Si estás desempleado, no te desanimes

Quedarse sin trabajo puede ser una experiencia difícil, ya que representa una parte de tu identidad; lo mejor es vivir de tus ahorros, pero si no tienes, no te desanimes, piensa que es una...
desempleado-desempleo-trabajo-JI.jpg  (Foto: Jupiter Images)
Cynthia Leppäniemi

Quedarse sin trabajo es una de las pérdidas que más afecta a una persona. Gabriela Pérez Madrigal, tanatóloga y logoterapeuta, señala que al perder el trabajo no sólo pierdes un ingreso, también tu independencia y libertad.

“Esta pérdida conlleva conflictos más profundos. La pérdida repentina del empleo es un duelo severo en la autoestima, sin importar la cuestión económica. La necesidad de trabajar no es sólo material, es también la necesidad de sentirse productivo, capaz y merecedor. Y además, el trabajo está relacionado con el poder. Tu puesto te da una identidad y cuando lo pierdes es posible que no sepas ni quién eres”, explica.

Todo es para bien
Aunque los cambios desestabilizan en el momento, siempre son oportunidades. No reniegues ni te atores en el enojo. Pregúntate: ‘¿para qué me puso esto la vida?, ¿qué tengo que aprender?’ Tampoco caigas en la victimización. Si sólo te lamentas por lo sucedido perderás la capacidad de asumir tu proceso, analizar tus fallas y actuar. “No pienses que no tienes trabajo, pues ahora tienes el trabajo de buscar trabajo”, dice la experta.

Qué vas a aprender
Perder el empleo es una experiencia de madurez que puede capacitarte para tu próximo trabajo. La situación te ayudará a reflexionar lo que éste le aporta a tu vida: ¿qué tan importante es para ti pertenecer a una empresa?, ¿es momento de aterrizar algún sueño? Cuestiónate qué quieres y en qué momento de tu vida estás. Si ya aprendiste que un trabajo no es eterno y que nadie es indispensable, ¿qué vas a hacer con esa información? Gaby señala que el primer aprendizaje debería ser tener un plan B para estos casos: un ahorro que cubra tus gastos para pensar con calma qué quieres hacer después.

¡A trabajar!
Si no ahorraste, puede ser que no haya tiempo para la reflexión. Por eso, lo primero es recontratarte. “Acepta cualquier trabajo, no te fijes en el sueldo. Una persona es más ‘vendible’ cuando tiene empleo. Desde ahí buscarás lo que realmente quieres”, dice la experta.

Arma una lista de empresas donde quieres trabajar, visítalas, revisa el periódico, corre la voz. Confía en que si es para ti, la oportunidad se va a dar. “Debes tener certidumbre, ser proactiva y no esperar a que toquen a tu puerta”, afirma Gaby. Piensa que algo bueno está por venir y no te sientes a esperar. “Estar desempleada no significa tomar vacaciones. Come saludablemente y duerme bien para tener la mente clara; haz ejercicio, será tu antidepresivo natural. El enemigo a vencer es el desánimo, la inactividad y los miedos. Detenlos y empieza a actuar.

Pide apoyo
Si a pesar del esfuerzo te deprimes, pide ayuda antes de que se vuelva crónica. Una tanatóloga, un life coach e incluso los especialistas en diseño de imagen te pueden ayudar. “Lo importante es verlo como una poda, y recordar que después de la poda viene una renovación”

Más información:
Cómo crecer cuando ya has crecido. Nancy O’Connor. Editorial Sirio. España, 1998

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