Aprende a negociar tu próximo salario

Para responder a la preguntan ¿cuánto esperas ganar?, tu respuesta debe parecer flexible pero justa; resulta difícil saber cuánto vale tu trabajo, pero el mercado te dará una pauta para valorarlo.
entrevista-empleado-hombre-escritorio-JI.jpg  (Foto: Jupiter Images)
Anne Fisher

Las personas que han logrado una entrevista de trabajo, se han topado con un problema común: definir el sueldo que están buscando. Se ha dado el caso de que una persona que solicita un empleo logra concretar entrevistas no sólo con Recursos Humanos sino con la persona que puede ser su jefe inmediato, y después de dos o tres rondas de entrevistas, aún no se les hace una oferta salarial concreta. Cuando los posibles empleadores preguntan al entrevistado cuáles son sus expectativas de sueldo, éste suele agregar 10% al sueldo de su empleo anterior.

Esta pregunta puede tomar desprevenidos a varios, y a esto se le llama "preoferta". Gary Bergmann, consultor en la compañía de asesoría ejecutiva ClearRock, con base en Boston, dice que en los últimos meses ha visto cada vez más preofertas.

"Es una forma para que los empleadores conozcan a la persona que podrían contratar y se den una idea de lo que costaría contratar a esa persona sin tener que hacer una oferta inicial primero. Les están diciendo que sólo les harán una oferta por escrito cuando sepan que la van a aceptar".

Lo bueno es que, al parecer, ellos quieren ver tu lado talentoso, pero el problema es que esto puede convertirse en un juego de adivinanzas. "El resto del paquete de compensaciones, como los seguros médicos, dentales, vacaciones, bonos, planes de retiro, etc, pueden tener un impacto en el rango de salario aceptable para ti", dijo Bergmann. "No es probable que puedas tomar una decisión de negocios certera si sólo tienes parte de la información que necesitas".

Él aconseja a sus clientes que reciben preofertas que deberían "prenegociar". La forma ideal de hacerlo sería diciendo que tus requisitos de sueldo base son flexibles, dependiendo del resto del paquete de compensaciones. Pueden agregar que, dado que sus habilidades son las ideales para el puesto, creen que el sueldo ideal podría ser de entre tal cantidad y tal otra, una vez más, dependiendo del resto del paquete. Pueden terminar la conversación preguntando si esa cantidad es la que el empleador tenía en mente.

Este enfoque "hace que comience la conversación adecuada, e indica que necesitan saber más que el sueldo base potencial", dijo Bergmann. "Una vez que les ofrezcan todos los hechos, pueden tener una discusión más balanceada".

Pero si la conversación te toma por sorpresa y debes pensar rápido, estarás mejor preparado la próxima vez, aunque no es muy tarde para remediar esta situación. "Recuerda que el mejor momento para negociar es después de que les hacen la oferta y antes de que la acepten", dijo Bergmann. "Cuando la oferta está hecha, el balance de poder cambia del que hace la oferta al que la está considerando, así que prepárense para emplear esta palanca y sacarle la mayor ventaja".

En términos prácticos, esto significa que si la compañía aún no te ha hecho una oferta formal, debes comenzar a descifrar cuál es el valor del mercado justo para el puesto que estás pidiendo. Bergmann recomienda revisar los siguientes sitios para comparar los rangos de salarios en sitios como Salary.com, JobNob.com, y GlassDoor.com, además de preguntar a reclutadores (si es que conocen a alguno) y buscar información de salarios de asociaciones comerciales.

Después, cuando te hagan una oferta formal (si es que la hacen), incluyendo la información de los beneficios, debes compararla con la información que recopilaste. Tómate tu tiempo. "No rechaces una oferta baja sin antes preguntar por qué está por debajo del valor del mercado", recomienda Bergmann.

Por otro lado, no te apresures en aceptar un sueldo grande "incluso si está por encima de tus expectativas". Si la oferta es muy descabellada en comparación con la paga de puestos similares, quizás sea por una razón. Debes intentar descubrir cuál es esa razón, por ejemplo, que las últimas cinco personas que fueron contratadas para ese puesto hayan renunciado en menos de un año porque el jefe es un tirano insoportable. Es mejor que lo sepas antes a que lo descubras después.

Digamos que la empresa te toma la palabra y te hace una oferta con base en la cifra que ya le diste, y después descubres, gracias a tu investigación, que el sueldo era demasiado bajo. O digamos que el sueldo está bien pero los beneficios no son tan buenos.

¿Quieres más noticias como esta?
Obtén los mejores consejos laborales y de management.

"Siempre pide permiso para negociar", sugiere Bergmann. "En vez de entrar al campo de batalla diciendo que te mereces un mejor sueldo porque estás bien calificado, puedes decir que te gustaría saber si son flexibles con respecto al sueldo (o al periodo vacacional que te ofrecen). Si la respuesta es ‘no', habla del siguiente punto en cuestión. Si la respuesta es ‘¿qué tienes pensado?', eso significa que te están dando luz verde para negociar". 

Otro consejo de Bergmann a la hora de negociar es emplear la palabra "necesito" más que la palabra "quiero", y así podrás enfatizar que necesitas algo más para que aceptes el trabajo.

Ahora ve
Fabrilab, la empresa que con sus prótesis convierte a los niños en héroes
No te pierdas
ç
×