4 ‘pecados’ que te dejarán sin trabajo

Delatar al ex jefe, excederse en información y querer socializar afecta en una entrevista laboral; hacer de tus debilidades una fortaleza en la empresa te suma puntos frente al empleador.
entrevista de trabajo empleo  (Foto: Thinkstock)
Ivonne Vargas Hernández
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

Es una experiencia que le ha ocurrido a cualquiera, esa sensación de ‘caída en picada' que se produce cuando la entrevista de trabajo no resulta como se esperaba. Quizá sea la cara del reclutador, o la pausa tras una respuesta, se percibe que la plática no fue óptima, y es lo que lleva al candidato a exclamar ‘no me fue como quería'.

Es difícil creer que un candidato saque su celular en la entrevista para responder un mensaje, pero hay quienes lo hacen, o demuestran poca preparación e interés cometiendo otros errores.

Siete de cada 10 personas se viste inapropiadamente, y seis de cada 10 habla pésimo de su trabajo anterior, o mastica chicle mientras responde al reclutador, refiere una encuesta elaboradora por la firma Harris Interactive y aplicada a 3,000 especialistas en recursos humanos.

El sentido común debería ‘reinar' en este primer encuentro con la empresa, aunque en muchos casos los nervios traicionan a la persona, o en el afán de sobresalir, se cometen equivocaciones que hacen al empleador dudar sobre la confiabilidad del profesional.

Se habla tanto sobre falta de empleo y escasez de talento, que a veces el candidato llega con la intención de venderse como único y especial, pero con un enfoque erróneo, el del arrogante que se molesta porque demoran en recibirlo, o lo entrevista alguien más de recursos humano, no el titular.

"La gente no se da cuenta que la empresa no busca al erudito, al de mejores calificaciones, al que tiene un currículo de tres hojas o una maestría, sino al que encaja en ese lugar", comenta la psicóloga adscrita a la UNAM, Berenice Espinoza.

Son varias las acciones que deben cuidarse en la entrevista, algunas parecen poco importantes, como vigilar la postura cuando hablas. El lenguaje no verbal comunica en 93% quién eres y qué haces, y el 7% restante lo dicen las palabras, según un análisis del portal laboral Monster.com.

"Si le preguntas a un profesional qué piensa cuando alguien platica con él o ella, y no lo miran a los ojos, seguro respondería ‘desconfianza'. Ese ‘sentido común' no lo aplican en la entrevista y la gente comete faltas, como cruzar las piernas, desviar la mirada, interrumpir, contradecir, y otras", ejemplifica la psicóloga con experiencia en reclutamiento laboral.

Si quieres pasar a la siguiente ronda de candidatos para un puesto, detecta qué fallas te conducen a ser descartado. Aquí algunos ejemplos donde el ‘exceso de información' te hace quedar mal.

1. Una disculpa por llegar tarde, el tráfico estaba imposible y llevo a mi esposo (a).

Error. Una mujer fue impuntual en la entrevista. Mientras se sentaba, se disculpó diciendo que la ciudad era una locura y que vivía cerca de una obra vial, razón por la que "un día se podía tardar en salir de su calle 10 minutos, y otro, media hora", recuerda Espinoza. La candidata, además, comentó que algunas veces debe acercar a su marido al transporte, por lo que trata de ser "organizada en sus tiempos para no fallar".

El resultado: con este tipo de argumentos, el candidato no sólo demuestra una total falta de respeto por la reunión de trabajo, sino también dejó en evidencia su poca organización, y se trata de la primera impresión frente a un reclutador.

"La gente piensa que tener un buen currículo es suficiente, pero llegar tarde a la primera cita y, además, buscar justificarse, lleva a pensar ¿qué puedo esperar cuando esté contratado (a)?", indica en el libro Headhunter, Hiring Secrets (Headhunter, Secretos de Contratación), de Michael Garee.

2. Me gusta, comparto tu opinión

Error. Hablar sobre tus hábitos personales, ejemplo: "Voy a tomar un té, veo que tú también eres de los que toma té, en lugar de café. Yo lo hago porque me lo recomendó el doctor, pero mucha gente no puede dejar el ‘vicio', es como el cigarro (...)".

El resultado: Berenice Espinoza indica que, aunque suene irreal, este tipo de conversaciones las tienen muchos candidatos, sobre todo antes de iniciar la entrevista, con el fin de crear una atmósfera más relajada. Primera pregunta: ¿al entrevistador le interesa conocer qué bebida prefieres? Segunda: ¿por qué gastar el tiempo en esta plática, cuando lo importante es centrarse en la entrevista? Recuerda, el reclutador no es ‘tu gran amigo', no vas a socializar o a coquetear, es alguien interesado en conocer tu perfil laboral.

3. Mi otro jefe, ¡era tan especial!

Error. Es una regla vital que debiera ser del conocimiento universal de los empleados: no evidenciar al antiguo jefe (a). Sin embargo, hay quienes se dan el lujo de ser descriptivos en cuanto a características que ‘detestaban' del superior. "Alguna vez, escuché a una persona decir: sé que no es bueno referirse a experiencias pasadas, pero quisiera comentar que mi salida del otro trabajo no fue por falta de gusto, me encanta esta profesión, el problema fue la falta de liderazgo del jefe", relata la psicóloga laboral

El resultado: los reclutadores, en primer lugar, no son terapeutas. Para nada les interesa saber el perfil de un ex jefe, sus secretos o fallas. Lo que quieren saber es qué tan bien puedes hacer el trabajo y si eres un profesionista prudente, que sabe manejar las diferencias con sus superiores. Entrar en detalles resta puntos al candidato, menciona Michael Garee.

4. Mi mayor debilidad es mi perfección

Error. Cuando estés frente al entrevistador hay una pregunta que no falta: "háblame de tus defectos". Si ya la sabes, evita caer en el terreno de la improvisación, aconseja Espinoza.

El error: mostrar arrogancia y escaso conocimiento sobre ti con el clásico "soy perfeccionista, o soy obsesivo (a) con lo que hago, pero es porque me gusta". Para esta pregunta clásica, lo mejor es una respuesta centrada en aquello que pudiera representar una ventaja para la empresa. Ejemplo: "a veces quiero apurar los tiempos, pero debo aprender a ser más paciente". Eso, en realidad, habla de ambición. Lo que tú presentas como debilidad para el grupo puede ser una fortaleza, indica el asesor de carrera Jorge Curcio.

Otra sugerencia es mostrar ‘humildad' ante los defectos y que se trabaja para corregirlos. Ejemplo "no soy el mejor para hablar en público, o dirigir reuniones, pero estoy tomando unos cursos para cambiar esa actitud y he tenido buenos resultados".

En tu caso ¿qué actitud te ha ‘fallado' en una entrevista laboral?

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