Deportistas: del estadio a la oficina

Los deportistas profesionales deben colgar los tenis en algún momento, pero luego ¿dónde laboran?; los atletas de alto rendimiento son competitivos, trabajan en equipo y saben manejar el estrés.
deporista-carrera-profesional-trabajo  (Foto: Jupiter Images)
Ivonne Vargas
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

Un deportista de alto rendimiento trabaja en su disciplina de siete a  ocho horas diario, con cuatro a cinco entrenamientos específicos cada día, revela el estudio Intereses Motivacionales en Atletas de un Centro de Alto Rendimiento en Mérida, realizado por la Universidad Autónoma de Yucatán. Con esos horarios ¿cuándo tienen tiempo para pensar qué harán al concluir su vida deportiva?

Esa pregunta tal vez se la han planteado los participantes de los recientes Juegos Olímpicos de Invierno, en Vancouver, pero para no ir más lejos, deportistas mexicanos como la gimnasta Paola Silva, y el patinador Carlos Piña se cuestionaron al respecto. Ambos pasaron del deporte a la vida laboral, sin ninguna experiencia, pero con características nada despreciables para los reclutadores.

"Los atletas son sumamente capaces, perfeccionistas, saben trabajar en equipo y tienen espíritu de liderazgo", platica la encargada de Comunicación Corporativa y Relaciones Públicas de Adecco México, Zhaira Franco.

Esta empresa cuenta, a nivel mundial, con la iniciativa Athlete Career Programme (ACP) a través de la cual se capacita a atletas para que aprendan a diseñar su futuro laboral. En México opera en alianza con el Comité Olímpico Mexicano, y desde 2006 ha asesorado a más de 50 atletas.

Los deportistas de alto rendimiento son personas que se dedicaban a practicar y buscar triunfos en sus competencias, pero un día voltean a su carrera laboral y "ni siquiera tienen un currículo", detalla Franco. Los deportistas se preguntan ¿qué pueden aportar en el mundo del trabajo con sus cualidades?, y hay que ayudarlos a detectarlas y explotarlas.

Sin duda "hay un proceso de desvinculación, ellos se la pasan todo el año en entrenamiento (...) y llega un momento en que su edad ya no da para continuar con su profesión deportiva, se sienten fuera (...) y se dan cuenta que nunca tuvieron un programa complementario de carrera", apunta la especialista.

Muchos esperan que al cerrar su ciclo deportivo haya patrocinios, carrera de directivos o de entrenadores, pero no todos pueden lograrlo, por eso se despierta en ellos los sentidos vocacionales, para que aprendan a buscar por sí mismos sus opciones.

El ACP, explica Franco, consta de cinco etapas. Primero se da soporte psicológico al deportista y se aplican pruebas técnicas para evaluar habilidades y carencias, es decir "lo que saben hacer y no, hay atletas que no tienen los mismos conocimientos en tecnología o redacción; por eso se aplica un análisis, y reciben una asesoría vocacional".

Luego ellos trabajan sus áreas de oportunidad, hacen ensayos de entrevista, crean su marketing personal y definen en qué les gustaría empezar a trabajar.

Una vez que tienen definidas sus características laborales, Adecco los da de alta en su base de talentos y "se da luz verde" para que la empresa a la cual quieran ingresar pueda entrevistarlos. "No les conseguimos trabajo, los ayudamos a que ellos obtengan uno", subraya la coordinadora.

Generalmente empiezan a tener puestos medianos y de ahí se van desarrollando. "Tuvimos el caso de un deportista de alto rendimiento en remo que empezó en distintas empresas y ahora tiene su propio negocio, descubrió que puede ser emprendedor".

La compañía de recursos humanos imparte diversos talleres en el Comité Olímpico no sólo a deportistas, sino también a entrenadores. "(Estos) necesitan sensibilizarse (...) porque no a todos les va como a ellos". Aquí hablas de un porcentaje mínimo de atletas que al término de su faceta deportiva pueden quedar como entrenadores u ocupan un cargo directivo vinculado a esa profesión, expresa Zhaira Franco.

El ACP contempla una fase de seguimiento y asesoramiento (coaching) cuando ya están laborando en una organización. "Se encuentran con otro tipo de ambiente, y se les dice cómo se debe manejar y qué espera la empresa de ellos".

Algunas de las firmas que se han interesado en reclutar a estas figuras son las financieras, advirtió Franco, quien además mencionó como cualidades vitales de un atleta (y que son muy atractivas para las empresas) las siguientes:

- Son completamente competitivos: están muy acostumbrados a cumplir retos; por ejemplo "si en la compañía se necesita llegar a una meta trimestral, lo harán".

- Trabajan bien en equipo: esta tarea no se les dificulta en lo mínimo porque están acostumbrados a interactuar con otros competidores y con su staff.

- Son adaptables: pueden ir, venir y practicar su labor en diferentes ambientes y lugares. Están muy acostumbrados al cambio.

- Estrés bajo control: son muy buenos para ello, porque en su mente está la tarea de "tú debes de ganar", así que saben manejar la presión.

- Están acostumbradas a escalonar y obtener buenos resultados.

Para muestra...un deportista

Carlos Piña, quien representó a México en patinaje de velocidad en eventos como los Juegos Centroamericanos de 2006, es egresado del programa ACP. "En este deporte era complicado que, en México, pudiera continuar con una visión al 100% en esto. Había cumplido mis metas y necesitaba buscar una opción de vida y una carrera en otro ámbito".

El deportista estudió Relaciones Comerciales en el Instituto Politécnico Nacional y a la par se acercó al programa para fortalecer sus habilidades. "Yo llegué como un atleta con el miedo de decir ‘bueno ya terminé mi carrera deportiva', aprendí (una licenciatura) en la escuela pero las competencias que tengo son sólo teóricas". Faltaba otra orientación, reconoció el atleta, que actualmente forma parte de la planta laboral de Adecco, como gerente de una sucursal.

Agrega que lo valioso sobre el programa es que a través de éste aprendes a transferir las capacidades que se utilizaron en el deporte al trabajo.

"Te dicen: tú como atletas qué hacías, ¿tomabas decisiones rápidas para poder prepararte para una carrera? Y todas esas características son las que al final del día me apoyaron, eso es lo que le puedes vender a la empresa. Yo no tenía experiencia laboral, pero estuve en tal deporte" y eso más la carrera ayuda a desempeñarse, aclaró Piña, quien comenzó su trayectoria en patinaje a los 10 años y se retiró a los 22.

Es una realidad que al atleta se dedica a su deporte al 100% y en muchos casos no se estudia ni una carrera. Por eso, siempre debe preguntarse "después de eso ¿qué quieres, qué habrá?".

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