El que a 2 amos sirve, puede quedar bien

Muchos empleados tienen más de un empleo por gusto o necesidad, si es tu caso, aprende a manejarlo; la forma de contárselo a tu jefe dependerá de tu contrato y de los términos de ambos empleos.
jefe  (Foto: Photos to Go)
Anne Fisher

Cuando comenzó la recesión, muchas personas tuvieron que buscar la forma de compensar los ingresos perdidos, consiguiendo empleos esporádicos y de poca duración u ofreciendo dar consultorías o asesorías en otros lugares. La gente que consiguió este tipo de trabajos poco formales no fue sólo la que se había unido al índice de desempleo, sino también la gente que conservó su empleo de tiempo completo, pero quiso aportar algo más. Incluso hoy, muchas de esas personas conservan su segundo empleo, tanto por gusto como por necesidad, pero es difícil saber cuál es la forma apropiada de manejar esta situación con tu empleador formal.

Cada compañía tiene políticas formales que te obligan (o no) a informar si tienes un empleo externo, o quizás tu contrato mismo marca que debes hacerlo del conocimiento de tu jefe.

De ser así, la decisión está tomada por ti: al quedarte callado con respecto a tu trabajo de medio tiempo, corres el riesgo de dejar que ese trabajo se vuelva de tiempo completo antes de lo planeado.

Pero de no ser así, puede haber un factor confianza involucrado, según Kristin Cardinale, autora del libro The 9-to-5 Cure: Work on Your Own Terms and Reinvent Your Life.

Cardinale sabe un par de cosas sobre 'usar varios sombreros'. Es asesora laboral en Milwaukee, también enseña en una universidad; fundó y maneja una compañía de apoyo técnico y una compañía de seminarios a nivel nacional.

"Como estrategia preventiva, podrías comentarle a tu jefe lo que estás haciendo, sólo para evitar una situación potencialmente difícil si se entera por otro lado", dice Cardinale. "No querrás que parezca que haces algo a sus espaldas".

Decirle lo que estás haciendo no significa que tengas que revelar la razón. En estas situaciones, como en muchas otras, la forma en la que lo digas marcará la diferencia. Decir que comenzaste tu propia compañía de consultoría, por ejemplo, y que estás trabajando para volverla de tiempo completo, quizás sería un error, pues "decirlo así podría hacer que tu jefe piense que tu estancia con él es sólo temporal porque estás buscando la forma de irte", dice Cardinale.

Cardinale recomienda mencionar un proyecto actual sin hablar de tus planes a largo plazo. "No implica un gran riesgo decir que tomaste un ‘trabajito' externo si enfatizas que es a corto plazo, por ejemplo, para los siguientes dos meses. También puedes acentuar que te está ayudando a mejorar tus habilidades profesionales", dice Cardinale.

"Y no estás diciendo nada que no sea cierto. Después de todo, hasta que estés listo para dar el gran paso y convertirlo en un trabajo de tiempo completo, no deja de ser un trabajo de exploración".

Por cierto, esta situación es más común de lo que piensas. En 2010, según la Oficina de Estadísticas Laborales, cerca de 3.5 millones de estadounidenses -el 4.5% de la fuerza de trabajo- tenía un trabajo de tiempo completo, al mismo tiempo que mantenía un trabajo paralelo. Cualquiera que considere hacerlo podría seguir estas tres recomendaciones de Cardinale:

1. Usa tus propios recursos, no los de tu empleador, para hacer tu trabajo externo. No envíes correos de tu trabajo de medio tiempo desde el sistema de tu trabajo de tiempo completo, ni realices tareas durante tus horas de trabajo formales, pues podría ocasionarte problemas.

2. Aclara tu disponibilidad. "Debes ser claro con tus clientes externos sobre el hecho de que tienes un trabajo de tiempo completo y que no siempre vas a estar disponible en horas de negocio regulares", dice Cardinale. Por muy tentador que pueda ser dejar que las barreras desaparezcan, tu trabajo de tiempo completo debe ser tu prioridad, al menos hasta que decidas irte. 

3. No abarques más de lo que puedas. Date algo de espacio en tu horario para que no te agotes. "Los trabajos de consultoría funcionan a través de referencias. Querrás tener energía suficiente para dar a tus clientes tu mejor trabajo, para que así te recomienden con alguien más", dice Cardinale. Otra razón por la que no debes abarcar demasiado es porque sigue siendo un periodo de prueba y debe ser una experiencia positiva, no una que te desgaste.

No temas rechazar un trabajo que, siendo realistas, no puedes manejas ahora. "Si ves tus límites (para que cuando hagas un proyecto des lo mejor de ti), los clientes te respetarán más.

Buena suerte.

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