Dile adiós al pánico escénico en 5 pasos

Las estrellas, políticos, deportistas y CEO de las 500 de Fortune también temen hablar en público; te damos tips para superarlo; recuerda, si no tienes miedo “no eres profesional”, dice Jerry Lewis.
miedo panico escenico publico confianza  (Foto: Photos to Go)
Anne Fisher

Hay muchos libros que hablan sobre cómo ser un orador efectivo, pero pocos se comparan con As We Speak: How to Make Your Point and Have It Stick para hablar con toda franqueza sobre el frecuente problema del pánico escénico.

Los coautores, Peter Meyers y Shann Nix, dicen que el libro no es sólo sobre aprender a relajarte. Y, citando al comediante Jerry Lewis, dicen que "si no estás nervioso, eres un mentiroso o un loco, pero no eres un profesional".

Notando que los atletas olímpicos, las estrellas de Broadway y otros artistas están todo menos relajados antes del momento de entrar en acción, Meyers y Nix dicen que "nunca vas a estar relajado en situaciones de mucha importancia, ni deberías estarlo".

Vaya, vaya... eso ya nos quitó algo de presión, ¿o no?

Meyers, que ha pasado los últimos 25 años asesorando a presidentes ejecutivos de compañías de Fortune 500, candidatos políticos y otras personalidades a través de su compañía de consultoría en Silicon Valley Stand & Deliver, tiene algunas técnicas favoritas para volver el pánico puro en energía positiva. ¿Una pista? No olvides respirar.

Pero si, de cualquier forma estás visiblemente aterrado por tener que dirigirte a un público, estos son algunos consejos prácticos para aprender a ocultar los síntomas:

Manos temblorosas. Controla tus manos sosteniendo una pluma, un libro, un cuaderno... evita los apuntadores láser (ese puntito rojo bailando por la pared te delatará) y aunque está bien hablar apoyándote en notas, no uses hojas de papel sueltas, porque "temblarán como gelatina".

Piernas temblorosas. "Usa pantalones flojos... ¡en verdad!", escriben los autores. Los pantalones ajustados o una falda mostrarán el temblor. Y también se notará si te quedas parado en un mismo lugar: moverte hará que tu circulación se active y con eso te desharás de los nervios.

Sudar. No te quites el saco y ten un pañuelo de algodón a la mano. "Nadie quiere verte esperar a que esa gota de sudor finalmente caiga por tu frente", dicen los autores, así que sécate la cara.

Boca seca. Esto es simple. Asegúrate de tener un vaso de agua a tu alcance, y "no pienses muchas veces en tomarte una pausa para dar un sorbo cada vez que lo necesites".

Voz temblorosa. Es natural contener la respiración o respirar de forma plana como una respuesta al miedo, pero eso hará que tu voz suene cansada. Respirar profundo arreglará eso creando un volumen fijo de flujo de aire en tus cuerdas vocales, y también ayudará a calmar tus nervios.

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Ponerte rojo. Al notar que hay personas que consistentemente se ponen rojas cuando están en el escenario, los autores recomiendan que no te preocupes por eso. Aunque sientas que estás brillando como la nariz de Rodolfo el reno, "respira y sigue con lo tuyo. Si tú no sufres por eso, el público tampoco lo hará".

Es bueno saberlo.

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