Candidatos, sin planes para el empleo

Los presidenciables no han propuesto una reforma laboral para crear más plazas, opinan expertos; el reto para los políticos es crear esquemas flexibles de contratación y despido.
Ivonne Vargas Hernández
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

En México, el 40% del electorado tiene 35 años o menos. Este grupo poblacional no tiene ocupaciones remuneradas en la economía formal y los candidatos a la presidencia carecen de propuestas claras en la contratación de gente joven y programas de primer empleo, principalmente. "Ni por estrategia están planteando formas de contratación", afirma Jorge Sales Boyoli, fundador y director del bufet Sales Boyoli.

Anualmente se ‘presume' la creación de cierto número de plazas, sin embargo, hay 29 millones de mexicanos que reciben sueldos muy bajos y son excluidos de las prestaciones de ley; alrededor de 6 millones ganan, cuando mucho, un salario mínimo, menciona el director del Centro de Investigación en Economía y Negocios del Tecnológico de Monterrey, José Luis de la Cruz.

¿En qué tendría que enfocarse el siguiente presidente? Sales Boyoli, especialista en derecho laboral por la Universidad Panamericana, asegura que la gran asignatura pendiente es la reforma laboral, orientada a diversos aspectos, como la flexibilidad en formas de contratación y despido.

Por ejemplo, el 90% de los de los empleadores en el país son las MiPymes (micro, pequeñas y medianas empresas). Estas compañías "no tienen todo el músculo de los grandes corporativos para contratar y despedir (...) eso cuesta", expresa  el especialista.

Las empresas medianas representan el 72% del empleo y el 52% del Producto Interno Bruto (PIB) del país, dice Jorge Tejeda, director de Banca Empresarial Banamex. Esas MiPymes pueden sufrir para pagar la nómina. Hay días que tienen mucho trabajo y requieren personal, hay otros en que no lo necesitan. Esta realidad debe ser considerada por el futuro Gobierno para repensar los esquemas de jornada laboral, permitiendo el pago y la contratación por horas, subraya en un informe el bufete legal a cargo de Boyoli.

Tiene que ser más sencillo y menos costoso despedir a una persona, para que la pequeña y mediana empresa se anime a contratar a una persona sin el temor de, que en caso de un despido, irá a un juicio donde pagará un ‘dineral' en salarios caídos, y saldrá más caro que pagar una liquidación, insiste Jorge Sales.

El también socio del Instituto Mexicano de Ejecutivos en Finanzas expresa que la ley laboral que data de hace 42 años retrata la realidad de los años 70, pero el mundo de hoy no responde a tal escenario. Un caso concreto es lo que sucede con los juicios laborales. En México existe la prestación de los salarios caídos; si el trabajador gana un juicio, después de cuatro o cinco años tiene derecho a cobrar los sueldos de ese periodo, como si hubiera laborado.

El problema, menciona Sales Boyoli, es que el tiempo que dure ese proceso jurídico no es responsabilidad del patrón, sino del Gobierno y de los abogados que hacen de esto un modus vivendi y "van engordando los juicios para poder cobrar más", subraya.

Un juicio laboral, según las autoridades federales, puede tardar hasta 38 meses pero Jorge Sales, asegura desde su experiencia, que esa es una estimación casi optimista. En esos poco más de tres años de salarios caídos, la MiPyme puede quebrar en caso de perder el juicio, y es una merma para cualquier empleador. Una solución es poner un tope a los salarios caídos y que dejen de correr al tercer o cuarto mes, no que "sigan al infinito".

Respecto a las iniciativas de primer empleo, Jorge Sales señala que son insuficientes. Hace seis años, Felipe Calderón se "autonombró el presidente del empleo (...), pero a la hora de acceder a los recursos que daban al patrón (en ese programa) era casi imposible, había que cumplir un montón de requisitos. Lo que venía como buena intención, no estuvo fácil", dice.

Las propuestas de los candidatos, comenta el abogado, están llenas de buenos propósitos. Hablan de triplicar el crecimiento económico, incrementar los empleos, crear trabajos permanentes, pero "ninguno dice cómo". Boyoli expresa que sin una reforma a la Ley Federal del Trabajo es "imposible" crear un millón de empleos por año. "¿Cómo le hacemos para pasar a las personas de la informalidad al empleo de calidad?", cuestiona el también coautor del libro Acceso a la Justicia Alternativa.

El escenario en México no es sencillo: es un país de jóvenes, pero también hay un bono demográfico importante de jubilados. Los que trabajan, fiscalmente hablando, tendrían que mantener a los que ya no laboran, sin embargo, la proporción de los que ya no ejercen es mayor a la de quienes laboran, a ello se suma los ninis, explica el abogado.

¿Quieres más noticias como esta?
Obtén los mejores consejos laborales y de management.

El especialista de Tec indica que hace falta "liderazgo y voluntad" en las autoridades para generar los cambios laborales. Jorge Sales coincide con esa visión y expresa que temas, como la reforma, no se observa entre las prioridades de los candidatos a la presidencia. El otro problema es que tampoco "está en sus facultades, porque depende de cómo quede el congreso. La verdad es que ninguno (de los candidatos) está teniendo ‘los tamaños' para sacar esa reforma, y no lo hizo el actual presidente", exclama Boyoli.

El reto en materia laboral para el próximo Gobierno es estructural. Lo ha sido para los anteriores presidentes y cada seis años, en los discursos de toma de posesión se hace mención a la reforma laboral. "Ya veremos en esta ocasión", puntualiza el bufete jurídico.

Ahora ve
El 2017 comienza a despedirse con una lluvia de estrellas gemínidas
No te pierdas
×