Estudiantes sufren por las colegiaturas

El 20% de los alumnos de las escuelas de negocios de élite tienen problemas para cubrir sus pagos; Harvard, Columbia, Stanford y Duke son instituciones con este tipo de problemas.
harvard  (Foto: Fortune)
Anne Vandermey

Para el estadounidense promedio, la educación superior en años recientes ha sido cada vez menos costeable. Ahora, con la economía hundida, el índice de moratoria a los préstamos estudiantiles va en aumento y el costo de la educación también va a la alza, por lo que la nueva información gubernamental muestra que este fenómeno perjudicial podría estar afectando uno de los últimos pilares de los estudiantes dedicados: las facultades de negocios. Información reciente sobre los pagos de los préstamos estudiantiles muestran que el 20% de los estudiantes de las facultades de negocio de élite tienen problemas para pagar su deuda estudiantil. Ese promedio es mucho mejor que el de las escuelas de negocios típicas, lo que nos hace preguntarnos lo que eso implica para el resto de nosotros. 

No es ninguna sorpresa que las cifras gubernamentales, publicadas por el Departamento de Educación este verano, descubrieran que los graduados de la repetidamente demonizada carrera lucrativa, que además es de paga, están cagados de deuda y no están logrando cumplir con sus pagos. 

Pero las escuelas de paga no son las únicas. El informe preliminar también presenta a otras miles de escuelas con historiales de pago imperfectos, como la Facultad de Negocios de Harvard

Según la información, el 88% de los estudiantes de la Facultad de Negocios de Harvard, en los últimos cuatro años, han pagado al menos un dólar del capital de sus préstamos estudiantiles federales. El otro 12% ha aprovechado las opciones de pago de deuda con tolerancia, como los pagos con base en los ingresos y las prórrogas. Algunos de los estudiantes de ese 12% quizás nunca se graduaron, y algunos presentaron moras.  

Pero aquí no termina lo peor. Harvard está en la punta del montón de los pagos y rebasa a las escuelas de negocios promedio. En otras partes, la información fue más problemática. La tasa de pagos promedio para las universidades públicas fue de aproximadamente 54%. Fue de 56% para las escuelas privadas no lucrativas y de 36% para las universidades lucrativas. Bajo las regulaciones federales propuestas, las escuelas lucrativas con tasas de pago de préstamos por debajo de 45% enfrentarían restricciones en su ayuda federal, y aquellas cuyas tasas fueran de menos de 35% perderían toda la ayuda financiera gubernamental. 

Las facultades de negocios que dieron resultados separados de sus universidades asociadas superaron fácilmente los promedios nacionales. De hecho, la mayoría tenía tasas de pagos de cerca de 80%, que, en comparación con el resto de las escuelas del país, es lo más alto que podría estar. 

Aún así, las estadísticas nos hacen plantearnos una pregunta alarmante. Dejando de lado a la mayoría de los estudiantes pertenecientes al sistema educativo de Estados Unidos, ¿dos de cada 10 estudiantes de facultades de negocios de élite están luchando por pagar sus préstamos estudiantiles federales, y eso sin mencionar sus préstamos privados? 

Es difícil saber qué tanto nos dicen las estadísticas de los pagos federales, dice Mark Kantrowitz, gurú de ayuda financiera para las universidades y fundador de FinAid.org. 

Hay varias advertencias en torno a las cifras de los pagos, y hay dudas sobre los arreglos a las poblaciones muestra, temores sobre la recolección de información y preocupaciones en torno a quién, exactamente, forma parte de los pagos. 

Una infinidad de factores pueden hacer que los estudiantes entren a la categoría de moras, incluyendo algunos programas aprobados para el manejo de deuda, que permiten pagos responsables. 

Los estudiantes buscan ayuda para hacer el pago de sus deudas por una gran variedad de razones; algunos renuncian a sueldos altos para comenzar su propio negocio; otros encuentran empleos en el Gobierno o en organizaciones sin fines de lucro con sueldos con los que no logran saldar sus cuentas; y otros tienen problemas simplemente para encontrar trabajo

Como varios expertos y escuelas han dicho, las tasas de pagos a préstamos federales sólo muestran una imagen vaga de la situación financiera de los graduados. Hay cierto grado de realidad debajo de esa información, pero la correlación para saber si estos estudiantes realmente pagan sus préstamos es débil. 

