Combate la ‘fatiga’ de redes laborales

Es común recibir varias solicitudes de recomendaciones, referencias y consejos en tu red de trabajo; te ofrecemos cuatro sugerencias para evitar el lado fastidioso de las redes sociales de empleo.
mujer  (Foto: Photos to Go)
Anne Fisher

Hace algunas semanas se publicó una nota sobre cómo evitar la ‘fatiga de las redes laborales', algo que llamó la atención de varios lectores, pues al ser muy visibles en su industria y al conocer a mucha gente dentro de la misma, reciben un flujo constante de solicitudes de recomendaciones, referencias, presentaciones y consejos tanto ‘en vivo' como en línea. 

Estas personas quieren ser útiles, sobre todo para la gente que ha estado buscando trabajo desde hace tiempo, pero este tipo de relaciones puede causar estragos. La gente no sabe si está obligada a ofrecer referencias, sobre todo si no conoce bien el trabajo de los recomendados potenciales.

Sin embargo, estas personas no están realmente obligadas a dar ningún tipo de referencia si prefieren no hacerlo. Legalmente, los ex empleados no están obligados a responder a todas las peticiones, y la mayoría de las compañías grandes tienen la política de limitar su respuesta (algo completamente opcional) a una cantidad de información mínima, como el nombre del puesto y la fecha de empleo.  

Pero dejando de lado la legalidad, el gran problema es cómo hacer lo correcto sin dejar que tu utilidad se coma cada minuto de tu tiempo.

Marc Cenedella, fundador y presidente ejecutivo del sitio de carreras ejecutivas TheLadders.com, tiene una opinión al respecto, pues se ve constantemente asediado por solicitudes de contactos. Él ofrece cuatro sugerencias:

1. Establece un límite. "En esencia, se trata de un problema de administración de tiempo como cualquier otro, ya sea sobre la cantidad de tiempo que puedas pasar asesorando al equipo de futbol de tu hijo o a las horas que dediques a la semana al trabajo voluntario. La respuesta podría ser cero ó 10, según funcione para ti. Pero debes decidir con anticipación en qué medida estás dispuesto a comprometerte, y ajústate a tu respuesta", dice. 

2. Dedica la mayor cantidad de tiempo y energía a las conversaciones que más disfrutes. Para que valga la pena hacerlo, las redes laborales deberían ser de dos vías. "Si también estás obteniendo algo a partir de la ayuda que dedicas a otros, esto te ayudará a evitar que te fatigues", dice Cenedella. "Debes pensar si disfrutas hablar con 10 personas distintas, 10 minutos cada uno, o si preferirías tener discusiones más profundas y prolongadas con menos personas. Al conocer tu propio estilo podrás determinar tu estrategia". 

Un ejemplo surge por experiencia propia: como fundador de una compañía exitosa, Cenedella dice que recibe peticiones de muchos empresarios que intentan saber su opinión. Para separar las peticiones realmente serias de las menos serias, suele recomendar el libro Founders at Work, de la capitalista de riesgo Jessica Livingston. 

"Si alguien está dispuesto a leerlo y después regresar conmigo para comenzar nuestra discusión estando en la misma página, podremos tener un intercambio de ideas significativo", dice el CEO de TheLadders.com. "He descubierto que aprendo mucho de ellos". 

3. Fomenta una discusión que sea independiente de ti. Aquí el Internet podría ser muy útil. "Muchas veces, la gente que busca un consejo busca las dudas y preocupaciones de otros", dice Cendella. "Si creas un blog o foro de discusión en un sitio laboral o en una red de trabajo en línea, encontrarás gente que ofrece comentarios útiles. Claro que deberías participar, pero no necesitas estar ahí todo el tiempo".

4. No te angusties. Aunque tu deseo por ayudar a otros es loable, si te das cuenta de que no puedes responder todas las peticiones en el límite de tiempo que fijaste, "no te sientas culpable", dice Cendella. "Todos saben que estás increíblemente ocupado, y es por eso que buscan tu recomendación o tu consejo".

Para las solicitudes que tengas que rechazar por cualquier razón, "crea una respuesta automática que puedas enviar por correo, algo como ‘Lo siento, pero debido a presiones de tiempo, no puedo ayudarte con...'", sugiere Cendella. "El día sólo tiene 24 horas, y nadie tiene la culpa de eso".

¿Has estado en posición de recibir una gran cantidad de peticiones de recomendación? ¿Cómo lidiaste con eso? Deja tus comentarios en nuestra página de Facebook y Twitter.


 

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