Integración regional, ¿oportunidad real?

El no ser parte de una economía de escala hace prácticamente imposible que un país sea competit
Verónica Alcántara

Entrevista a Antonio Assefh, representante de la Organización de Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (Onudi) en México.

Recién llegado a México, Antonio Assefh es el nuevo representante de la oficina regional de la Onudi en nuestro país y aunque apenas empieza a aclimatarse en territorio nacional, en el puesto tiene ya siete años de experiencia, mismos que pasó a cargo de la oficina del organismo en Uruguay.

Un cambio sustancial, a partir de que asume el puesto en México, es la integración de Centroamérica a esta representación y un trabajo más estrecho con los países de El Caribe, lo que constituye el primer paso para establecer un bloque regional capaz de competir en el mercado global.

Aquí le presentamos las primeras impresiones de quien fungirá como enlace entre autoridades y empresarios de los diferentes países de la zona a fin de impulsar acuerdos y alianzas en beneficio de los sectores industriales.

– En materia de desarrollo industrial, ¿qué retos enfrentan los países en desarrollo?
– Fundamentalmente es la mejora de la competitividad, el fortalecimiento de la inserción internacional y, en particular, el desarrollo tecnológico. Sobre todo porque el sector industrial puede contribuir de una manera muy efectiva a la reducción de la pobreza y la mejora del empleo en los países en desarrollo.

– En materia de competitividad México sigue descendiendo, ¿cuáles son sus expectativas?
– Los últimos tres o cuatro años ha habido un descenso general. En los índices de mejora de competitividad México está en torno del  3 al 4% anual y, en el caso de Estados Unidos (EU), está en 3.5 o 4%, lo cual refleja un deterioro, pero creo que las autoridades actuales están empezando a trabajar en estos temas para producir un salto en la mejora de la competitividad en términos comparativos.

Por otra parte, México necesita compararse con EU y Asia para definir sus retos en términos de mejora de la competitividad y debe ubicarse en niveles que sean superiores a los de sus principales competidores.

– ¿Nuestro país debería estar preocupado porque países como Chile tienen mejores índices de competitividad?
– En América Latina los países con mejores índices son Chile y, quizá, Costa Rica. Creo que México es competitivo a nivel regional, pero debe mejorar a nivel internacional. El gobierno está en las mejores condiciones y conoce la realidad del país, sabe lo que tiene que hacer y creo que lo van a hacer.

En los próximos años estará en condiciones de crecer a más de 6% por la estructura productiva que tiene, por sus vínculos con los países más avanzados, por los diferentes convenios firmados y por la base industrial y productiva con que cuenta.

– Pero, ¿con qué ventajas competitivas cuenta México?, ¿debería enfocarse en ciertos sectores que puedan darle mayor oportunidad de crecimiento?
– Es difícil. La política de sectores tiene sentido cuando la estrategia del gobierno es elegir ganadores, esto es, vamos a identificar tres, cuatro sectores y en ese campo vamos a hacer un esfuerzo especial. Creo que la diversidad que tiene México en materia de recursos, en el tamaño de su población, hace que sea muy difícil trabajar con determinados sectores. Además tiene un campo muy amplio a nivel industrial donde puede explorar y ser competitivo.

En otros campos, como en las industrias intensivas en mano de obra —es el caso del tejido y del calzado— la competencia pasa más por el costo de ésta que por el lado del desarrollo tecnológico. Pero, es muy difícil elegir a los sectores grandes en México, sin duda, siempre la dotación de recursos culturales tiene un efecto relevante y un consenso en lo que pueda ser más competitivo.

– ¿Es posible formar un bloque importante que abarque Centroamérica y México en algunas ramas que puedan competir con otras regiones del mundo?
– Sí, de hecho, como se puede ver, Centroamérica, El Caribe y México tienen una dimensión de mercado comparable con muchas regiones en el mundo. Son cerca de 200 millones de personas, un poco más, casi el tamaño del Mercosur, lo cual lo hace muy significativo. En la medida en que se agranda el mercado es posible obtener mayores economías de escala y, además, estos países, al trabajar de manera conjunta con México, pueden hacer proyectos que por insuficiencia de mercado, al trabajar de manera local, prácticamente les es imposible ser competitivos. Si se integran a un mercado mayor y a través de los aportes de transferencia de tecnología que México puede hacerles, podrían lograr la mejora de la competitividad y, sobre todo, trabajar en la organización empresarial que les permita —bajo la modalidad de consorcio de exportación u otras organizaciones típicas— entrar a mercados grandes como el europeo o el estadounidense porque no tienen la organización ni la capacidad como para llegar.

Si la empresa mexicana se asocia con empresarios de países vecinos, al estar en una dimensión mayor, es posible potenciar estas empresas para que puedan acceder a mercados mayores y mejorar su economía a escala. Creo que ahí hay un potencial enorme para trabajar. Nosotros como oficina regional aspiramos y pretendemos hacer un trabajo en esa dirección.

– ¿Cuál sería la agenda de la Onudi en este sentido?
– En México, en particular, venimos trabajando ya con el tema ambiental y las energías renovables. Además tenemos un programa que comenzó el año pasado para promoción de inversiones y tecnología que estamos haciendo en colaboración con la Secretaría de Economía (SE). Éste beneficiará a las pequeñas y medianas empresas (PyMEs), para lo que la dependencia federal aportó 10 mdp. Es el Programa de Promoción de Inversiones y Tecnología (Propit), cuyas metas son impulsar el desarrollo local para atraer la inversión extranjera, promover la inversión nacional en el exterior, hacer estudios de mercado y evaluar proyectos de transferencia de tecnología para PyMEs.

El Propit forma parte de una red de 16 oficinas de promoción de inversiones, por lo que estará en coordinación directa con países como China, Japón, Grecia, Gran Bretaña, Rusia y Francia, convirtiendo a México en el único país latinoamericano miembro de esa red. Además de que mantiene contacto estrecho con asociaciones industriales, cámaras de comercio, dependencias federales y universidades para identificar oportunidades de negocio.

A nivel regional buscamos realizar también —esto lo estamos discutiendo con la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) y con autoridades— un foro industrial, en el segundo semestre, para discutir el estado de la tecnología a nivel de sectores, además de políticas internacionales y sectoriales con la participación de académicos, empresarios, etcétera.

Para esta reunión pretendemos la participación de los países centroamericanos y del Caribe, expertos en energía renovable para dar información y hablar de las experiencias regionales en este tema. Además de traer a expertos internacionales para fomentar el desarrollo de estos temas. Esa es la apuesta y ya comenzamos.

Hace unos meses que el representante de la Onudi y director de la oficina regional en México tomó posesión del cargo. De origen argentino, se graduó como contador público nacional y desempeñó diversos puestos públicos en el sector industrial y económico de su país. Ha publicado dos libros: Comercialización Internacional y Estrategias de Desarrollo y Marketing Internacional y Proyectos de Exportación.

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