El desempleo, un lastre para México

A dos años de la crisis financiera, la generación de trabajos permanentes en el país no repunta; los aumentos salariales son el otro gran reto advierten los expertos y la Coparmex.
empleado-entrevista-cv-curriculum-trabajo-JI.jpg  (Foto: Jupiter Images)
Ivonne Vargas
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

La generación de puestos laborales en el país seguirá siendo débil, tras la recesión global generada desde hace dos. Basté con recordar que la cifra de trabajadores permanentes y eventuales urbanos registrados en el Instituto Mexicano de Seguro Social (IMSS), permaneció durante 23 meses por debajo de su valor máximo anterior a la crisis, ocurrido en octubre de 2008. El Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP), de la Cámara de Diputados, señala que aunque en el transcurso de 2010 se acumula un crecimiento de 850,889 trabajadores cotizantes, la cifra total de empleados cotizantes al IMSS, hasta octubre de este año, sólo rebasa en 256,335 personas respecto a lo observado en 2008. Además, sólo 37,012 son puestos permanentes, mientras que los restantes 219,323 corresponden a eventuales.

El informe "El mercado laboral tras dos años de la recesión", de esa dependencia, afirma que hay desplazamiento paulatino de la contratación permanente frente a lo temporal. A su vez, la tasa de desocupación nacional (al tercer trimestre de 2010) fue de 5.6% de la Población Económicamente Activa (PEA), cifra superior a los tres trimestres precedentes, cuando se registró un desempleo de 5.3%, lo cual equivale a 2.65 millones de personas sin trabajo.

"La situación laboral en México está siendo muy complicada porque no sólo está la falta de puestos, también la informalidad va en incremento, los salarios se cotizan más bajos, las horas en oficina van en aumento, y la gente necesita buscar otras ‘entradas' para compensar su ingreso. Incluso, de repente, si estás muy preparado, te enfrentas a que no te contraten por estar sobre calificado para cierto puesto", señala la psicóloga industrial por la UNAM, Sara Vallejo    

La reducción de puestos no es el único peligro, la CEFP advierte que laTasa de Ocupación Parcial y Desocupación, indicador que incluye -también- a personas que se desempeñaron en jornadas reducidas (menos de 15 horas a la semana), se mantuvo en 12%, lo cual equivale a 5.64 millones de personas en situación precaria.

Esto también se refleja en la población sub ocupada (aquella que tiene la necesidad y disponibilidad de laborar más tiempo), fue de 3.79 millones de personas en el tercer trimestre de 2010, alcanzando una tasa de 8.5% de la población ocupada.

Para Carmen Zarate, publicista, esa fue la alternativa para apuntarla su salario, dedicar más horas a sacar proyectos independientes. "Llego mucho más temprano a la oficina y, en la comida, o al salir, de inmediato me concentro en realizar materiales para proveedores menores. Lo más difícil de este esquema es que no puedes y a veces no quieres dedicar tu tiempo libre a apostar más por tu trabajo primario, lo que deseas es involucrarte en más tareas para ver si ahí surge otra opción fuera, o puedes mejorar tus pagos", platica.

Para Vallejo ese es uno de los peligros inminentes para las compañías. Si al ver que tu empleado está bajando su rendimiento no analizas las causas, o procuras tener en la oficina ciertos incentivos, la productividad se desborda, como jefe te ves tentando a cambiar a la persona, pero eso - a final de cuentas- son pérdidas para la empresa, dice. 

Otro indicador preocupante es qué pasa con la Población No Económicamente Activa que se encuentra disponible para trabajar, pero ha desistido en su búsqueda. Resulta que este grupo se contabiliza en 20,390 personas, y junto con aquéllos que no salen a encontrar un empleo por considerar que carecen de oportunidades son en total 5.45 millones de marginados del mercado laboral.

Si a ello se añade a los empleados parcialmente ocupados y desocupados, se tiene un universo de más de 11millones de mexicanos que requieren un trabajo,menciona el informe de la CEFP. 

Más allá del shock que este contexto genera en lo emocional (pues un profesionista desocupado pierde su autoestima y tiende a creer que la situación difícilmente mejora), la desocupación es un "bomba" para el país, esas personas son una pérdida para el sistema fiscal y económico de México, subraya Vallejo.

Petición a "los reyes magos"

Otra problemática en materia de empleo son los salarios. Para el 2011, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), señala que el incremento tendría que estar por encima de la inflación, la cual se espera en los rangos de 3.2 a 4.2%.

Pero las cifras parecen indicar experiencias contrarias a lo anhelado. Números de la Secretaria del Trabajo y Previsión Social (STPS) apuntan que el salario promedio de cotización al IMSS ha registrado tasas de crecimiento real anual negativas, a partir de diciembre de 2008. Desde el inicio de la crisis, en septiembre de 2008 y hasta el mismo mes de 2010, el ingreso en el sector formal ha perdido en términos reales 4.26 pesos diarios, equivalentes a 129.45 pesos mensuales.

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La baja varía entre sectores. En comercio, por ejemplo, han disminuido, entre agosto de 2008 y el mismo periodo de 2010, 10.78 pesos diarios en términos reales, lo que se traduce en 327.76 pesos mensuales. Otro caso, construcción, si bien estos dos años los salarios en esta industria han ganado una media de 3.59 pesos reales (109.21 pesos mensuales), este rubro mantiene un déficit de 28,656 trabajadores cotizantes, según datos del IMSS.

"Si no exista una mejoría en terreno de empleabilidad y de educación, como se puede hablar de un país con avance. No es de extrañar que, por ello, más profesionistas deciden buscar suerte en rubros como la informalidad, o hay jóvenes que ni siquiera optan por acabar una carrera ante tal panorama", puntualiza Sara Vallejo.

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