Evita ‘regarla’ con tu giro laboral

Antes de cambiar de carrera o empleo debes hacer un proyecto a futuro y consultarlo con tu familia; define cómo lograrás este proceso, pero piensa en los beneficios y riesgos que esto implica.
trabajador dolor de cabeza  (Foto: Thinkstock)
Ivonne Vargas Hernández
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

A partir de los 30 años, y en especial entre los 35 y 40 años, los profesionales viven una ‘crisis'. Si aún no se tiene un cargo relevante, aumenta el deseo de dar ese salto profesional, a su vez, la persona comienza a preguntarse si la empresa donde está y lo que hace es lo que realmente desea para su vida, coinciden expertos en desarrollo de carrera.

Es una etapa de confrontación, "el idealismo de la carrera se convierte en realismo", la rutina laboral puede llevar al aburrimiento, la desilusión y, en algunos casos, la depresión.

Muchas personas con grandes perspectivas en su trabajo deciden frenar todo eso y cambiar de carrera, pero los costos de esa decisión pueden ser altos, señala el consultor de empresas Andrés Hatum, autor del libro La carrera profesional.  

De acuerdo con el consultor, el momento ideal para dar un giro profesional depende de la etapa en que se encuentre la persona, el tipo de organización y su experiencia.

Por ejemplo, en los primeros siete años de carrera, el cambio de una empresa a otra, o de especialidad, no tiene consecuencias tan negativas.

El profesional en su carrera media (alrededor de los 35), necesita meditar muy bien hacía dónde y por qué moverse, en esta etapa es común plantear un giro por presiones sociales, o enojo con la empresa.

Se puede cometer el error de renunciar porque "los amigos ganan mejor", sin cuestionarse  quién o cómo cubrir los costos que implica un cambio profesional.

La carrera media "es una de las etapas más críticas de la vida profesional, entran en conflicto las exigencias del medio y las preferencias de la persona". Lo que se tiene versus lo que se quiere, se hace presente. Aún cuando un cambio profesional tiene sus retos, no es imposible, incluso puede ser el momento para "corregir el rumbo laboral", si es necesario, indica Hatum.

84% de los mexicanos están interesados en dar un ‘brinco' laboral consiguiendo una promoción, indica una encuesta de la firma Randstad, elaborada en 32 países. Esa cifra situó al país en el segundo lugar con esa motivación, sólo superado por India, con el 86%. Suecia y Noruega, con el 35%, son las regiones con más bajo porcentaje de interés en buscar una promoción.

Si estás pensando en un cambio de empleo, que incluya un giro de funciones, otra área de especialidad o las mismas actividades pero en una empresa diferente, el peor error en el que se puede incurrir es mostrar falta de conocimiento sobre tu decisión y movimiento laboral que anhelas.  A continuación, cinco aspectos que debes cuidar.

1. ¿Por qué quiero un cambio? Es vital, tener idea de qué tipo de proyección deseas. "Yo siempre pregunto a los candidatos, dónde quieres estar los próximos años, cómo te ves en cinco años", menciona Gerardo Kanahuati, director regional de Hays México, firma especializada en reclutamiento y selección de mandos medios y alta gerencia.

El especialista indica que un bajo porcentaje de candidatos tiene idea de qué espera en un trabajo, mucho menos, cómo estará profesionalmente más adelante.

Aunque esa proyección debería ser clara en un profesional de carrera media, que está haciendo un giro para llegar al área que le represente mayor plenitud laboral, son pocas las personas que tienen definidas sus ambiciones. Para eso ayuda escribir un plan de carrera, la recomendación es hacer una lista de prioridades para los próximos dos años, al menos, esto será la base para decidir qué cambio hacer, cita un informe del Career Counseling & Professional Development, una asociación que brinda asesoría en desarrollo de carrera, con sede en Nueva York.

2. Te delata la ‘improvisación'. El error típico de un candidato es "contestar lo primero que viene a la mente", expresa Kanahuati. El director, con experiencia en reclutamiento, detalla que el profesional mexicano tiende a decir sí a todo es poco asertivo. "A mí me preocupa cuando alguien está considerando cambiar de un empleo pero no tiene preguntas sobre ese paso que dará. Por ejemplo, un cuestionamiento que el directivo de Hays realiza con frecuencia es ¿ya consultaste esta decisión con tu esposa e hijos?

3. No tengo preguntas, después. Un giro profesional, la incorporación a otro puesto, son decisiones ‘plagadas' de preguntas, necesitas responderte qué anhelas, por qué, cómo lograrlo, entre otros aspectos. Sin embargo, a decir de Kanahuati, un mal de los empleados es no dar importancia al tema de cuestionar a los empleadores, cuando van a entrevistas, siendo que con esta acción puedes obtener mucha información de lo que te espera en ese lugar de trabajo. Cuando se les cuestiona "¿tienes alguna duda?, responden "no, no tengo preguntas, si me surge alguna te lo haré saber, o, iremos viendo sobre la marcha", ejemplifica el directivo.

Los giros laborales no son como un cambio de apariencia, que si no te guste puedes transformarte una y otra vez. Cuando planteas movilidad laboral hay que informarse para saber que el paso a realizar es lo que mejor te conviene y en lo que deseas crecer de aquí en adelante.

4. Busca ayuda. Tienes en mente un reposicionamiento laboral, la pregunta es ¿cómo?, ¿de dónde partir? Para algunos profesionales es más fácil resolver esas dudas, sea o no tu caso, no está demás buscar la ayuda de un tercero, alguien que sirva de coach. Enrique López de los Ríos, director de la Academia Interamericana de Coaching (AIAC), comenta que esta herramienta funciona muy bien para situaciones de transición en el ser humano, entre éstas los cambios a nivel laboral, como buscar una promoción, colocarse en otra área de especialidad o empezar un negocio.

Una opción, si en tu lugar de trabajo no hay este sistema, es buscar un espacio donde haya servicios de coaching comunitario, donde especialistas realizan sus prácticas asesorando a gente que quiere realizar un cambio, y los costos por esta asesoría especializada pueden ser menores.

5. Prepárate. Lo que motiva a cada quien para cambiar en lo profesional es distinto. Al ser una decisión de peso, evita la improvisación. Tienes que ponderar cuáles son los beneficios y riesgos de tu cambio. Gerardo Kanahuati menciona que el momento para ir en busca de otro reto laboral depende no sólo de tus exigencias profesionales, sino de la industria. Alguien que está en la construcción quizá no tenga porque pasar años en una misma empresa, necesita moverse de un proyecto a otro, de una firma a otra.

No hay un promedio ‘exacto' para definir después de cuantos años de carrera debes replantear un cambio, pero un hecho es seguro: "la gente que no cuestiona sus cargos, se está perdiendo mucha oportunidad", dice Kanahuati y agrega: "Salir de la zona de confort es difícil", cada transformación representa un choque, porque implica esforzarse más.

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Sin embargo, es importante tener una visión sobre qué otros movimientos puedes hacer, de esa manera garantizas vigencia en el mercado. Da ese paso con la certeza de tus motivaciones, del por qué deseas dirigirte a otro terreno laboral.

El plan de desarrollo profesional o de carrera, parte de tres preguntas eje: ¿dónde estoy ahora?, ¿a dónde voy? y ¿cómo llegaré? Esto te ayuda a estructurar y centrar tus necesidades profesionales y por qué quieres apostar por ello. Lejos de pensar que el ascenso laboral es la única forma de dar un ‘brinco', acceder a nuevos proyectos, recibir un entrenamiento y los cambios horizontales en la organización, son otra forma de renovación profesional.

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