¿Quieres un ascenso? Haz amigos

Ser sociable y ayudar a otros podría abrirte más oportunidades de crecimiento, según los expertos; si no estás creando y cultivando relaciones en el trabajo estás dañando tu carrera.
empleados  (Foto: Thinkstock)
Katherine Lewis Reynolds

¿Estás demasiado ocupado como para pasar por la oficina de tu colega e invitarlo a platicar o a comer? ¿O eres de los que mantiene las relaciones laborales estrictamente en el nivel profesional? Una advertencia: Si no estás esforzándote por crear y cultivar amistades en el trabajo, probablemente estás dañando tu carrera.

Investigaciones recientes han descubierto que las personas que inician amistades en la oficina, ayudan a sus compañeros de trabajo en sus labores, y organizan actividades sociales en el lugar de trabajo tienen un 40% más probabilidades de obtener un ascenso en los dos años siguientes. "Cuanto das en el trabajo afecta directamente cuanto recibes", dice Shawn Achor, autor de The Happiness Advantage: The Seven Principles of Positive Psychology That Fuel Success and Performance at Work.

En su investigación, Achor divide a los individuos en cuartiles según la cantidad de este tipo de apoyo social que ofrecen a sus colegas. Los altruistas laborales, el 25% en la cima, dan la mayor cantidad, mientras que los aislados laborales, el 25% en el fondo, proporcionan lo mínimo. Los altruistas laborales reportan una satisfacción significativamente mayor en su empleo y se sienten diez veces más comprometidos con su trabajo que las personas en el cuartil más bajo.

Así que, estos ultra-conectores se benefician de su propio comportamiento, pero también benefician a su empleador. "La felicidad es la mayor ventaja competitiva en la economía moderna", dice Achor. "Si puedes encontrar una manera de crear felicidad en el trabajo, eres 31% más productivo, tus ventas son 37% más altas, la gente te percibe como más carismático y eres tres veces más creativo".

Para incrementar el apoyo social, el Ochsner Health System, un gran proveedor de atención de salud en Luisiana, con el que Achor trabaja, implementó un nuevo método. Después de educar a los 11,000 empleados acerca de la importancia de ofrecerse apoyo entre sí, Ochsner pidió a los empleados que hicieran contacto visual y sonrieran cada vez que se cruzaran a menos de 3 metros de distancia con otra persona en el hospital. Si pasaban a metro y medio, debían decir 'hola'.

Desde entonces, Ochsner ha visto un aumento del 5% en la probabilidad de que los pacientes recomienden la organización, una mayor cantidad de visitas de pacientes únicos, y una mejora significativa en la satisfacción global del paciente. "Podemos cambiar el guión social muy fácilmente haciendo algunos pequeños ajustes", dice Achor.

El apoyo social también mejora la salud de las personas. Quienes reciben altos niveles de apoyo social son más propensos a vivir más tiempo que aquellos que hacen ejercicio regularmente, y el bajo apoyo social hace tanto daño como la presión arterial alta. Un estudio de 2007 entre 1,648 estudiantes de Harvard encontró que el apoyo social es el mejor factor de predicción de felicidad en períodos de alto estrés, con una correlación de 0.71, de acuerdo con Achor. Eso es un vínculo más fuerte que la relación entre el tabaquismo y el cáncer, que es de 0.37.

Los especialistas que investigan los efectos del apoyo social son parte de un movimiento más grande de psicología positiva, que destaca la capacidad de las personas para cambiar su propio nivel de felicidad; y los resultados positivos en su vida relacionados con ello. A los participantes de uno de los estudios de Achor se les pidió que realizaran acciones diarias para construir un estado de ánimo positivo, como escribir un mensaje positivo a alguien en su red social o anotar tres cosas por las que estuvieran agradecidos durante el transcurso de tres semanas. La puntuación promedio de los individuos en su escala de satisfacción con la vida -una medida ampliamente aceptada para predecir con exactitud la productividad y la satisfacción en el trabajo- pasó de 22.96 antes de la capacitación (en una escala de 35 puntos) a 27.23, cuatro meses después.

Pero antes de que comiences a invitar a tus colegas a comer, cenar y beber en la hora feliz, toma un momento para comprender la importancia del contexto. Observa cómo la gente en tu organización crea y profundiza en las amistades.

"Sentir que estés conectado con otra persona hace la diferencia, es la raíz de la felicidad", dice George Bradt, un consultor y autor de The New Leader's 100 Day Action Plan. Sin embargo, "si entras en una organización y comienzas a invitar a la gente a comer a un lugar donde la gente no suele comer, estás en problemas".

Por ejemplo, un gerente de un gran banco suizo fue trasladado a la oficina australiana de su empresa y quería lograr una buena impresión invitando a todos a cenar a las 7 u 8 de la noche. El equipo se negó, diciendo: "Nosotros terminamos a las 5". "Ese líder tuvo que cambiar por completo su estilo de liderazgo", recuerda Achor.

"En algunas organizaciones, invitar a tus subordinados a tomar unas copas después de la jornada laboral es algo bueno", concuerda Bradt. "En otras, es un insulto porque estás haciendo que beban y los estás alejando de su familia. Debes invitarlos a tomar café por la mañana o a almorzar".

Puedes aprender sobre la cultura de una organización haciendo preguntas acerca de cómo interactúan las personas, pero también hay que observar si las respuestas a esas preguntas son precisas, dice. Con el tiempo, cierto líder puede cambiar la cultura para que refleje un apoyo social más general.

En caso de duda, siempre puedes comenzar ofreciendo apoyo profesional a los colegas. "Tan pronto como empieces a pedir a la gente que asista a juntas contigo o ayudes a la gente con su trabajo, cambiaras el guión social", dice Achor.

Las mujeres en industrias dominadas por hombres están particularmente en riesgo de ser socialmente aisladas en el trabajo, señala Michelle Friedman, una asesora de desarrollo profesional asentada en el área de la ciudad de Nueva York. "Aquellos que se sienten aislados... sufren en términos de compromiso y productividad", dice Friedman.

¿Quieres más noticias como esta?
Obtén los mejores consejos laborales y de management.

Por ejemplo, algunas madres se resisten a hablar de sus hijos en el trabajo por temor a ser encasilladas o desdeñadas, lo cual realmente les impide conectarse con sus compañeros de trabajo.

"Los lazos generales en el lugar de trabajo se forman alrededor de las cosas que las personas tienen en común. Pueden ser trabajar en un proyecto común, o si están juntos en un caso o acuerdo", dice. "Los lazos más profundos que he visto son aquellos en los que sientes que el vínculo es con la persona en su totalidad, no sólo a nivel profesional".

Ahora ve
México y EU avanzan en combatir al crimen organizado, afirma Osorio Chong
No te pierdas
×