Errores ‘insólitos’ frente al reclutador

Ser arrogante y contestar el celular en una entrevista de trabajo te puede hacer perder ese empleo; conoce otras conductas que podrían descartarte como candidato a un puesto.
entrevista  (Foto: Photos to go)
Ivonne Vargas Hernández
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

Encontrar un empleo puede llevar meses, en cambio, la oportunidad de ocupar el puesto anhelado se puede ‘esfumar' en minutos si cometes algunos de los errores que más decepcionan a los reclutadores, como mostrar arrogancia y desconocimiento de la vacante.
Parece sorprendente, pero a veces el mismo candidato da razones y ‘peros' para que no lo contraten, afirma Mayra Ortega, headhunter y directora general de la bolsa de trabajo Lucas5. Un error muy común es mostrar una actitud negativa frente al reclutador.

Una entrevista de trabajo es crucial: es la oportunidad para que la empresa determine si un candidato es la opción adecuada no sólo por su experiencia, sino también por cómo se comporta; si se comete una imprudencia "no hay un después para corregirla", describe el consultor Carl Wellenstein en su libro 12 Steps to a New Career. Un encuentro laboral de este tipo va por fases y el interesado debe cuidar su actitud, lo que dice y cómo reacciona, desde su presentación hasta el momento de hacer marketing personal, así como el ‘cierre' de la charla. "Hay que mostrarse impecable, un comentario inadecuado acabaría con cualquier buen currículo", indica Angélica Soria, especialista en educación y orientación vocacional.

Llevar un atuendo inadecuado, ser impuntual y no dejar hablar al entrevistador son ejemplos de conductas a evitar en una entrevista. Pero hay otros errores extraordinarios que podrían dejar fuera a cualquier candidato, sin importar el puesto. Aquí, algunos ejemplos enlistados por Mayra Ortega:

1. Planes a largo plazo. Cuando las organizaciones tienen una vacante disponible buscan que la persona elegida se desempeñe en ella a largo plazo.

Ejemplo de imprudencia: Un chico con excelente experiencia y estudios había pasado todas las entrevistas para el puesto hasta que llegó a la más importante, con el socio de la empresa española que lo contrataría. Cuando el director le pregunta: "¿Y cómo te ves en cinco años?", el candidato mexicano respondió: "con mi propia empresa de consultoría". Ahí se acabó su oportunidad de ser contratado.

2. Cambio de residencia. Estar casado y no comentar con la pareja que podrían mudarse a otro país o ciudad por trabajo, puede acabar en un problema, reconoce Ortega.

Ejemplo de imprudencia: Un hombre se encontraba a punto de irse a laborar a Guadalajara. Pasó las diversas pruebas y entrevistas en un gran corporativo, estaba a punto de tener su oferta final y "cuando platicó (este proyecto) con la esposa, ella le dijo que no se iba (de la ciudad de México)".

3. Trato respetuoso. Una contratación implica conversar con diferentes integrantes de la empresa. Quien sea el entrevistador, hay que tratarlo siempre como si fuera el director general.

Ejemplo de imprudencia: Llega un interesado a un puesto de gerencia y su expectativa es que tendrá la entrevista con el director de Recursos Humanos. Sin embargo, quien lo atiende es la coordinadora de reclutamiento y selección, una chica de 24 años. "El candidato se mostró arrogante con ella", y en ese momento se acabó el contacto con la empresa, porque al pedir referencias sobre el entrevistado, el resultado fue "tiene buena experiencia pero me resultó grosero, déspota".

4. Actitud. Las personas que se sientan frente al reclutador con un mal gesto o conducta ‘pedante', también disgustan a los encargados de contratación.

Ejemplo de imprudencia: Se trataba de un candidato para un puesto de director en banca privada. Para esa vacante se traía un presupuesto "como de 200 mil pesos", refiere Mayra Ortega.

Al iniciar la entrevista, el hombre hizo comentarios como: "No creo que lleguen al sueldo y no me cambiaría por cualquier cosa". Si para ese tipo de puesto se busca a un gran motivador (a), que integre equipos de trabajo, el candidato en cuestión seguramente no era la mejor opción.

En una encuesta realizada por el portal de empleo CareerBuilder.com entre 400 gerentes de contratación, también se identificaron conductas ‘memorables' que orillan a descartar a un candidato sin pensarlo dos veces.

Una de las categorías en la que entran esos errores es el desempeño. El profesionalismo durante toda la entrevista juega un papel importante en la decisión de reclutar, pero cuando el candidato no está preparado, suele mostrarse distraído o demasiado ‘cómodo'.

Por ejemplo "una persona se la pasó mirando la habitación y no sabía sobre el puesto; otra contestó su celular en la charla, y uno más empezó a comer mientras se le entrevistaba", refieren los participantes en la encuesta del portal de empleo.

Otro campo en el que se puede irritar a un entrevistador es la comunicación. Hay profesionistas que dan demasiada información o se quedan callados cuando se les pregunta si existe alguna duda, explica Angélica Soria.

Anécdotas de esa categoría son las siguientes: "Un candidato dijo que hay días en los que no puede dar su 100%; otro habló mucho sobre sus problemas personales, y hay quien utiliza adjetivos negativos o groseros para referirse a su empleo anterior", detalla la encuesta del portal estadounidense.  

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Para Mayra Ortega, una falla más para los candidatos es acudir a la cita desinformados. A veces la persona "no sabe si está en una empresa que va para arriba o para abajo, y luego se pregunta por qué se quedó sin empleo al año". Eso denota una falta de responsabilidad, por no investigar a la organización donde desea integrarse.

La próxima vez que acudas a una entrevista laboral, asegúrate de no hacer o decir un comentario que haga al reclutador arrepentirse de haberte considerado para determinado puesto.

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