Reclutadores buscan veteranos con MBA

Pese al alto desempleo de ex militares en EU, quienes cuentan con este grado atraen reclutadores; servir en el Ejército crea una gran gama de aptitudes de liderazgo profesional, dice Morgan Stanley.
militar  (Foto: Photos to Go)
Ethan Rouen

En su primer año como estudiantes de Maestría en Administración de Negocios (MBA, por sus siglas en inglés) de Wharton, los veteranos estadounidenses Aaron Perrine y Joe Kistler asistieron a un evento de reclutamiento de Morgan Stanley, con otros 40 veteranos enlistados en escuelas de negocios importantes.

No pensaron que el evento hubiera podido estar mejor, hasta que el presidente de la junta y el ex presidente ejecutivo de Morgan Stanley, John Mack, se unió a ellos para desayunar. Mack anunció que tenía un invitado especial al que le gustaría hablar con los estudiantes. De pronto entró el general Stanley McChrystal.

"Todos se pusieron de pie en un segundo", dice Perrine, de 33 años, quien trabaja como asociado temporal en McKinsey. "Eso mostró que estos empleadores son serios. Están intentando hacer que los veteranos entren por sus puertas".

Para los veteranos en las principales facultades de negocios, esta experiencia no es única. En general, la tasa de desempleo para los veteranos de las guerras en Irak y Afganistán fue de 11.5% en 2010, más alta que el promedio nacional, según la Oficina de Estadísticas Laborales. Pero las cifras ocultan el hecho de que, por primera vez en varias generaciones, los empleadores ven un incremento en los solicitantes jóvenes que saben cómo manejar la presión, y tienen el tipo de experiencia administrativa que suele tomar a otros una década en adquirir.

"Tenemos a varios veteranos de 27 años de edad que han tenido 100 reportes directos en una situación de combate", dice Perrine, ex soldado de las fuerzas armadas que sirvieron en Irak y en Afganistán. "Nadie que provenga del sector privado tiene ese tipo de experiencia, sobre todo en esas situaciones de gran presión".

En los últimos años, muchos de los empleadores más deseables en la industria bancaria, consultora y tecnológica han atraído a estos hombres y mujeres de servicio, según los organizadores veteranos del campus y algunos empleados, pues los han invitado a eventos de reclutamiento llenos de celebridades, han organizado eventos sólo para veteranos en las escuelas, y están creando grupos de afinidad que permitan a los empleados que estuvieron en el Ejército ponerse en contacto con empleadores potenciales.

"El servicio militar crea una amplia gama de habilidades de liderazgo profesional que valoramos en Morgan Stanley", dice Pen Pendleton, vocero de la compañía. "Al reclutar a los veteranos en la compañía, fortalecemos la cultura y reforzamos nuestro compromiso para fomentar el liderazgo, colaboración y habilidades de manejo de riesgo".

Los resultados parecen ser impresionantes, según grupos de veteranos en algunas escuelas de negocios. Rob Carpio, de 29 años de edad y graduado de West Point que estuvo en el Ejército como oficial de artillería de defensa, fue copresidente del Club de Fuerzas Armadas en la Facultad de Negocios de Harvard antes de graduarse, en mayo. De los 32 miembros graduados del club, dos estuvieron en servicio activo en el ejército, 28 aceptaron ofertas de empleo cuando se graduaron y uno planeaba comenzar su propio negocio.

Carpio, que este mes comenzará a trabajar en una compañía de consultoría, dice que la demanda de acceso a los miembros de su club sigue creciendo, al igual que el número de sectores de negocios que quieren reclutar a veteranos con habilidades de negocios. La feria anual de carreras de su club atrae a entre 20 y 30 compañías que esperan contratar veteranos.

"Estos individuos ya han sido responsables de grupos grandes y millones de dólares en equipo, encabezando las misiones más peligrosas y de más alto impacto que se puedan imaginar", dice Carpio. "Hay mucho en términos de madurez y enfoque".

Aunque las habilidades de liderazgo, la capacidad de manejar presión y la experiencia comprobada para trabajar varias horas son evidentes en estos veteranos, la transición a la vida civil presenta varios obstáculos.

Carpio, cofundador de MilitarytoBusiness, una consultora que ayuda a los veteranos en su transición a una carrera civil y a escuelas de derecho y de negocios, dice que los veteranos suelen tener complicaciones para descubrir el valor de sus nuevas vidas. Mucha gente se une al Ejército para servir una causa que considera más grande que ellos mismos. Hallarle significado a un trabajo en el sector privado no siempre es fácil para los ex militares.

Además, los empleadores suelen expresar sus preocupaciones sobre las capacidades de los veteranos para ser líderes fuera de la estructura militar, un escenario en el que tu puesto literalmente se usa en las mangas.

"Mi respuesta siempre es que yo nunca lideré dentro de mi rango", dice el cofundador de MilitarytoBusiness. "Yo derivo mi poder y autoridad, no de mi rango, sino a partir del respeto que tengo por mis subordinados y del respeto que me tengo a mí".

Pero el mayor reto para entrar al sector privado, sobre todo en ramas como la banca, tecnología y consultoría, es asimilar el lenguaje y las habilidades del día a día únicas para cualquier industria.

Al salir de programas de MBA, los veteranos compiten con gente que ya trabajó en estos campos. Los grupos de afinidad y las redes militares dentro de las organizaciones sin duda han ayudado a derribar estas barreras, al igual que los clubes de veteranos en las escuelas, pero eso no hace que los obstáculos desaparezcan.

En McKinsey, que afirma haber hecho un esfuerzo concentrado para reclutar veteranos, los empleados que han servido en las fuerzas armadas pasan noches y fines de semana trabajando con veteranos que aplicaron para tomar puestos en la compañía, ayudándolos a prepararse para las entrevistas de casos y para los procesos de aplicación, dice Perrine.

Kistler, de 29 años de edad, quien sirvió dos veces en Irak como oficial de infantería, dice que los clubes en las escuelas ayudan a los antiguos militares a mejorar sus historias de entrevista, para que puedan explicar en un lenguaje convincente por qué quieren entrar a una nueva industria. Con ayuda de la experiencia de los exalumnos o de los alumnos de segundo año, los miembros de los clubes también reciben ayuda para dar forma a sus currículos y para explicar por qué exactamente sus habilidades de combate serían valiosas para los empleadores potenciales.

Aún así, la experiencia más útil que desarrollan los veteranos fuera de la milicia es la educación que reciben en clase.

"Uno de los mayores retos es desarrollar experiencia analítica y habilidades de negocios", dice Kistler, quien trabaja como asociado temporal en la división de banca de inversión en Morgan Stanley. "Durante el reclutamiento, necesitas mostrar a los banqueros que tienes esas habilidades y que puedes desarrollarlas aún más. Esa es una de las principales razones por las que llegué a Wharton".

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