Detrás de un MBA hay sueldos incumplidos

La promesa de un mejor salario puede ser un incentivo erróneo para hacer una maestría en Negocios; las escuelas tienen buenas razones para reportar altos sueldos de sus graduados, aunque se endeuden.
mba  (Foto: Photos to Go)
Anne Vandermey

Las escuelas de educación superior han tenido mejores años. Frente a un mercado laboral brutal, los graduados han comenzado a levantar la voz, y algunos incluso han demandado a sus instituciones, argumentando que fueron timados cuando adquirieron enormes deudas basadas en la promesa de un salario de cinco ceros. Esa promesa es particularmente crítica en las escuelas de Negocios, donde los egresados esperan un sueldo alto a corto plazo, así como una educación. En estos programas, los estándares para reportar estadísticas de empleo son rigurosos e involucra contadores (un sistema que algunas escuelas de derecho están considerando implementar). Pero hasta esas estadísticas laborales pueden tener defectos. Los potenciales estudiantes deben considerar que los seis dígitos de salarios que reportan las escuelas no son garantía de un generoso sueldo al terminar la maestría.

Dicho sistema se originó en 1994, cuando el Consejo de Servicios Profesionales (CSC, por sus siglas en inglés), la asociación de servicios para profesionales y reclutadores de MBA, empezó a desarrollar una serie de reportes de calidad a fin de obtener resultados uniformes en las mejores escuelas de negocios. Esos estándares fueron adoptados oficialmente por la CSC en 1999. Para el 2006 se estableció un set de procedimientos acordados que permitían auditorías. El resultado fue una serie extensiva de reglas uniformes.

En muchos sentidos, las escuelas de negocios han estado a cargo de los estándares de contratación laboral, dice Jackie Wilbur, directora de servicios escolares en la Facultad Sloan de MIT, y co-presidenta del comité CSC en ese entonces.

"Dado el costo en el aumento de la educación, cada pieza de la ecuación en la oferta educativa va a tener que ser cada vez más de esta manera", explica Wilbur, incluyendo los programas de licenciatura. "Los padres van a exigir mejor información sobre el retorno de su inversión".

Pero el escándalo este verano en la Universidad de Florida demostró que ciertas escuelas de negocios todavía tienen que pulir su ‘acto'. El periódico Gainsville Sun publicó una investigación donde encontraron que dicha universidad había dado datos incorrectos de empleo a US News y World Report en 2009. La Universidad de Florida negó rotundamente las conclusiones del reporte, el cual encontró que varios estudiantes sin empleo aparecían como contratados, y otros que estaban desempleados ni siquiera habían sido contemplados en los datos.

Un par de razones para cuestionar la información

Las escuelas tienen grandes incentivos para difundir buenos reportes de contratación laboral, dice Read McNamara, director de servicios escolares en la Facultad Owen de la Universidad Vanderbilt. Esto se debe a que hasta los cambios más mínimos en las estadísticas pueden llevar a grandes cambios en el ranking de una escuela, que a su vez puede afectar el número de aplicaciones de estudiantes y el financiamiento.

Cada año hay alrededor de 100 escuelas voluntarias para los controles aleatorios de auditoría, según Emily Anderson, co-presidenta de la CSC y directora senior de servicios profesionales en la Universidad de Vanderbilt. De esas 100, se seleccionan 25 escuelas que serán auditadas una vez cada cuatro años.  La mayoría de los directores de servicios profesionales concuerdan en la necesidad de hacer auditorías.

No obstante, las escuelas pueden caer en las siguientes tentaciones: no incluir a suficientes estudiantes-algunas pueden escoger solamente a graduados con empleos bien remunerados- aunque Wilbur dice que la CSC pide que las universidades reporten las respuestas del 85% de cada salón para cada reporte.

Pero también pueden incluir a demasiados alumnos. Un programa de MBA que había enrolado a un atleta profesional, intentó incluir su salario descomunal en el promedio. Sólo los empleos a ‘nivel MBA' son incluidos en el reporte (los deportes no son considerados en el nivel MBA), aunque esta definición puede ser engañosa. Malinterpretarla puede causar lo contrario, es decir, que algunos trabajos con sueldos menores no se consideren a nivel MBA y se descarten de las estadísticas.

El comité SCS debe enfrentarse al dilema que implica la recolección de datos. De acuerdo con sus estándares, la información debe venir de una ‘fuente confiable', más los criterios que constituyen una fuente fiable son imprecisos. La fuente podría ser un papá, un empleador o "tu conocimiento personal", lo que deja campo para interpretaciones o errores.

"No voy a decir que los informes de empleo de todas las escuelas son perfectos porque probablemente no lo sean", dice Wilbur, de la Facultad Sloan. Pero en cuanto a la difusión de informes de manera abierta y comparable a través de las universidades, ella piensa que "estamos mucho más avanzados que cualquier otro tipo de carrera profesional".

Aspirantes a un MBA: lo que deben tener en cuenta

En la mayoría de los casos, un conteo corrupto no va a distorsionar el panorama laboral de una escuela de negocios de forma dramática. Los estudiantes potenciales deben estar alertas ante otras cosas, dice Al Lee, de PayScale, una firma de investigación centrada en empleos. Los alumnos deben estar atentos del happy graduate bias (sesgo del graduado feliz), en el cual es menos probable que los graduados sin empleo reporten su situación laboral que aquellos compañeros con salarios.

Los próximos estudiantes de MBA deben notar que las estadísticas de sueldos están basadas en los alumnos con empleos, por lo que un buen salario promedio no quiere decir que aquel del graduado sea mejor, sino que los empleos de bajo salario estaban escaseando, y ayudaron a que el promedio salarial se mantuviera. De acuerdo con Lee, los reportes oficiales del sueldo promedio para estudiantes de maestrías subieron durante la recesión, puesto que sólo los alumnos excepcionales eran contratados, aunque el número total de estudiantes empleados bajó considerablemente.

Aquellos que anhelan un MBA necesitan ver el tipo de gente que figura en los reportes. Algunos egresados con MBA tenían un trabajo bien remunerado al que planean regresar. Otros cuentan con años de experiencia laboral. El que es cauto se fijará en el salario promedio en la industria de su agrado, en datos de salario independientes, y -si la escuela lo reporta- el sueldo inicial basado en los años de experiencia de trabajo de una persona.

Sin embargo, la mayoría de los datos salariales para graduados con MBA son poco conclusivos. Mientras que el Graduate Management Admission Council reporta que el sueldo inicial promedio de los graduados en 2010 fue de 78,820 dólares, la firma PayScale indica que este salario para egresados con MBA fue de 61,000 dólares, incluyendo bonos.

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"Una cosa que me queda muy clara es que si escoges un programa de MBA al azar, no va a ser garantía de un salario de cinco ceros cuando lo termines", dice Lee. "Si estás en uno de los 20 mejores MBAs, hay una hay una buena posibilidad de que podría ocurrir, pero si te sales de esos 20, simplemente no es el caso".

En resumen, los mejores programas de MBA suelen ofrecer información y estadísticas más completas de carrera y sueldo. Otras escuelas a menudo omitirán desglosar los datos salariales por industria o por años de experiencia. Entonces, ¿qué se puede hacer para atravesar la ‘jungla' de estadísticas de profesión? Comprueba el tamaño de la muestra, observa el porcentaje de la clase (en la escuela) con los empleos, y ve qué puestos de trabajo están obteniendo. Los aspirantes a un MBA deberían de realizar esto antes de enrolarse en un programa profesional, y- sobretodo- antes de incurrir en deudas para costearlo.

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