME.
El líder de los maquiladores habla de los retos al frente de
Uriel Naum

Tras haber cumplido la mitad de su gestión, el presidente del Consejo Nacional de la Industria Maquiladora de Exportación (CNIME) nos habla de las primeras acciones tomadas al frente de este organismo y el prometedor futuro del sector.
El cambio de gobierno, la reciente llegada de la nueva administración a esta asociación y el decreto para la Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación (IMMEX) que entró en vigor a finales de 2006, nos llevan a plantear inquietudes que José de Jesús Calleros responde, en el marco de una serie de objetivos que busca alcanzar en su paso por el CNIME.

¿Cuáles han sido las decisiones más importantes en lo que va de su gestión?
En primer lugar el compromiso que asumimos con el presidente Felipe Calderón para buscar por todos los medios generar 100,000 empleos para el periodo 2007. Recordemos que en la actualidad la maquila emplea a 1,250,000 personas. En algunas ciudades nuestras proyecciones de nuevos puestos de trabajo se empiezan a cumplir.
Otra acción importante fue la de revisar junto con las autoridades el artículo 4A del reglamento de la Ley del Impuesto Sobre la Renta (ISR), ya que generaba incertidumbre a empresas que no estaban domiciliadas en Estados Unidos (EU). Y es que aún cuando el impacto fuera de 1% en la industria, se hubiera inhibido la inversión extranjera en nuestro país, simplemente porque firmas de otras regiones no gozaban de los mismos beneficios fiscales que los del vecino país del norte.
Afortunadamente, llegamos a un arreglo con el gobierno para ampliar los beneficios fiscales a todas las firmas del sector. Debemos trabajar para que se extienda esta política y no estemos revisándola cada año. Ese es un reto pendiente.
Lo que nos ocupó en los últimos meses fue la Contribución Empresarial de Tasa Única (CETU). Descuidar este tema significaba aceptar que la maquila desapareciera. No tenía caso abocarnos a otros temas que traemos en nuestra agenda si muy probablemente más adelante no habría industria ensambladora. Cómo se planteaba originalmente no era viable para este sector.

¿Qué impacto puede tener el comportamiento de la economía estadounidense en la industria?
La economía de EU no marcha como quisiéramos. Sin embargo, cuando hablamos de una desaceleración en ese país no significa que esto tenga que ser negativo para nosotros. En ocasiones las desaceleraciones hacen que empresas de EU muden a México operaciones completas o sólo algunas líneas de producción como parte de una estrategia para mantener ciertas ventajas. Ahora mismo tenemos la meta de crecer entre 8 y 10% en este año, lo que significa la llegada de 200 compañías nuevas, muchas de ellas provenientes de aquél país.

¿Cómo están integrando a empresas nacionales a su cadena productiva?
Nos hemos dado a la tarea de formar un comité que tiene como objetivo acércanos a las firmas que pueden proveernos de insumos. Antes las autoridades te obligaban a comprarles no importando la calidad de los productos. En la actualidad tienen que estar certificadas para poder suministrarnos de materia prima. Lo que vamos a hacer con esas empresas que gozan de sistemas de calidad es empatarlas con compañías medianas para que, a su vez, les provean a ellas de subproductos. Eso va a ocasionar que el productor no tenga su almacén lleno con insumos de China, ya que no puede estar trayendo a cada rato o esperar hasta que le surtan del lejano oriente. Los proveedores locales pueden ser una pieza importante para tener el producto a tiempo y aprovechar espacios en planta. Hay mucha lógica en este programa que estaba tratando de ponerse en marcha hace más de tres años.
Las asociaciones de maquila nos hemos puesto como meta que cada agrupamiento local o cada ciudad donde haya presencia de maquila cuente, como mínimo, con 10 empresas de este tipo. En Tijuana, Mexicali y Matamoros ya hay experiencia de este tipo.
Es importante recordar que la industria maquiladora de exportación tiene un gran potencial de mercado para empresas nacionales. Nosotros no estamos proveyendo ni 2% de lo que utiliza, cuando este mercado se estima en 28,000 mdd.

¿Se tienen planes para mejorar la productividad del sector?
Somos grandes promotores de diferentes esquemas de productividad. A veces observamos que la eficiencia se da de manera automática, y es por una simple razón: Somos empresas globales. Ser compañías de este selecto grupo significa tener mecanismos para subsistir. De manera constante vemos cambios en la metodología, materiales y procesos. Todos los nuevos esquemas, versiones y procesos se perciben día a día. Los obreros e ingenieros conviven con este proceso de cambio. El hecho de que traigamos una nueva línea de producción o tecnología de punta es conocimiento nuevo para nuestros trabajadores. Nosotros, de alguna forma, somos generadores de talento e investigación. Hay técnicos de la industria que se empiezan a involucrar en la producción y en un tiempo realmente corto desplazan a gente extranjeras. Aquí hay empresas con mandos medios y altos de otros países que dicen: “Ya no tiene caso que siga aquí. Pérez, López o quien sea puede desempeñar muy bien mi trabajo”.

¿Cómo mejorar la competitividad de la maquila?
La competitividad engloba muchos elementos importantes. Lo que como agrupación estamos haciendo es ver la forma de vincular el sector con las universidades. De alguna manera nos hemos convertido en promotores dentro de la academia. En varias oportunidades les hemos comunicado a las autoridades educativas que no necesitamos abogados, sino ingenieros que nos ayuden a mejorar nuestros procesos. Este vínculo puede apalancar el desarrollo del sector y el de muchas ciudades.

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