México, en deuda con los salarios

En seis años la pérdida en el poder adquisitivo de los trabajadores rebasó el 25%, advierte la UNAM; la escasa relación entre gobierno, iniciativa privada y sindicatos precariza el mercado laboral.
salario cheque  (Foto: Getty)
Ivonne Vargas Hernández
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

Los salarios en México sufren una caída profunda que afecta la capacidad adquisitiva de la clase trabajadora, sin soluciones claras por parte del gobierno, la iniciativa privada y los sindicatos, advierte Enrique de la Garza Toledo, académico de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Un elemento que acentúa la complejidad del mercado laboral es que las organizaciones sindicales no ofrecen ningún tipo de resistencia, señala el también autor del informe La situación del trabajo en México 2012.

"El crecimiento del Producto Interno Bruto por habitante en los últimos años ha sido insatisfactorio y así lo reflejan las cifras del 2000 al 2009, que muestran un incremento de 1.5% anual". El investigador de la UAM explica que entre 1980 y 2009 el salario mínimo real cayó 68.4%, mientras que el sueldo de los contratos colectivos decreció 50.5%.

En los últimos seis años, la pérdida en el poder adquisitivo de los salarios en México rebasó 25%, cifra que contrasta con el nivel de la inflación anual en el país registrado en el mismo periodo, de 4.4%, en promedio, arroja un análisis del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM.

El precio del kilo de tortilla se elevó 70.5%; el de huevo blanco, 68%; arroz, 47.8%; frijol bayo, 127.3%, y el litro de aceite vegetal, 83%, informa el documento La inflación en México al cierre de 2011.

Si se destinara un salario mínimo nominal de 2011, equivalente a alrededor de 60 pesos diarios, al consumo de un producto, sólo se podrían adquirir cinco kilogramos de tortilla, o en su caso menos de tres kilogramos de huevo, ejemplifica Alejandro López Bolaños, integrante del Grupo de Análisis de la Coyuntura de Economía Mexicana (GACEM) de la UNAM.

En contraste, con el monto que erogaban los trabajadores en 2006 -47.05 pesos- era posible comprar siete kilogramos de tortilla; 3.2 kilogramos de huevo; cuatro kilogramos de arroz; 5.3 kilogramos de frijol, o 3.7 litros de aceite, señala Genoveva Roldán, también integrante de GACEM.

De acuerdo con datos del INEGI, en 2012 la inflación en productos agropecuarios fue de 9.2%, cifra importante si se considera que una familia que percibe hasta tres salarios mínimos destina, en promedio, tres de cada 10 pesos de sus ingresos a la adquisición de alimentos, opina López Bolaños.

En 2012, la inflación promedio en alimentos registró 6.5% y en energéticos 5.2% En este periodo, el salario mínimo general real creció 0.3%. Los académicos de la UNAM señalan que el incremento de los precios de la canasta básica en comparación con el de los salarios, son una muestra de la fuerte pérdida del poder adquisitivo que enfrentan los mexicanos.

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Otra problemática que precariza el mercado es la carencia de seguridad social. Los empleados mexicanos en esta situación representan 65.6% de la población ocupada y el personal sindicalizado ha caído -entre 2005 y 2010- de 16.7 a 14.5 por ciento de la Población Económicamente Activa, de acuerdo con estimaciones de Enrique de la Garza, doctor en sociología por El Colegio de México.

En opinión del especialista en relaciones industriales, aún con la aprobación de una reforma laboral, no hay cambios estructurales que permitan prever mejores condiciones en el mercado de trabajo. Por el contrario, "hay una nueva Ley que institucionaliza otras formas de precarización como los contratos por aprendizaje y a prueba". Bajo este escenario se puede esperar más pérdidas en prestaciones económicas y laborales, puntualiza de la Garza.

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