Aprende cuándo callar en una entrevista

¿Has sentido que a veces hablas de más? Pues ante un reclutador eso te puede costar el puesto; te decimos ocho actitudes que pueden acabar con tu imagen profesional en minutos.
entrevista laboral trabajo oficina  (Foto: Photos to go)
Ivonne Vargas
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

De 2008 a la fecha, el número de menores de 30 años integrantes de la población ocupada en México disminuyó en más de 130,000, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Geografía (INEGI).

Para ser exactos, la población desocupada entre 20 a 29 años suma los 942, 242, mientras que la Población No Económicamente Activa (PNEA) se tradujo en 5, 865, 611, de acuerdo con cifras actualizadas al primer trimestre de 2010, proporcionadas por la empresa Manpower.

De más está decir que con estos números, la competencia por lograr una contratación es más reñida. Por ello, la mejor forma de asegurar una posible inserción al mercado, es tener una buena entrevista laboral. ¿Cómo lograrla? Entrenándote para saber qué información debes dar al momento y en forma acertada, y cuál debes reservarte, aunque el entrevistador genere un ambiente de confianza que "te haga sentir casi en la empresa. El puesto no es tuyo hasta que se firma el contrato", afirma el académico de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), Pedro García.

Es común que muchos profesionistas no sepan cómo responder cuando se les pregunta por funciones que desconocen y, en lugar de poner énfasis en su capacidad de aprendizaje, dejan entrever que su capacidad de aportar nuevos proyectos a la organización dependerá de qué haga ésta por capacitarlos, añade el académico.

El primer elemento que debe descartarse en un encuentro pre- laboral de este tipo, es la improvisación, sugiere la Guía de entrevistas exitosas de Adecco Professional.

Cuando falta información para contestar a un indicador imprevisto, la persona tiende a hablar más de la cuenta, y eso en vez de ayudar denota inseguridad. La exageración es una característica que puede ocasionar problemas al postulante, afirma García.

En una plática para evaluar candidatos, la mayoría de los reclutadores oscilan entre una pregunta sencilla a una compleja, y esto se hace cada vez más habitual ante la gran competencia en el mercado laboral. "El reclutador necesita garantizar que su elección fue la correcta", señala Robin Ryan, asesor de carrera y autor del libro 60 Seconds & You Are Hired.

Un error frecuente, expresa Ryan en su obra, es que el entrevistado no está preparado para hablar de sus habilidades emocionales. Se concentra en lo profesional, y aunque eso es valioso, si se le plantea un escenario donde pueda influir su personalidad y no sabe responder, le restará puntos.

¡E-ví-ta-lo!

Una vez conseguida una entrevista, todos los detalles que puedas preparar previo a ella son cruciales, y entre éstos destaca investigar qué situaciones pueden desprestigiar tu imagen profesional. El vicepresidente en Korn/Ferry International, México, William Gaber, sugiere prestar atención en los siguientes puntos:

1. Investiga. Parte del punto clave ¿qué hace la compañía? Si se trata de un reclutador de empresa (no un head hunter) es muy importante demostrar interés en la organización. Saber a qué se dedica la organización, cuáles son sus productos o servicios y las dimensiones de la misma, son datos que se pueden encontrar en la página de la empresa, en análisis públicos y, en general, en los medios de comunicación. Si careces de esa información, parecería que sólo ‘buscas por buscar' un trabajo.

2. Hablar de dinero. ¿Cuánto paga la posición? Esta pregunta es válida una vez que se han agotado todos los temas relacionados con tus capacidades y competencias para llenar una posición, así como lo relativo al puesto, empresa y lo que esperan de ti, entre otros aspectos.

Preguntar de entrada cuánto percibirás de salario da la impresión de que únicamente te interesa resolver tu situación financiera.

Sin embargo, hacer esta pregunta en un primer filtro telefónico, antes de la entrevista, es válido para evitar una inversión de tiempo que no pueda concretarse en algo positivo para ambas partes por existir una limitación de compensación.

3. Chismes y rumores ¡adiós! Prohibido hablar mal de tu empleador anterior. Con esta práctica dejas una imagen pésima, la del candidato que sigue atrapado en una relación laboral anterior y no enfocado en lo que podría hacer o aportar a una nueva empresa.

También genera la sensación de que si las cosas van mal, tiendes a huir, y el entrevistador podría pensar que harás exactamente lo mismo en su empresa, si la situación se torna complicada. Mejor aprovecha tu tiempo para expresar, en términos positivos, lo que conseguiste en el empleo anterior, y brinda una breve explicación de por qué saliste de tu trabajo anterior.

4. "No tengo debilidades". Muchos reclutadores querrán saber qué tanto te conoces y cuáles son tus puntos fuertes, tus áreas de oportunidad. Si te hacen esta pregunta responde con honestidad y piensa cuáles argumentos darás cuando te cuestionen estos indicadores. Todos tus puntos fuertes tienen un lado oscuro de la misma moneda, por ejemplo, si tu fuerte es concentrarte en la acción y la tarea, difícilmente serás creativo y explorador de nuevas ideas. Esto significa que necesitas pensar en los pros y contras de tus respuestas, y saber cómo argumentarlas.

5. El chismógrafo, para después. Es importante para cualquier reclutador tener una estructura para comunicarse, te harán preguntas de tu vida profesional y quizás alguna de tu vida personal, escucha con atención y responde a lo que te preguntaron, sin que ello signifique narrar con detalles tu vida personal. 

 6. Cuida el lenguaje. Por muy en confianza que te sientas, las malas palabras (o vulgares) están totalmente fuera de lugar en una entrevista laboral. Esto habla mal de ti como persona y lo único que lograrás es poner incómodo al reclutador, al grado que éste puede dar por terminada la charla, perdiendo toda oportunidad de competir por esa plaza.

7. ¿Tienes alguna duda? Cuando el entrevistador pide tu opinión sobre el puesto, o que expreses tus dudas de la empresa, es el momento de ¡lucirte! Demuestra interés por lo que distingue a la compañía. Nada de quedarte callado, estos minutos te sirven para confirmarle al entrevistador que quieres saber más de la empresa y de la posición que ocuparás. Por ejemplo, pídele que te hable de las oportunidades para hacer carrera en este grupo. Si guardas silencio ¡pierdes!

8. Concéntrate Una entrevista de cortesía es una oportunidad para conocer a alguien que puede apoyarte en tu desarrollo profesional, así que siempre ve preparado para responder a la pregunta: ¿Qué quieres hacer? y ¿a qué te quieres dedicar? Si empiezas a divagar y a dar generalidades pierdes la atención de tu escucha. En cambio, si eres específico en términos de industria, posición y tareas que te interesen, incrementas las probabilidades de que alguien te pueda ayudar esta larga búsqueda laboral.

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