Las trabas de la educación en México

El desempleo juvenil y una escolaridad inconclusa son problemas que deben atender las autoridades; las universidades requieren que sus egresados sean interdisciplinarios para que logren emplearse.
Escuela  (Foto: Jupiter Images)
Ivonne Vargas
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

El primer pendiente que uno pudiera imaginar en materia de educación universitaria, por ejemplo, es vincular a los jóvenes con sus futuras fuentes de empleo.

Pero retos hay muchos (y desde otros niveles), baste con mencionar una cifra. En México por cada 100 personas que ingresan a estudios elementales (como primaria) egresan 18 del nivel superior, de acuerdo con estimaciones de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

En un informe emitido por el rector de esa casa de estudios, José Narro Robles, se indica que la crisis económica (en 2008 y 2009) generó un aumento en la tasa de desempleo de casi cinco puntos, perjudicando -en especial- a jóvenes con un nivel de educación bajo.

Uno de los primeros retos es lograr que la población sin estudios concluya su formación. Cuatro de cada 10 personas mayores de 15 años, en México, son analfabetas o no terminaron el nivel de educación básica. Esa situación los pone en desventaja, con ingresos promedios de entre 6 y 8 pesos por hora, de acuerdo con estimaciones de la Secretaría de Educación Pública.

Obtener preparación básica sí marca la diferencia. Hace que las personas aumenten su interés por informarse y encontrar soluciones a conflictos en su entorno, indica la "Evaluación de Impacto del Modelo Educación para la Vida y el Trabajo", elaborado por los consultores Investigaciones Sociales, Políticas y de Opinión Pública, a petición del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA).

Otro punto importante de la agenda educativa se enfoca en los futuros profesionistas. De acuerdo con proyecciones del Consejo Nacional de Población (Conapo), entre 2010 y 2019 enMéxico más de 20 millones de personas cumplirán 18 años, edad para iniciar su preparación en educación superior.

Aquí ¿Qué retos hay? Numerosos. Uno de los primeros es que las universidades ayuden a allanar el camino, en cuestión de incorporación laboral, a sus alumnos, indica la directora general del Tecnológico de Monterrey, campus Santa Fe, María de Lourdes Dieck Assad.

"Debemos preguntarnos qué formación es la que, hoy, necesita el mercado y qué requieren las empresas de los egresados. Quizá la respuesta más fácil sería, si van a hacer ingenieros industriales o relacionistas, pues que sean los mejores de su área. Pero eso es una condición necesaria aunque -siento- insuficiente. Hay cierto tipo de características, además de las profesionales y disciplinarias, requeridas por una empresa y la universidad necesita incluir esa información, que nosotros llamamos competencias adicionales".

Trabajo interdisciplinario, sí, una de ellas (se sabe). Aunque también se interesan en ver a un colaborador capaz de negociar, tomar decisiones y con ética profesional,menciona Lourdes Dieck Assad.

"Y no hablo en teoría", añade. En un estudio de la empresa Manpower "se les preguntó a los empleadores qué características, a parte de la disciplina, debe tener un graduado. La mayoría  contestó que sepa trabajar en equipo, con capacidad para comunicarse por escrito, que sean implementadores", entre otras. Para las universidades, esto implica saber escuchar y asegurar que el modelo propuesto incorpora tales destrezas.

También hay que responder a los retos del sector Gobierno, la sociedad civil, esas áreas serán fuente de trabajo para los egresados, indica Dieck Assad.

Ejemplos concretos

Señalar que universidades y empleadores deben formar un vínculo estrecho está claro. Lo importante es ver ¿cómo lo hacen? Igual que un encuentro con ‘amigos', hay que empezar por sentarse con ellos y preguntar qué necesitan del profesional, en lo personal y en lo laboral. Es indispensable un diálogo directo con las áreas de Recursos Humanos y un momento óptimo, para esa charla, se da cuando uno de los egresados de la universidad llega a ser parte de los recursos de la compañía, puntualiza la entrevistada.

Ahí se les dice: "¿Qué es lo más positivo que ven en esta persona? y ¿cuáles son las áreas de oportunidad?" La retroalimentación es vital, así se define "¿qué necesitamos agregar?". Eso incluye, incluso, el rubro de actividades extra curriculares del futuro profesionista: deportes, cultura, situaciones que les fomenten el emprendedurismo; "ese no dejarse vencer, sino caer y levantarse", explica la especialista.

Una de las conclusiones emitidas en el VI Encuentro Empresarial Iberoamericano (realizado en Argentina, en diciembre pasado) apunta a formar el capital humano basado en demandas no sólo de las empresas, también de ONGs.

Lourdes Dieck Assad, quien participó en ese foro, puntualiza que las nuevas generaciones de universitarios y profesionistas experimentados, deben estar sensibles hacia la responsabilidad con el medio ambiente y sustentabilidad, porque ambos temas "están en la mesa de gobiernos y compañías". Les interesa, expresa, que la gente tenga esa conciencia y herramientas para manejar esos aspectos en su ejercicio laboral.

Los otros dos grandes compromisos son: aumentar en la persona el compromiso con su sociedad y fomentar en ella la posibilidad de crear su propia empresa.

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No sólo se trata de "¿dónde llega a trabajar el joven? Sector público o privado". También es importante ¿qué tipo de ciudadano eres? Y que está al alcance de tu mano para apoyar. En cuanto a crear un negocio, hay trabajar mucho en lo relacionado a "perseverar y no sentirse cohibido por una barrera que se encuentre en el camino", puntualiza la directora general.

¿Qué propondrías para mejorar el nivel educativo de México? ¿Cómo calificas la educación que recibiste en tu escuela? Comparte tus comentarios en nuestra página de Facebook.

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