Profesionista, ejecutivo y estudiante

Las personas entre 30 y 40 años consideran volver a las aulas para hacer una segunda carrera; los factores laborales y económicos son esenciales para tomar una decisión certera, dicen expertos.
èjecutivaaprendiendo  (Foto: Photos To Go)
Ivonne Vargas
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

La crisis laboral que se vive, la necesidad de dar un ‘extra' en el trabajo, o de colocarse en otras opciones de trabajo (donde estar más a gusto) son algunas de las principales razones que motivan a los profesionistas a cursar una segunda carrera.

En México, además, todavía es muy común ver a jóvenes que, por situaciones familiares, deciden estudiar "algo que les pueda gustar, pero no los llena totalmente (...) Lo que hacen después de terminar esa licenciatura, y teniendo más recursos, es prepararse en aquello que querían", indica la coordinadora de titulación de la Universidad Panamericana (UP), Margarita Espinosa. 

En el ámbito universitario del país, anualmente uno de cada 10 estudiantes -80,000 en promedio- cambian de carrera. Esto representa para el erario público un gasto aproximado de 4,312 millones de pesos (mdp) en el mismo periodo, de acuerdo con datos de la Secretaría de Educación Pública (SEP).

Un fenómeno usual cuando un profesionista elige cursar otra carrera es la necesidad de especializarse. "Por ejemplo estudié pedagogía y en la labor que realizo me doy cuenta que sería pertinente tomar no una especialidad sino estudiar administración". Una demanda laboral inclina a la segunda licenciatura, ejemplifica Espinosa. 

David González, de 33 años, estudió la carrera de comunicación en la Universidad del Valle de México, tras desempeñarse algún tiempo en agencias de publicidad, encontró que estudiar psicología le permitiría dar un giro más completo a su profesión (además de tratarse de su segunda carrera a elegir cuando se quedó en la universidad). Por ello, decidió cursar su segunda opción en el Sistema Abierto de la UNAM.

En un segundo escenario, describe la coordinadora, están "precisamente los que tuvieron una primera alternativa pero debieron desertar". "Conozco el caso de un universitario que 'hizo' economía, sin embargo su sueño era ser piloto aviador. Entonces ahorró y 10 años más adelante se preparó en la profesión que él quería". 

Un tercer aspecto, son los estragos que la crisis ha producido. Muchos empleados ven que su área laboral tiene gran demanda, "así deciden estudiar otra opción, no en el sentido de voy a cambiar totalmente de giro", sino para mejorar su competencia laboral, detalla Espinosa, también académica de la escuela de Pedagogía de la UP.

"Para muchas personas, generalmente alrededor de los 30, 35, 40, estudiar por segunda vez, sea un diplomado, especialidad u otra carrera, representa la oportunidad de hacer algo con lo que realmente se sientan a gusto. Incluso, lo pueden ver cómo un recurso para crecer personal y laboralmente y, más adelante, generar ingresos por medio de ese otro conocimiento", menciona el maestro en educación de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), Jesús García. 

Segunda vuelta, sí o no...

Decidir regresar a las aulas no se da "así porque sí", existen factores de peso que debes considerar antes de emprender esta nueva aventura.

Uno de ellos, es la situación económica ¿tienes ahorrado para esto? Hay quienes se preparan financieramente con anticipación y dejan su trabajo para realizar ese sueño. También, hay carreras  que no necesariamente implican dejar empleo. 

Lo realmente importante es pensar "por qué y a dónde quiero llegar con esto", aclara Espinosa. Independiente a buscar una percepción económica mayor, detrás de esta decisión muchas veces hay un deseo de "ser feliz y sentirse pleno", así que debes entender si ese "giro" te dará plena satisfacción.

Generalmente, agrega, el hombre se incorpora a estos proyectos con más facilidad, porque "nuestro país sigue teniendo un esquema tradicional, en donde la mujer si tiene familia se frena por esa situación". En cambio, el varón, aunque podríamos pensar que es "el respaldo" en la casa, llega a tener más apoyo. 

Hay que destacar que "no siempre es indispensable la segunda carrera, si existe un área que llame la atención una alternativa es considerar la maestría, lo cual te brinda conocimientos diferentes y se puede combinar con el trabajo. Es muy común ver a un abogado o aun comunicador que luego estudia administración".

Respecto a las carreras más ‘socorridas' como segundas opciones, García asegura que es muy frecuente dar el "brinco entre una y otra que son afines porque están en la misma área de conocimiento, sean ciencias sociales, humanidades, etcétera". Tal es el caso de comunicación, mercadotécnica, publicidad, pedagogía, derecho; todas tienen "cierto hilo conductor". 

"Muchas veces escuchas a profesionistas que dicen, mi primera alternativa fue derecho o psicología y luego quede en periodismo", subraya García.

Lo que es un problema es dar un brinco "brusco", de derecho a odontología (por citar un caso). Esto implica que la orientación vocacional no fue la adecuada, describe Margarita Espinosa. 

"Aquí es muy importante analizar por qué si los rubros no son tan cercanos deseas hacer un cambio de ese tipo". Y si ya tienes 35 ó 40 años necesitas una buena ubicación; tal vez por decisión familiar estudiaste algo muy ajeno a tu vocación, pero seleccionar otra vez carrera significa llegar con esa "determinación hasta el final". Entonces debe ser una profesión que "te llene".

Ahora ve
Organización capta el trato cruel que reciben las vacas en una granja de Florida
No te pierdas
×