Ejecutivo, ¿quieres éxito? Pues relájate

Invertir en el conocimiento interno es una de las principales consignas del empresario actual; expertos como Terry Patten hablan del nuevo desarrollo ‘espiritual’ de los líderes.
ejecutivo yoga  (Foto: Photos to Go)
Ivonne Vargas Hernández
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

Aunque ser ejecutivo de una empresa no está ligado a factores físicos de riesgo, existen hábitos laborales que sí pueden ser perjudiciales para la persona, entre éstos, no mantener un equilibrio entre la vida profesional y la personal. Cuando el trabajo implica un alto nivel de exigencia por la responsabilidad de tomar decisiones y afrontar problemas en la organización, la persona sufre un mayor desgaste, que puede convertirse -de entrada- en agotamiento, si no existe un modelo de trabajo ordenado, señala la psicóloga de la Universidad Autónoma Metropolitana, Fernanda Martínez.

Según un análisis realizado por el sitio CIO.com (de la publicación CIO Business Technology Leadership) la falta de armonía entre ambos ámbitos (trabajo y casa) tiende a incrementarse. Menos de 1% de los ejecutivos opina que actualmente existe un sólido balance entre oficina y vida personal, refiere una encuesta hecha entre 2,0000 empresarios adscritos a ese portal.

Se dice que en cuestión de negocios time is money (el tiempo es dinero) y en el país, los ejecutivos se toman en serio esta premisa. Aunque no lo consideran como una medida determinante en la eficacia de la empresa (cumplimiento de objetivos y metas), sí aplican el tema de horarios a su vida personal.

El tiempo que dedican los empresarios mexicanos a sus labores, sin contar las horas de viaje para atender asuntos en destinos fuera de su oficina, asciende, en promedio, a 51.75 horas a la semana, lo que equivale al 30% adicional de una jornada normal (40 horas). Los directivos en el país tienen un alto nivel de tolerancia a lo crítico, señala el estudio Estrés laboral en ejecutivos de medianas y grandes empresas mexicanas, elaborado por la académica de la Universidad Autónoma del Estado de México, Patricia Mercado, en conjunto con RSM Consultores Corporativo.

"Las largas jornadas y cargas de trabajo comienzan a generar un desequilibrio. Sin embargo, justo la armonía entre vida y  trabajo es la que permite evitar que el profesionista se estrese y enferme", afirma Martínez. Bajo ese entendido, ¿cuáles son las nuevas reglas del juego para un ejecutivo?

Una de ellas, dice Fernanda Martínez, es convertirse en un empresario que base una parte de su crecimiento en conocer sus necesidades personales. "Tengo que saber dónde soy fuerte, en qué aspecto hay debilidad, qué cuestiones externas me afectan y cómo enfrentarlas para sacar el mayor provecho en la posición donde me encuentro. Eso sólo se logra dedicando tiempo -más allá de la oficina- al conocimiento interno".

El ritmo acelerado que se vive actualmente, incluyendo la proliferación de tecnologías, significa que la persona vive en constante agitación, y en realidad estamos más desvinculados de nosotros mismos, según la opinión de Terry Patten, fundador del Sistema 'Práctica Integral de Vida', un programa que hace énfasis en el desarrollo de la salud física y el equilibrio emocional.

Patten, quien participa en los programas de liderazgo integral ejecutivo de la Universidad de Notre Dame, entre otras actividades, señala que es necesario tener una visión más integral. "Las personas suelen enfocarse en un aspecto particular de su vida. Los hombres de negocios, por ejemplo, ponen el ‘foco' en cómo lograr las cosas, o en cómo motivar a la gente", mencionó en entrevista.

Sin embargo, el liderazgo del siglo XXI demanda nuevas capacidades, como la visión sistémica y una toma de decisiones con base en varias perspectivas, y en un entorno que cambia rápidamente.

Ante ello, el ejecutivo tiene que convertirse en su propio líder, es decir, conocerse, identificar sus motivaciones, talentos, heridas emocionales, su relación con la espiritualidad (sin que ello implique hacer referencia a la religión) y su desempeño laboral, así como su forma de relacionarse con sus seres queridos; todo ello encaminado a una tarea en concreto: responsabilizarse del desarrollo propio. Esa perspectiva es la de una persona más consciente e integrada, dice el también co-autor del libro Integral Life Practice.

Los ejecutivos, menciona Patten, se preocupan por alcanzar metas e incrementar los niveles de productividad en la organización. Para alcanzar esos objetivos, el reto es tener soluciones más creativas, que permitan expresar todo un potencial, y eso se logra si hay un adecuado desarrollo en todas las ‘dimensiones' de la persona.

Técnicas para restablecer el estado de serenidad de la mente, y cómo enfocar las metas de trabajo con la misión de vida, son algunos de los aspectos que propone desarrollar la Práctica Integral de Vida. Para Fernanda Martínez, el término ‘espiritualidad' es un concepto que cada vez cobrará más auge entre los empresarios, y lejos de referirse a una corriente religiosa, implica el hecho de estar en contacto "con uno mismo", y aprender a identificar aquello que impulsa a actuar de cierta manera.

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"Hacer trabajo en lo individual ayuda a determinar dónde quieres llegar en lo laboral y qué tienes que cambiar, ceder o agregar para cumplir con esos objetivos. Además, un líder que se entrena para saber cómo reaccionar ante ciertas situaciones, se convierte en un mejor tomador de decisiones", puntualiza la académica.

 

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