La ventaja de la tasa de pagos es que indica dónde es que los estudiantes se vieron en la necesidad de entrar a algún plan de administración. Eso es distinto a simplemente analizar el índice de moras estándar, que fue de apenas 7% en 2008. 

La base de datos de pagos, que será usada para desarrollar regulaciones federales para determinar si una escuela cumple con los requisitos para recibir ayuda federal, marca la primera vez que hemos podido ver más allá de las cifras de moras para tener una imagen más completa de las finanzas de los graduados

Lo que aprendimos es que ningún estudiante, ni siquiera los graduados de las escuelas de negocios de mayor prestigio con los bonos de contratación más altos, tiene garantizado un rendimiento inmediato sobre la inversión para su educación. Es virtualmente imposible que alguna escuela tenga antecedentes de préstamos estudiantiles perfectos. La tasa de pagos informada por el gobierno fue de un respetable 81% en la Facultad de Negocios Tepper de Carnegie Mellon

Pero muchos graduados ahora pasan un mal rato intentando pagar sus préstamos, más de lo que padecían hace cinco años, según Ted Curran, director ejecutivo de finanzas en Tepper. Los estudiantes llegan a la escuela con menos capital. Las vacantes para graduados son menos, incluso en escuelas con reputaciones fuertes. La consolidación de la deuda es más difícil de lo que era antes, dice Curran. 

Más allá de eso, varios graduados de facultades de negocios optan por no ir tras puestos de sueldo alto de inmediato. Algunos difieren el pago de su préstamo para trabajar como becarios, para trabajar en alguna organización sin fines de lucro o para hacer trabajo voluntario en el extranjero. 

"Piensan que es la última vez en su vida que tendrán la oportunidad de marcar la diferencia", dice Curran. Entre las escuelas de negocios que informaron sus tasas de pagos, Harvard va a la cabeza. La Facultad de Negocios de la Universidad de Stanford, y la Escuela de Negocios de Londres, ambos con una tasa de pagos de 84%, junto con la Universidad Babson, en Massachusetts, con 83%, tienen un buen desempeño. 

La Facultad Fuqua de Negocios de la Universidad Duke, y las Facultades de Negocios de Wake Forest tuvieron 80%. La Universidad de Columbia registró 77% y la Facultad de Negocios y Administración Graziado de la Universidad Pepperdine registraron menos de 70%. 

Esas tasas podrían tener un alto margen de error, dijo Kantrowitz. Eso significa que las comparaciones directas entre las escuelas que emplean información de pago de préstamos es una práctica peligrosa porque cada escuela tiene su propio enfoque hacia los pagos de préstamos. 

En conjunto, esas estadísticas podrían mejorar, según directores de ayuda financiera, a medida que mejoran los salarios y la economía se recupera. Los estudiantes podrían encontrar cierto alivio bajo las nuevas regulaciones, a medida que los préstamos federales remplazan los préstamos privados, dice Ben Miller, analista de políticas del Sector Educativo. Pero para muchos, eso no atiende las causas primordiales de las congojas financieras: el costo de la educación. 

"Las universidades deben hacerse responsables para no dejar que se desperdicie toda esta ayuda por los altos precios", dice Miller. "Ese será el siguiente paso. Es mucho más difícil que eso". 

Mientras haya empresarios, empleados sin sueldo, personas que abandonaron la universidad y flojos (porque siempre los habrá), ningún estudiante de ninguna escuela tendrá un récord perfecto de pagos de deuda inmediata. 

Lo mejor para muchos estudiantes es conseguir una beca y aceptar ofertas de ayuda, o incluso mejor, reducciones en el costo de su educación. Pero no se hagan muchas esperanzas.

Ahora ve
La última semana muestra ejemplos de la violencia excesiva que vive México
No te pierdas
×