¿Sin ganas de trabajar? Aliméntate mejor

Te presentamos consejos de qué nutrientes debe contener tu dieta para rendir en la oficina; la pereza, falta de concentración, mala actitud, pueden ser síntomas de tus hábitos alimenticios.
comida trabajo tarea multiple computadora tiempo  (Foto: Jupiter Images)
Ivonne Vargas
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

El reto de diferenciarte de los demás en el mercado laboral no es sencillo. Por el contrario, quizá eso te ha generado un periodo de estrés que no sabes cómo controlar. La alimentación es una alternativa indispensable para enfrentar las presiones laborales cotidianas y, al mismo tiempo, conservar tu salud, afirma la nutrióloga privada Nadine Munitz.

La especialista comenta que si un profesionista no tiene en su organismo las vitaminas, minerales y proteínas necesarios, tiene un 80% de posibilidades de disminuir en su rendimiento y enfermarse.

En el ámbito laboral, añade, generalmente destacan los malos hábitos alimenticios, sobre todo cuando no existe una adecuada distribución de tareas, porque el colaborador cambia con frecuencia sus horarios de comida y, ante la ansiedad laboral, termina comprando cualquier cosa que le quite el hambre pero no los nutre.

Los siguientes alimentos te ayudarán a prevenir el bajón de energía en la oficina.

¿Largas horas frente a la computadora?

Vitamina A: es fundamental para la salud de los ojos y mejora la visión nocturna. Incrementa la defensa contra las infecciones, sobre todo las del sistema respiratorio.

Presente en: aceite de pescado, hígado, espinacas, zanahorias, mantequilla, y otras frutas y verduras amarillas y anaranjadas.

Para concentrarte

Vitamina B 1: es necesaria para la producción de energía, en especial en los músculos. Ayuda a combatir problemas de memoria, si careces de ella puedes sentir fatiga e irritabilidad.

Presente en: cereales integrales, carne de cerdo, mariscos, frijoles, garbanzos, lentejas y nueces.

¿No aguantas el ritmo?

Ácido fólico: es una vitamina del complejo B que protege el sistema nervioso, por lo que mejora la salud emocional. Munitz señala que quienes tienen bajos niveles de esta vitamina son más propensos a sufrir períodos de ansiedad y tristeza.

Presente en: verduras de hoja verde como la espinaca y el brócoli, aguacate, lenteja, naranja, chícharo y pavo.

En día de juntas.

Vitamina C: para combatir el problema de estrés hay que producir adrenalina, y eso se logra consumiendo mayores cantidades de este nutrimento. También refuerza el sistema inmunológico.

Presente en: melón, naranja, limón, kiwi,  frutas rojas y vegetales de hojas verdes.

Momento de relajarse

Magnesio: Contribuye a formar nuevas células e interviene en el proceso de relación muscular. Se encuentra en germen de trigo, azúcar morena, almendras, nueces y frutos secos. Su carencia puede producir episodios de nerviosismo.

¿Y los suplementos?

Si te sientes cansado y muy irritable en el trabajo, quizá una de tus opciones para sobrellevar las largas jornadas es utilizar un suplemento nutricional. El costo de estos productos oscila entre los 100 a 600 pesos (o más según la marca). Comprarlo impacta no sólo tu economía, sino también la salud, pues "se ha comprobado que muchos de esos productos carecen de sustento científico", asegura Munitz.

El organismo requiere nutrientes en pequeñas cantidades. Por ejemplo, un adulto necesita de 1 a 2 miligramos diarios de cobre para tener energía; sin embargo "algunos suplementos exceden hasta 10 veces el RDA (requerimiento diario recomendado)", comenta Lourdes Mayol, quien ha colaborado como asesora científica para Latinoamérica del Instituto Gatorade.

Por su parte, Munitz apunta que las personas con una dieta balanceada no necesitan de esos complementos. Pero la realidad es que una gran parte de la población ingiere algún tipo de estas sustancias, por pensar que con una capsula recuperará su energía para trabajar. "Esto es un mito, la sola ingestión de cantidades extras de vitaminas no eleva la capacidad física".

Por el contrario, dice, la megadosis produce efectos negativos, por ejemplo el exceso de hierro puede afectar el corazón y el hígado. La vitamina A, en altas dosis, ocasiona problemas de pigmentación de manos y fatiga, refiere un estudio publicado por el Instituto de Medicina de la Academia Nacional Estadounidense,

Nadine añade que de los productos que existen en el mercado, los más perjudiciales son los que vienen en presentación de hierbas  y los más inofensivos son los multivitamínicos, porque no producen un desequilibrio en el organismo. 

También cuentan

En tu plan para tener un mejor rendimiento, es indispensable agregar otros elementos como los minerales. En la alimentación no pueden faltar calcio, magnesio y fósforo.

El primero, es vital para la formación de calcio y, lo mejor, es que se trata de un tranquilizante natural, si tomas un vaso de leches antes de acostarte podrás descansar mejor tras un ajetreado día de pendientes, explica Munitz.

El magnesio contribuye a formar nuevas células y su carencia puede producir episodios de nerviosismo. Lo encuentras en germen de trigo, almendras, nueces y frutos secos. Finalmente, el fósforo, permite transformar en energía los alimentos que consumes, así que inclúyelo en tu dieta, a través de alimentos como el huevo, carne y yogurt.

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Los nutrimentos que ofrecen las proteínas ayudan a evitar los efectos dañinos del estrés; los lácteos y los productos de origen animal son una buena fuente para incorporar a tu alimentación estas sustancias.

La forma de identificar qué tal andas en el consumo de vitaminas es realizar un examen de sangre, pero "la experiencia señala que cuando no ingieres las cantidades necesarias, aparecen síntomas como caída del cabello, fatiga, falta de concentración y debilidad", puntualiza Nadine Munitz.

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