Alumnos hacen ‘clic’ con la clase

Los ‘clickers’ son aparatos que permiten al estudiante y al profesor participar de manera remota; la tecnología funciona como un control remoto, y permite contestar en clase y registrar faltas.
clicker  (Foto: AP)
BOULDER, EU (AP) -

Los estudiantes de la clase de física de Michael Dubson en la Universidad de Colorado vieron aparecer una pregunta con varias respuestas posibles en una pantalla y de inmediato activaron unos aparatitos blancos en sus escritorios. En cuestión de segundos, una pantalla en el escritorio de Dubson recibía las respuestas: un 92% de los estudiantes habían contestado correctamente, lo que indicaba que estaban entendiendo el concepto de energía kinética.

Los pulsadores, conocidos como clickers, comenzaron a usarse hace más de una década con fines educativos en las universidades, y en la actualidad casi no hay instituto de enseñanza superior que no los emplee en mayor o menor medida.

Pero a medida que se populariza su uso, crece el debate en torno a qué tan sofisticados deben ser.

Profesores como Dubson prefieren un aparato sencillo, que permita responder preguntas con opciones múltiples. Otros están a favor de modelos más avanzados o de que se empleen aplicaciones para teléfonos de usos múltiples y computadoras portátiles que permitan al estudiante hacerle preguntas al profesor con mensajes de texto o correos electrónicos durante una clase o realizar charlas con compañeros sin tener que incurrir en el gasto de un clicker.

Quienes prefieren el clicker dicen que reduce las distracciones que pueden generar los aparatos de usos múltiples, mientras que en el otro bando afirman que no tiene sentido resistir el avance de esos aparatos.

Los pulsadores aparecieron primero en las aulas grandes donde se realizan disertaciones científicas ante mucha gente. Permitían al expositor ver si los alumnos captaban lo que decía. Pero luego encontraron cabida en aulas más pequeñas, e incluso en escuelas secundarias.

Investigaciones a nivel universitario indican que a los estudiantes les gustan los aparatos, y su uso aumenta la asistencia. Pero no hay criterios unificados en cuanto a si realmente los ayudan a aprender. Algunos estudios registran modestas mejorías en pruebas de retención y en exámenes, mientras que otros dicen que no hay cambios, según un artículo de la edición de noviembre de la revista North American Journal of Psychology.

"No hay magia en esto. Se los puede usar bien o se los puede usar mal" dijo Dubson.

Los clickers funcionan cuando generan conversaciones y obligan a los estudiantes a explicarse conceptos entre ellos mismos, de acuerdo con Dubson y otros profesores. Pero a los pupilos no les gusta cuando son usados para llevar la cuenta de sus inasistencias o para tomar exámenes sin aviso.

En la Universidad de Colorado, 20,000 de sus 30,000 estudiantes tienen clickers.

Dubson los usa para hacer preguntas cada cinco o 10 minutos. Emplea un método que fomenta la participación estudiantil. En lugar de hablar durante 50 minutos, pone preguntas en una pantalla y los estudiantes se reúnen por grupos para analizarlas. Luego usan el clicker para responder.

La mayoría de los 250 alumnos de la clase de Dubson están satisfechos con clicker.

"Con una clase tan grande, es lo que más se acerca a una participación directa. Esto hace que uno esté más sintonizado" afirmó Jaris Judd.

William Powell dice que el clicker "hace que uno preste más atención y no se distraiga durante una clase. Uno puede ver lo que hacen los demás y analizar por qué eligieron una respuesta diferente".

No todos son elogios.

El pulsador forzosamente le permite al profesor llevar la cuenta de la asistencia de la gente.

"Además, representa un gasto, otro aparato que hay que llevar encima. Funciona con baterías y las baterías se gastan. Pero lo que menos me gusta es lo del control de la asistencia", dijo el estudiante Maximilian Bondrescu.

La Universidad de Colorado eligió el aparato (que usa la misma tecnología que los controles remotos de la puerta de un estacionamiento, con cinco botones) porque es sencillo y resistente, expresó Dubson. Cuesta unos 35 dólares.

Otros clickers más sofisticados cuestan entre 60 y 70 dólares. Algunos incluyen juegos y hay uno que registra quienes respondieron antes.

Casi todas las firmas que los fabrican están trabajando en aplicaciones para teléfonos de usos múltiples, para que cumplan las mismas funciones.

En la Central Michigan University los estudiantes aprenden a usar iPhones y iPod para responder a preguntas y obtener el material a ser analizado.

Varias universidades, entre ellas las de Notre Dame, Virginia Tech y la Florida, usan mensajes de texto, que se supone son más baratos que los clickers.

A Derek Bruff, subdirector del Centro de Enseñanza de la Vanderbilt University, le encanta usar clickers para pruebas de opciones múltiples. Pero lo entusiasma más la posibilidad de usar teléfonos de usos múltiples, que permiten al estudiante hacer preguntas al profesor, mantener discusiones y responder con sus propias palabras.

Profesores como Timothy Stelzer, quien enseña física en la Universidad de Illinois, afirma que el acceso a la web distrae al estudiante.

"El entusiasmo con los clickers con acceso a la web podría hacer desaparecer la colaboración entre estudiantes", se lamentó.

¿Quieres más noticias como esta?
Obtén los mejores consejos laborales y de management.

El profesor de física de Harvard Eric Mazur, en tanto, pronostica que en 10 años los clickers estarán obsoletos porque todo el mundo usará teléfonos multifuncionales o computadoras portátiles, y niega que un aparato de multiusos sea una distracción.

"Es sencillo: el profesor tiene que hacer que la clase sea más interesante que YouTube", afirmó.

Ahora ve
Ante la controversia de ’13 reasons why’, la clave es la comunicación en familia
No te pierdas
×